Juan Arias, residente en el ingenio La Santísima Trinidad, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido al Contador Don Juan Blázquez[Juan Blázquez Mayoalgo], juez oficial real en la nueva ciudad de Veracruz, y al padre Rector de la Compañía de Jesús Diego González, que reside en esa ciudad, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que puedan recibir y cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías y otros géneros; especialmente para que puedan vender cualesquiera de sus bienes, señaladamente, un esclavo negro llamado Felipe de la Cruz, de tierra Mozambique, por el precio que hallaren.
INGENIO LA SANTÍSIMA TRINIDAD
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Juana Fernández, de color pardo, vecina de esta jurisdicción dio su poder cumplido a Martín Ventura, su marido por segundas nupcias, para que ante el Alcalde Mayor de Jalapa proceda a la comprobación de la memoria que dejó por testamento Francisco Sánchez Jurado, su primer marido y pida el amparo y posesión de todos los bienes que dicho difunto hubiere dejado por la satisfacción de su dote y demás derechos deducidos.
Testamento de Francisco Sánchez Moreno, vecino que fue del ingenio La Santísima Trinidad.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño de los ingenios La Santísima Trinidad y Nuestra Señora de la Concepción, ubicados en la jurisdicción de Jalapa, se obligó a pagar a Fabián Chacón, mercader, vecino de la ciudad de México, que se encarga de la administración y venta de los azúcares, 12 000 pesos de oro común en reales que sin ningún interés le prestó por tiempo de cuatro años, para de hoy día de la fecha en cuatro años; y al mismo tiempo, el dicho capitán se obligó a remitirle 500 arrobas de azúcar mensuales durante los referidos cuatro años, por cuyo trabajo Fabián Chacón recibirá 2 000 pesos en cada un año.
Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, Inquisidor Apostólico del Santo Oficio de esta Nueva España, dio su poder cumplido al Lic. Andrés de Saavedra Cansinas, clérigo, vecino de esta ciudad, para que en su nombre ajuste cuentas con el Captitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, su sobrino, dueño de ingenios, vecino de la jurisdicción de Jalapa, Familiar del Santo Oficio, de todos los préstamos y suplementos que le ha hecho, y de la renta de 3000 pesos que cada año Don Sebastián le paga, están situados en el ingenio La Santisima Trinidad.
Francisco Hernández de la Higuera dio carta poder a Francisco de Robledo, vecino del ingenio La Santísima Trinidad, para que en su nombre informe a las justicias de Su Majestad, de los bienes pertenecientes a los hijos de Melchor Torres, difunto, que como tutor de los menores le corresponde rendir.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dio en arrendamiento a José Moreno Peña, vecino de la ciudad de Tepeaca, una hacienda de labor nombrada San Mauricio, en el Pago de Valsequillo, por tiempo de 4 años y al precio de 350 pesos de oro común anuales.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, poseedor del mayorazgo e ingenio nombrado La Santísima Trinidad, revocó un poder dado a su tío el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, clérigo, vecino de la ciudad de México, y de nuevo dio su poder cumplido a su hermano el Alférez Don José de la Higuera Matamoros y a Juan de Cisneros, Procurador de Causas en la Real Audiencia de la ciudad de México, para que en su nombre pidan cuentas y las ajusten o liquiden con cualesquier personas o con quienes las haya tenido; generalmente, para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tiene o adelante tuviere.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, se obligó a pagar a a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, 305 pesos 2 tomines y 6 granos de oro común, que valieron y montaron los diezmos de los azúcares de su ingenio del año pasado de 1667, los cuales compró a dicha iglesia, para fin del mes de diciembre del presente año.
El Capitán don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, y el Capitán don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio de La Santísima Trinidad, ubicados en esta jurisdicción, dieron su poder cumplido al Alférez Don José de la Higuera Matamoros para que los pueda obligar como su fiadores en el oficio que pretende de Justicia ante el virrey Marqués de Mancera, y que dará buena cuenta con pago de los reales tributos, alcabalas y demás cosas que en el oficio que adquiriere le fuere proveído por el Excelentísimo Señor Virrey.