El Sargento Mayor Don Diego de Salazar Maldonado, Alcalde Mayor de Jalacingo, estante en este pueblo, dio su poder cumplido a Don Diego Ignacio de Córdoba y a Francisco Secades de Solís, vecinos de la Villa de Madrid, Corte de Su Majestad, generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere con cualesquier personas; y para que judicial o extrajudicialmente haya, reciba y cobre los maravedíes, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías y otros bienes que le deban o debieren.
JALACINGO, PUEBLO DE
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Ante Don Gaspar de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, Jacinto de Guía y Lumbe y Tomás de Guzmán, residente en esta jurisdicción, por sí, y en nombre del Capitán Antonio Beltrán, vecino de Jalacingo, registraron una mina en tierra virgen, en el paraje del pueblo de Tlatatila [Tatatila], a media legua de dicho pueblo, de oro, plata o del metal que Dios Nuestro Señor fuere servido darles, en una barranca que va para el río, y le pusieron por nombre Jesús María y José. Asimismo, registraron un ojo de agua para lavadero y demás sitios.
Baltazar Ponce, vecino de Jalacingo, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente en este pueblo, 280 pesos de oro común, precio de siete bestias mulares cerreras, en esta manera: 93 pesos del primer tercio, para el 6 de febrero de 1618, 93 pesos más del segundo tercio de allí en otros ocho meses y los 93 pesos del último tercio, de allí en otros ocho meses.
Cristóbal de Fé, vecino de esta provincia, se obligó a pagar al Capitán Tomás de N..., Alcalde Mayor del partido de Jala...cingo?, 128 pesos de oro común, precio de 4 mulas cerreras, a 32 pesos cada una, en esta manera: 43 pesos para el día 20 del presente mes, otros 43 pesos, para de allí en seis meses, y los 42 pesos restantes, para el día 20 de enero de 1629.
Miguel Muñoz, escribano público de Jalacingo, como albacea de Antonio de Guevara, vecino de Atzalan, dio su poder cumplido a Domingo de Chavarría, vecino de Atzalan, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar cualesquier bienes raíces y muebles del citado Antonio de Guevara, que le fueren debidos y de las cartas de pago correspondientes
Ante Martín de Cuéllar, Corregidor de Jalacingo, Esteban Ruiz vecino de este pueblo y señor de una de las pesquerías de Tlacolutla, se comprometió a entregar en la Puebla de los Angeles a don Alonso de Villanueva, cien arrobas de pescado robalo, a razón de tres pesos de oro común la arroba.
Pedro de Paredes, residente en Jalacingo, vende a Luis Martín de la misma vecindad, un sitio de venta ubicado en términos de Jalacingo, donde dicen la Sierra de Agua, de que le hizo merced el Virrey don Luis de Velasco, por el precio de 160 pesos de oro común.
Juan de Palacios, beneficiado de Zacapoaxtla, dio poder a Pedro de Urbina, vecino de la Puebla de los Ángeles, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales.
El Licenciado don Jacinto Guillén, Cura, Vicario y Juez eclesiástico de esta doctrina de Jalapa, declara que el rancho de labor, nombrado San Antonio Ixtacapan, se remató a favor de don José Muñiz, vecino de Teziutlán, pagándolo con su dinero.
Doña Rita Bravo Lagunas, viuda de don Bernardo Martínez de Vélez, y el Bachiller Manuel Martínez de Vélez, vecinos del pueblo de Jalapa, con poder para testar que les otorgó el difunto Bernardo, proceden a realizar dicho testamento, en el cual además del citado poder, los nombra albaceas; declaran que dicho difunto, fue casado en primeras nupcias con Josefa Romano, quien llevó 950 pesos y él difunto tenía 4, 000 pesos, y en segundas nupcias con la citada Rita; por muerte de su hermano el Licenciado Salvador Bravo Lagunas, recibió en donación 150 pesos en reales, varias alhajas y otros bienes, como herederos nombra al citado Bachiller, junto con don Antonio Martín, doña Mariana, doña Josefa, don José, don Salvador, don Joaquín, doña Rita, don Francisco y don Bernardo, sus demás hijos legítimos del segundo matrimonio, ya que la procreada en el primero falleció.