El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dio en arrendamiento a José Moreno Peña, vecino de la ciudad de Tepeaca, una hacienda de labor nombrada San Mauricio, en el Pago de Valsequillo, por tiempo de 4 años y al precio de 350 pesos de oro común anuales.
INGENIO LA SANTÍSIMA TRINIDAD
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El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, poseedor del mayorazgo e ingenio nombrado La Santísima Trinidad, revocó un poder dado a su tío el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, clérigo, vecino de la ciudad de México, y de nuevo dio su poder cumplido a su hermano el Alférez Don José de la Higuera Matamoros y a Juan de Cisneros, Procurador de Causas en la Real Audiencia de la ciudad de México, para que en su nombre pidan cuentas y las ajusten o liquiden con cualesquier personas o con quienes las haya tenido; generalmente, para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tiene o adelante tuviere.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, se obligó a pagar a a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, 305 pesos 2 tomines y 6 granos de oro común, que valieron y montaron los diezmos de los azúcares de su ingenio del año pasado de 1667, los cuales compró a dicha iglesia, para fin del mes de diciembre del presente año.
El Capitán don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, y el Capitán don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio de La Santísima Trinidad, ubicados en esta jurisdicción, dieron su poder cumplido al Alférez Don José de la Higuera Matamoros para que los pueda obligar como su fiadores en el oficio que pretende de Justicia ante el virrey Marqués de Mancera, y que dará buena cuenta con pago de los reales tributos, alcabalas y demás cosas que en el oficio que adquiriere le fuere proveído por el Excelentísimo Señor Virrey.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, dio en empeño al Capitán Don Francisco García López, que lo es de la gente del Batallón de Milicias de esta jurisdicción, vecino de Jalapa, un esclavo negro nombrado Juan de Castro, de 24 años de edad, criollo del Ingenio de La Santísima Trinidad; hijo legítimo de Antonio de Castro, chino, y de Teresa, negra criolla, difuntos, esclavos que fueron de dicho ingenio; para que le ayude y le sirva en lo que quisiere, por razón de 400 pesos de oro común que le presta en reales; y por este préstamo, le ha de servir durante seis meses, a partir de hoy día de la fecha, y cumplidos, le ha de volver los 400 pesos.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del Ingenio La Santísima Trinidad, aceptó como en ella se contiene, la escritura en favor de Su Majestad y de Doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, para el cumplimiento del remate que se le hizo al dicho difunto de las reales alcabalas de esta provincia.
Doña Francisca Ramírez, albacea y tenedora de bienes de sus menores hijos, declaró haber recibido del Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, 3000 pesos de oro común, por cuenta de una escritura de mayor cuantía que en su favor y de sus hijos, otorgó dicho Capitán ante Don José de Ceballos y Burgos, Justicia Mayor que fue de esta provincia, fechada en el ingenio de La Santísima Trinidad a los 31 días de diciembre de 1655. Y de los referidos 3000 pesos, se dio por entregada y otorgó carta de pago en forma; y la otorgante confesó haberlos pagado por cuenta de sus legítimas paternas a Juan, Francisca y Antonio de Orduña Castilla, a razón de mil pesos de oro común a cada uno, y con ellos pagaron adelantados cuatro años y parte de otro, el arrendamiento de la hacienda de Espanta Judíos.
Juan López Ruiz Matamoros, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, eclesiásticos y seglares, comenzados y por comenzar.
Don Fernando Niño de Córdoba de la Higuera dueño del ingenio de fabricar azúcar nombrado la Santísima Trinidad, como marido y conjunta persona de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, sucesora de dicho vínculo y mayorazgo, otorga poder especial a José de Ledezma, Procurador de Número de la Real Audiencia de México, para que en su representación reciba y cobre a los que le deban de sus bienes, herederos, y demás bienes raíces que le pertenecen por lo que le tocan, así por obligaciones, conocimientos y vales otorgando cartas de pago.
El Capitán Fernando Niño de Córdoba de la Higuera, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, residente en su ingenio nombrado la Santísima Trinidad, como marido y conjunta persona de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, sucesora del vínculo y mayorazgo que tiene el Capitán don Francisco de la Higuera Matamoros, su padre, en virtud del poder que su esposa le dio, vende a Juan Bravo de Alarcón 2 caballerías de tierra ubicadas en términos de este pueblo en la cañada de San Andrés, en el paso del Río del Potrero, en un altillo que corre hacia los montes, mismas que hizo merced el Marqués de Salinas, Virrey de esta Nueva España, a Francisco Melián y compró don Andrés Pérez de la Higuera y Catarina Ruiz, su mujer en 1617. La venta se hace en 300 pesos de oro común.