Roque Gutiérrez de Ceballos, propietario del Ingenio Nuestra Señora de la Concepción, arrendó a Juan Ortiz de Zárate, vecino de la provincia de Jalapa, dos caballerías de tierras en términos de Naolinco, por tiempo de cuatro años y al precio de diez fanegas de maíz anuales.
INGENIO NUESTRA SEÑORA DE LA LIMPIA CONCEPCIÓN
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El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado del partido eclesiástico de Jalapa, en nombre de Doña Francisca de la Peña, viuda del Capitán Don Fabián Chacón, su albacea tenedora de bienes y curadora de sus menores hijos, dio en arrendamiento a Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, el ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora de la Concepción alías El Chico, el cual linda por los lados con tierras del Ingenio Grande, las de Pacho y Lencero, con todas sus tierras, por tiempo de cuatro años y al precio de 125 pesos anuales.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en el ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, por lo que le toca y como heredero de Don Ramiro de Arellano, dio en arrendamiento a Diego Benítez, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, el Potrero de los Caballos que está en la estancia de vacas llamada Moreno, en términos de la nueva y vieja Veracruz, por tiempo de seis años, y al precio de cien pesos de oro común anuales.
El Lic. José Romero, presbítero, residente en el ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dio su poder cumplido a Juan Matías de Viedma, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, generalmente para que en su nombre reciba de cualesquier personas los pesos de oro y demás bienes muebles y raíces que le deban; y para que pueda arrendar unas casas que tiene en la calle del Colegio de la Compañía de Jesús, en la dicha ciudad, linde por la una parte con casas de Antonio Méndez Chilón, y por la otra, con las de Diego de la Cruz Camareno, en los precios y plazos que concertare.
José Gutiérrez de Ceballos, dueño del Ingenio Nuestra Señora de la Concepción, arrendó al mercader Luis Hernández, una labor de maíz ubicada en términos de Naolinco, con doce bueyes, tres rejas, dos jacales de madera, tres pares de coyundas y dos hojas de arados, por el tiempo de cuatro años y al precio de cien fanegas de maíz al fin de cada cosecha.