Don Juan Manuel Pérez Sotelo, Teniente General de Alcaldía Mayor de la Provincia de Jalapa, dijo que hubo por cesión del Licenciado José Velázquez de la Cadena, albacea y tutor de los bienes de su tío Juan Isidro Velázquez de la Cadena, un mulato esclavo, nombrado Nicolás Tolentino, de aproximadamente 25 años, sujeto a servidumbre y cautiverio, el cual vende a don Jacobo Pérez Richardi, dueño de hacienda y vecino de la Villa de Córdoba, al precio de 200 pesos.
ESCLAVOS MULATOS
214 Description archivistique résultats pour ESCLAVOS MULATOS
Alonso García, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende a Francisco de Illescas Tinoco, vecino de Cosamaloapan, un mulato criollo llamado Diego, el cual es hijo de una negra llamada Lucía, su esclava, “que traje a mi poder antes que me casase”, de edad el dicho mulato de veinte años. Se lo vende por esclavo cautivo libre, en precio de 475 pesos de oro común.
Sans titreFrancisco Palomino, vecino del pueblo de Orizaba, residente en esta jurisdicción de la villa de Córdoba, en nombre y como apoderado de Domingo Gómez, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, vende al Regidor Francisco de Aguilar, un esclavo mulato nombrado Joseph [José], criollo, por precio de 150 pesos, el cual hubo y compró a Simón de Rosas, vecino de dicha ciudad.
Sans titreMarcos Blanco, vecino de esta villa de Córdoba, dijo que cuando su esposa doña Josepha [Josefa] de Gatica estaba cercana a la muerte, le rogó hiciera donación a doña Juana [Contreras] Gatica, su hermana, mujer legítima de [Jacinto] Pérez Padrón, de una mulatita nombrada Nicolasa de ocho años de edad más o menos, hija de María, negra, su esclava, donación que hace por la presente a dicha Juana Contreras Gatica para que la tenga por su esclava y se sirva de ella como de los hijos e hijas que tenga, disponiendo de ellos a su voluntad. Con la condición de que al fallecer su hermana y si el otorgante siguiera vivo ha de volver a su poder la dicha mulata, quedándose los hijos que ésta tenga como bienes para los herederos de Juana Contreras. Y si dicha Juana muriera y el otorgante también antes que ella, ha de quedar Nicolasa con entera libertad para que pueda hacer de si a su voluntad.
Sans titreEl Bachiller Antonio de Madrid, Presbítero y Vicario del ingenio de hacer azúcar del Señor Conde del Valle en la jurisdicción de Orizaba, hace inventario de los bienes que quedaron por fin y muerte de su hermano el Bachiller Andrés de Madrid, Clérigo Presbítero, quien falleció en esta villa el 25 de septiembre de este año. Entre los bienes se encuentra una casa en esta villa, un mulato nombrado Juan de Frías, criollo, de cuarenta años de edad, entre otros bienes que se mencionan.
Sans titreDon Hipólito del Castillo de Altra, vecino de esta villa de Córdoba y natural de la ciudad de los Ángeles, hijo de don Hipólito del Castillo de Altra y de doña Juana Mejía y Moscoso, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: Manda sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco, de cuya Tercera Orden es hermano, en el convento de San Antonio en esta villa delante del altar de Nuestra Señora de los Dolores. Manda se entreguen 50 pesos a una hija de Francisca Portes, a una que cuando se crio él llamaba hija, pero no se acuerda de su nombre. Declara por sus bienes un trapiche de hacer azúcar nombrado Nuestra Señora del Pilar de Saragosa [Zaragoza] que tiene arrendado a don Juan del Castillo de Altra, su hijo, con declaración que en el monto y valor del trapiche no está cargado el valor de las tierras, licencia de trapiche y todo lo demás que así faltare. En dicho trapiche están situados dos capellanías una de 3 000 pesos que sirve el Licenciado don Pablo José Bocarando y Espinosa y otra de 800 pesos que en el ínterin sirve don Juan de Godoy, y 500 pesos a favor de la fiesta que hace a la Virgen del Pilar, con más otros 1 000 pesos que manda a don Gaspar [del Monge y Mendoza] y doña María Altamirano, sus padres, para la fábrica de un [colateral] a la Señora del Pilar en la iglesia de San Antonio. Asimismo, están en el trapiche las legítimas maternas de Hipólito, María Teresa, Antonia María y Nicolás del Castillo de Altra, sus hijos. También son suyos 3 000 pesos que están a censo redimible sobre la hacienda y comedero de [Acatengo] y a su seguridad está hipotecada la del Ojo de Agua. Asimismo, cinco años de réditos desde 1714, además de un esclavo nombrado Jerónimo y su mujer María de la Candelaria, y una mulata nombrada Antonia de Espinosa, 93 pesos que le debe don José de Vera y Escallar, Alcalde Mayor de Tehuacán, por resto de un mulato. Señala le debe el Licenciado don Miguel del Castillo de Altra, su sobrino. Declara que de la herencia paterna y materna que le tocó no está enterado en toda la cantidad de las hijuelas de división que le [roto] y falta para el debido cumplimiento más de 2 000 pesos. Él debe a Francisco Montero y Francisco, indio boyero. Señala que su padre, don Gaspar del Monge y Mendoza, debía a un galleguito de lo cual le hizo cargo para su paga, pero habiendo éste pasado a las islas Filipinas no ha podido localizarlo, por lo que manda se digan misas por su alma y en caso de que estuviere vivo manda se le pague. Debe distintas dependencias que constan de una memoria y cree pasan de 5 000 pesos. Su hijo Juan del Castillo le debe algunas cantidades de pesos por el arrendamiento de la hacienda de Nuestra Señora del Pilar, también le tiene