Sebastián Hernández [Portilla], dijo que Isabel López, viuda de Francisco Cozar, y su hijo Alonso Cozar, otorgaron libertad a su hija María y a una esclava nombrada Ana; y él, en pago dio los dos años que trabajó en la estancia de vacas propiedad de Isabel López, comprometiéndose a no pedir ni demandar cosa alguna.\n\n
ESCLAVOS
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Juan Blanco, vecino del pueblo de Orizaba, vende a Manuel de Tevez, un esclavo que compró de Nicolás Pedro, que se llama Pedro, ladino de tierra Congo de 30 años más o menos, por precio y cuantía de 400 pesos de oro común.\n\n
Juan Cano, vecino de la ciudad de Tepeaca, vende a Juan Fernández, vecino de [Tlalixcoyan], un esclavo arriero, llamado Antón, de tierra Biohó, que compró de Juan José Buitrón, el cual será de edad de 25 años, por precio y contía [sic] de 500 pesos de oro común.\n
Juan Blanco, vecino de este pueblo de Orizaba, vende a Francisco Bueno un esclavo llamado Luis, de tierra de Guinea, de 30 años de edad más o menos, por precio y cuantía de 400 pesos de oro común.\n\n
Juan Fernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, estante al presente en el pueblo de Orizaba, otorga poder a Andrés Moreno, vecino del pueblo de Tecamachalco, y a Baltazar de Rivera, vecino de la ciudad de Oaxaca, para que puedan vender un esclavo nombrado Alejandro, de tierra Biafara, de edad de 24 años poco más o menos, el cual vendan, truequen o cambien por razón de cualquier potro, caballo, mula, yegua o potranca, reales u otro género de mercadería que les pareciere.\n
Antonio de Matienzo, apoderado de Martín de Bermeo, dijo que una de las condiciones del arrendamiento del ingenio de Orizaba que se pactó con su dueño don Rodrigo de Vivero, fue que se incluirían todos los esclavos que han trabajado en dicho ingenio, y al realizar el inventario de éstos y de los que están al servicio puertas adentro de la casa de doña Melchora de Aborruza, mujer de Vivero, resulta que no están varios esclavos, por tanto suplica a la autoridad se mande a don Rodrigo de Vivero le entregue los dichos esclavos. En respuesta, Felipe de la Cueva y de Herrera, declara que cuando él recibió el ingenio de parte de Vivero, estos mismos esclavos faltaron.
Entrega de bienes del Ingenio de Orizaba que hizo Felipe de la Cueva [y de Herrera] a Martín de Bermeo, los cuales consisten en una casa de molienda, una casa de calderas, casa de purgar, panes de azúcar blanco que estaban en la casa de purgar que se especifican en la entrega, un buen número de esclavos, herramientas, una fragua, acero, casa de carpintería, casa de vivienda de cal y piedra, cañaverales que están en la banda del río Blanco especificados en la entrega y cañaverales que están en la otra banda de dicho río en la parte que llaman Jalapa, barbechos, casas y corrales de Jalapa, bueyes, carneros, maíz y trigo, tejamanil, recuas y la estancia de vacas de Tecamalaca
Juan Moreno, esclavo, quien dirige hacia la Nueva Veracruz la cuadrilla de su amo, Pedro Quintero, manifestó llevar los indios e indias siguientes: Miguel, Capitán, y Francisca María, su mujer; Juan Francisco y Mariana, su mujer; Diego, ladino, y Catalina, su mujer; Jusepe [José] y María, su mujer; Diego herrero, soltero; Agustín y Juana, su mujer; Pedro, soltero; Pascual, muchacho; Juan Miguel y Luisa, su mujer; Juan Francisco, soltero; Diego y Salomé, su mujer; Pedro, soltero.
Se tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles, que el Gobernador Felipe de Estrada, vecino de la Veracruz, remite a Oaxaca, bajo el cargo de Jusepe [José], esclavo de Juan Alonso del Corro, vecino de la citada ciudad, para entregar al Capitán Pedro de Guendelain.\n
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, vecino de esta jurisdicción, hijo legítimo, albacea y heredero del Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dijo ser poseedor entre otros bienes que dejó su padre, de un ingenio que esta proindiviso nombrado Nuestra Señora del Rosario, en términos de Naolinco, con sus casas de vivienda, esclavos, tierras, calderas, moliendas, prensas, pertrechos y ganado, y en él su padre impuso un censo de 6, 000 pesos de principal y 300 pesos de renta en cada un año, a favor del Real Fisco del Santo Oficio de la Inquisición, según consta de una escritura fechada en la ciudad de México el 30 de julio de 1647. Atento a lo cual, por la presente, y como curador de su hermana Doña Micaela Jerónima de Ceballos y en el suyo propio, reconoció dicha escritura y se obligó junto con su parte, a pagar los réditos mientras no se redima el principal.