Don Juan de Olivares, alguacil Mayor de la provincia de Jalacingo, vecino del desierto de Perote, dio en arrendamiento a Pedro de Angulo Moguer, vecino y labrador en la provincia de Tlaxcala, un rancho de labor que heredó de sus padres nombrado Pinaguizapa, por tiempo de 6 años, a partir de hoy día de la fecha, en el precio de 100 pesos de oro común anuales.
JALACINGO, PROVINCIA DE
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Don Juan de Olivares, Alguacil Mayor de las provincias de Jalacingo y de Teziutlán, renunció su oficio en manos de Su Majestad, para que haga merced de él a Pedro de Ángulo Moguer, vecino de la provincia de Tlaxcala.
Don Juan de Olivares, Alguacil Mayor de la provincia de Jalacingo, vende a Juan de Malpica, vecino del desierto de Perote, un pedazo de tierra que tenía vendido a Juan Tinoco, su cuñado, ubicado entre la barranca de piedras y hacienda de Los Ricos; linda por el Oriente, con tierras del otorgante; al norte, con tierras del Hospital de Perote; al Poniente, corre sesgado mirando al Teyesca, por el precio de 150 pesos de oro común.
Don Melchor Francisco Sánchez, Juez Recaudador de las Reales alcabalas de las provincias de San Juan de los Llanos, Jalapa, Jalacingo, Teziutlán y Atempa, dio en arrendamiento a Juan Alvarez de Palacios, vecino de la jurisdicción de Teziutlán, las reales alcabalas de la provincia de Teziutlán, por tiempo de dos años, a partir del 29 de enero del presente año, a razón de 115 pesos de oro común anuales.
El Capitán José Ventura del Pedredo Salazar, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta provincia y de la de Jalacingo, usando de la facultad que se le concede por Real Cédula de poder nombrar los tenientes que sean necesarios y por cuanto el pueblo de Ixhuacán de los Reyes dista de esta cabecera 7 leguas y para que haya quien administre justicia, teniendo entera satisfacción de la persona y partes de Benito de Castro, español, lo nombra Teniente del pueblo de Ixhuacán y de sus sujetos, a quien le da comisión y poder bastante para que administre la justicia.
El General Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, Miguel Jiménez Carralero y José Ortiz, vecinos de Jalapa, otorgan fianza a favor de Juan Bravo de Alarcón, quien salió beneficiado en el remate que se hizo de las Reales Alcabalas de esta provincia, la de San Juan de los Llanos, Teziutlán, Jalacingo, Tetela, Jonotla y partido de Papantla, para pagar la cantidad de pesos en que se le hizo el remate, con más de 1, 000 pesos que tiene ofrecidos, sin que se proceda contra el dicho Juan Bravo ni sus bienes, así renuncian a la firmeza de esta escritura y obligan sus personas y bienes.
Ante Don Juan Martinez de Soria, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de la provincia de Jalacingo, comparece don Manuel de Olmedo, vecino de éste pueblo de Jalapa, para otorgar poder especial a don Pedro Fernández de Vez y Segura, vecino de la Villa de Córdoba, y en segundo lugar a Juan Blas, vecino de este pueblo, para que vendan un esclavo mulato de nombre Diego de 32 años de edad, en el precio que convengan.