Isabel López, viuda de Francisco Cozar, difunto, y Alonso de Cozar, su hijo, otorgan libertad y ahorría de todo cautiverio y servidumbre a María, mulata, de 3 años de edad, hija de una esclava de tierra Biafra; que según se dice es hija del español nombrado Sebastián Hernández Portillo, quien ha pagado por ella la cantidad de 200 pesos de oro común.
ESCLAVOS MULATOS
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Juan de Estrada, vecino de este pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Luis de Oliveros, Presbítero, 250 pesos de oro común, los cuales son por razón de un esclavo mulato.\n\n \n
Luis de Oliveros, Presbítero beneficiado de Zongolica, vende a Pedro Itariza un esclavo mulato que está preso por huidor en la cárcel de Cuernavaca, herrado en el rostro, llamado Hernando de 24 a 30 años de edad, por precio de cuatro machos de arria y un arcabuz y 55 pesos en reales. \n\n
Luis de Oliveros, Presbítero beneficiado de Zongolica, vende a Juan de Estrada, un mulato llamado Hernando, que por huidor está preso en la cárcel pública del pueblo de Cuernavaca, herrado en el rostro, la venta la hace por precio y contía [sic] de 250 pesos de oro común.\n\n\n\n
Antonio [Antón] de Espinosa, estante en el pueblo de Orizaba, vende a Luis de Saavedra, Clérigo, Presbítero, Cura y Vicario de esta provincia de Orizaba, un esclavo mulato herrado en el rostro con la letra ES y un clavo, de edad de 30 años poco más o menos, criollo de esta tierra y casado con una negra criolla libre, por precio y contía [sic] de 530 pesos de oro común.\n\n\n
Don Diego de Castro y Gamboa, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a Francisco de Siscara, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, para que en su nombre venda de contado a cualquier persona, una mulata esclava nombrada María Gertrudis, la cual hubo por compra que hizo al Capitán Juan de Malpica, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por los pesos de oro que le pareciere.
Don Juan de Echagaray, Gentilhombre de la Cámara, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, residente en Jalapa, dijo que tiene una esclava nombrada Rosa María de 31 años de edad más o menos, mulata prieta, gruesa, alta de cuerpo, carirredonda; que hubo de don Martín de Carranza, y en atención al mucho amor que le tiene por haberle servido bien y otras justas causas, por la presente otorga que liberta para que de hoy en adelante no esté sujeta a ninguna servidumbre y se desiste y aparta de su derecho de posesión, propiedad y señorío.
El Bachiller Agustín Sánchez de Ledezma, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Doctrina de Jalapa, vende al Licenciado Pedro Chacón de Chávez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico en la doctrina de Tlacolulan, una mulata esclava, que antes fue de doña Gertrudis de la Gala y Thormes, nombrada María Tomasa de 20 años, amestizada con un hijo nombrado Juan de 4 años, los cuales se encuentran libres de empeño, hipoteca y gravamen, cuya venta se hace en 300 pesos de oro común que por ellos le ha dado y pagado.
Juan José de Thormes, mercader y vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de María de la Encarnación, mulata esclava suya de 14 años de edad, 150 pesos de oro común, mismos que dio por ella cuando la compró, de cuya cantidad se da por entregado a su voluntad otorgando recibo y carta de pago, queda por tanto, libre y fuera de toda sujeción y servidumbre.
Doña Dominga Rosa de Santa Marina, viuda vecina del pueblo de Jalapa, entrega al Padre Fray José de Puerto Llano, de la Orden de Santo Domingo, conventual en la Nueva Ciudad de la Veracruz, un mulatillo esclavo nombrado Pablo Antonio de 8 años de edad, hijo de María de la Candelaria, esclava que fue de la otorgante y se libertó, para que le sirva y asista al padre por el tiempo de su vida, con el encargo de su educación, alimento, crianza y vestuario que es el fin y motivo con que se lo da.