enterado de su legítima materna porción de pesos y sólo le resta debiendo 600 pesos. Declara fue albacea de don Gaspar del Monge y Mendoza, su padre, y de doña Nicolasa del Monge, cuyos testamentos quedaron en su cargo y de lo cual tiene cumplido la mayor parte. Es su voluntad que la mulata Pascuala, mujer de José Congo, por haberle servido se le dé libertad y si ella por el amor de los hijos y de sus amos no quisiere salir de la hacienda, manda a sus hijos la mantengan como a personal que ha servido la casa y la tengan entre los domésticos de ella, y si se vendiere la hacienda que se la lleve el que quisiere de sus hijos con la misma obligación, y manda que para su título de libertad se le dé testimonio de esta cláusula. Manda se liberte a María de la Candelaria, mujer de Jerónimo, su esclavo, con el mismo cargo y condiciones que la anterior y testimonio de la cláusula. Declara es casado con doña Nicolasa del Monge y Mendoza, quien llevó de dote al matrimonio como 6 000 pesos y después por muerte de don Gaspar del Monge y Mendoza y de doña María Altamirano, heredó la cantidad de 13 300 pesos; y él llevó de la misma legítima la cantidad de 13 000 pesos; durante dicho matrimonio procrearon a doña Gertrudis María, Josefa María, don Juan, Hipólito, doña María Teresa, doña Antonia, doña Nicolasa del Castillo de Altra. Tiene entregado a doña Gertrudis María, que se casó con don José de Carvajal y Contreras, más cantidad de dinero de la que le corresponde de legítima materna, por cuya razón renunció la herencia. Señala que doña Josefa María contrajo matrimonio con don Francisco Pibot y Tapia, al cual le tiene enterado la parte materna que le tocó como consta en carta de dote. También declara que don Juan del Castillo contrajo matrimonio con doña Ana Francisca de Carvajal y Contreras, difunta, y se le entregó dinero. Nombra por albaceas a don Diego de Altamirano y a don Francisco Pibot y Tapia y don [roto] del Castillo de Altra. Como tutor de sus menores hijos nombra a Diego de Altamirano, y nombra herederos a sus hijos.
Sans titreDoña Teresa Fernández de Torres y Peña, mujer de don Francisco Espiguel de Ávila, Alcalde Mayor de esta villa de Córdoba, su partido y jurisdicción por Su Majestad y Teniente General en ella, con licencia del susodicho, vende a doña Josefa María del Castillo de Altra, mujer de don Francisco Pibot y Tapia, a saber una negra su esclava nombrada Manuela de los Dolores, soltera, que será de edad de diecinueve años poco más o menos, con un mulatillo su hijo nombrado Bernardino Tadeo, que será de edad de once meses, la misma que hubo y compró de don Francisco Mateo de Luna, Caballero de la Orden de Santiago, y de doña Josefa Dávila Galindo, su legítima mujer, vecinos de la ciudad de los Ángeles. La vende por esclavos cautivos sujetos a servidumbre, libre de deuda, empeño e hipoteca sin asegurarla de ninguna tacha, vicios, defectos ni enfermedades, al precio de 400 pesos de oro común en reales, horros de escrituras y alcabalas.
Sans titreDon Francisco Pibot y Tapia, vecino de esta villa y dueño de hacienda de trapiche de hacer azúcar en su jurisdicción, dijo que hoy día de la fecha se le remató una mulata nombrada Pascuala, que quedó por bienes de Baltazar de Fuensalida, difunto, en 254 pesos de contado. Misma que declara, la compró para doña Catalina Franco, mujer del Sargento Antonio de Villavicencio, vecino de esta villa, con su propio dinero.
Sans titreDon Nicolás Rodríguez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda de beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, vende al General don Francisco Espiguel de Ávila, Alcalde Mayor de esta villa, su partido y jurisdicción por Su Majestad y Teniente de General en ella, siete esclavos el uno nombrado Felipe Rodríguez, mulato, que será de edad de treinta y cinco años, hijo de Miguel Gómez y de Antonia, negra difunta; Josefa de San Ignacio, su mujer, mulata blanca, de más de cuarenta años; Miguel, su hijo, de edad de diez años; María, su hija, de edad de ocho años; Felipe, su hijo, de edad de tres años; Antonia, mulata enferma, soltera de edad de más de treinta y cinco años; Ignacio, negro, baldado de un pie, de más de treinta años, hijo de Santiago e Isabel, negros de armazón, del servicio de su casa. Los vende por sus esclavos cautivos, sujetos a cautiverio, libre de deuda, empeño e hipoteca sin asegurarlos de tacha, vicio, defecto ni enfermedad al precio siguiente: Felipe en 250 pesos, Josefa de San Ignacio en 200 pesos, Miguel en 100 pesos, María en 150 pesos, Felipe en 50 pesos, Antonia en 200 pesos e Ignacio en 250 pesos, que todo junto importan 1 200 pesos, 600 pesos que tiene recibidos de contado y los otros 600 a cuenta de mayor cantidad [roto] libres de alcabala.
Sans titreEl Teniente de Infantería Española don Luis [Martínez] de Figueroa, vecino de esta villa de Córdoba, vende a don Dionisio Serrano y Perea, vecino del pueblo de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec], una mulata [esclava] nombrada [Gertrudis] [roto], de edad de treinta y seis años poco más o menos, misma que hubo y compró en Real Almoneda por bienes de [Baltazar] de Fuensalida, difunto. La vende por esclava cautiva sujeta a servidumbre, libre de deuda, empeño e hipoteca, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio ni enfermedad, en precio de 310 pesos de oro común en reales de contado, que le ha pagado por mano del Capitán don Lope Antonio de Iribas.
Sans titre