Juan de Olivares, Alguacil Mayor de la Provincia de Jalacingo, vecino del desierto de Perote, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 87 pesos y 2 tomines de oro común, que valieron el diezmo de las semillas, ganados y lana, de su rancho nombrado Pinaguizapa, y que compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
JALACINGO, PROVINCIA DE
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Diego Martínez, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Cristóbal López, vecino de la provincia de Jalapa, 450 pesos de oro común, 250 por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado y los 200 restantes, valor del fierro labrado y ruedas que le vendió, los cuales dará todos juntos, para el día de San Juan, en junio del presente año.
Don José Antonio de Cuevas, labrador y vecino en el pago de San Miguel Perote Provincia de Jalacingo, otorga poder general a don Marcos Barreda, vecino del mismo pueblo, para que cobre todas las cantidades de pesos y otros efectos que le deban y lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
José Robledano de Cardeña y el Capitán Bartolomé de Castro, vecinos del pueblo de Jalapa, como principales y llanos pagadores, y el Capitán Nicolás Gutiérrez de Velasco, vecino y labrador en la provincia de San Juan de los Llanos, Juez Recaudador de las Reales Alcabalas de la provincia de San Juan de los Llanos, Jalapa, Jalacingo, Papantla, Teziutlán, Atempa y Tetela, para el descargo y administración del Capitán Nicolás de cobrar y recaudar de sus vecinos moradores, traspasa y da en arrendamiento tales alcabalas, y se obligan, ceden, renuncian, traspasan y da en arrendamiento por 4 años que le faltan de los 9 las que pertenecen a la provincia de Jalapa.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador de la provincia de Jalacingo, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 177 pesos de oro común, por otros tantos que valieron la cantidad de semilla, ganados y lana del diezmo del año pasado de 1678, de su hacienda de Tenextepec y de la hacienda de Sebastián Pérez, para fin del mes de agosto del año venidero de 1680.
El Doctor Gonzalo Rodríguez de Villafuerte, Alcalde Mayor de la provincia de Jalacingo, habiendo visto esta información dada por Don Diego Larios de Bonilla, mandó dar su mandamiento para que Miguel de Vergara y Alonso de Vergara, saquen el dicho caballo de la persona o personas en quien lo hallaren y lo depositen en persona que lo tenga de manifiesto, de que haga depósito en forma.
Ventura de Guadarrama Frías y Espinosa, vecino de la provincia de Jalacingo, otorga poder general a don José de Ledezma y por su ausencia o enfermedad a Fernando de Gálvez, vecinos de la Ciudad de México y Procuradores del Número de los de la Real Audiencia, para que lo representen en todas sus pleitos y causas civiles y criminales.
Don Juan Bautista de Arroyta, Escribano Público de esta provincia y de la de Jalacingo, otorga poder especial a don Pedro Silvestre González, vecino de la Ciudad de Oaxaca, para que en su representación haga avenencia y composición con las calidades y condiciones que le parecieran, con los naturales del pueblo de Santo Tomás Ixtlán y sus sujetos, por tener con ellos pleito pendiente sobre capítulos y demás que consta en los autos, y al parecer al presente están para verse en la Real Audiencia de México para ajustarse y componerse.
Don José Joaquín de Uribe y Castejón, Caballero de la Orden de Santiago del Consejo de su Majestad y Visitador General de Escribanos, hace la visita correspondiente a la escribanía que lleva don Juan Bautista de Arroyta, Escribano Público de las provincias de Jalapa y Jalacingo, a quien condena con 3 pesos que aplica para ayuda de la beatificación del Venerable Gregorio López, a razón de 4 reales por cada vez que dejó de poner esta manda como debía, demás de las forzosas por no incluirse en ellas. Por el tercero le da por libre y apercibe que en el registro de ninguna manera puede quedar en blanco, y los recuadros que se insertan han de ser rayados de manera que no se introduzca en ellos algún instrumento.
Juan de Malpica, estante en este pueblo, dueño de recua y vecino de Perote, dio su poder cumplido a Don Francisco Miguel de Campo, vecino de Jalapa, para que en su nombre parezca ante los señores jueces y justicias de Su Majestad, y haga los pedimentos, requerimientos, citaciones, protestas, y presente escritos, hasta conseguir que Don Juan de Olivares, Alguacil Mayor de la provincia de Jalacingo, le haga escritura de venta de un pedazo de tierra que le compró en 150 pesos de oro común.