El Capitán Juan de Ursúa, Alcalde Mayor, dijo que por cuanto el gobernador y alcaldes del pueblo de Tequila, le avisaron que estaba allí un chino huido de su amo, por la causa envió a Jacinto de Rúa, intérprete de este Juzgado, para que le trajera, como lo hizo y mandó se ponga en la cárcel pública y se dé aviso a su amo para que venga o envíe por él.\n
ESCLAVOS CHINOS
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Andrés Pérez de la Higuera y su esposa, Francisca Matamoros[Ana Francisca Matamoros], vecinos de la provincia de Jalapa, dieron carta de libertad a María, niña, hija de una esclava china nombrada Isabel, y de Juan de Cabrera, carpintero; y por esta libertad, sus padres no pagarán estipendio alguno, con cargo y gravamen que no podrán sacar de su poder hasta tanto no tenga edad suficiente para tomar estado de casada o monja.
Ana María Rodríguez, española y vecina de este pueblo de Naolinco, mujer legítima de Salvador Montero, español vecino de este pueblo, solicita licencia a su marido para poder vender una esclava china criolla, que heredó de José Rodríguez y Catarina de la Oliva, sus legítimos padres, de 27 años de edad, a don José de Acosta, español y vecino de esta jurisdicción, dueño de la hacienda San José Rancho Nuevo, en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, en el precio de 280 pesos escudos de oro común.
El capitán Francisco Montero Matamoros, residente al presente en este pueblo, vende a Francisco Hernández de la Higuera, vecino en su ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora de la Concepción, una china esclava, criolla, de Goa, llamada Antonia, de 18 años de edad, que no tiene hipoteca ni enajenación, por el precio de 450 pesos de oro común. Como la esclava Antonia tenía una hija mulata de un mes de nacida, llamada María, el vendedor la dejó libre a partir de que tuviera la mayoría de edad.
Micaela Dorantes, viuda de Antonio de la Torre, vecina de este pueblo, vende a don Francisco Faguaga, vecino de la Ciudad de México, un chino de nombre Nicolás de Guesera, de 20 años, en precio de 200 pesos oro.
Francisco Hernández de la Higuera, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, se obligó a pagar al Capitán Sebastián Carballo y a Gregorio González, vecinos de Angola, mercaderes de negros, y a Pedro de Vértiz[Pedro Vértiz], vecino de la nueva ciudad de Veracruz, 2 982 pesos de oro común, precio de 10 piezas de esclavos bozales, 6 varones y 4 hembras, de diferentes nombres y edades, los 5 a 315 pesos, 4 a 260, y uno en 367 pesos, en esta manera: 1 942 para fin del mes de abril de 1622 y, los 1 040 pesos restantes para fin del mes de abril de 1623, puestos en la ciudad de Veracruz.
Don Simón José de Vives, vecino de este pueblo, vende a doña María Morales, vecina de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, una esclava china nombrada Marcela, libre de deuda, censo, empeño e hipoteca, en precio de 300 pesos de oro común.
Antonio de la Vega, vecino y labrador del valle de San Andrés Chalchicomula, se obliga a pagar de su propio dinero a Joseph [José] de Leiva, vecino de esta villa y regidor en ella, la cantidad de 425 pesos por concepto de un esclavo chino de nombre Bartolomé de [roto], el cual Hernán Pérez de la Cuesta, difunto, vecino que fue del dicho valle, vendió a Joseph [José] de Leiva y posteriormente éste vendió a Nicolás de Trujillo Villavicencio, vecino de la ciudad de los Ángeles, y habiendo conseguido el dicho chino libertad por declaración de los señores de esta Real Audiencia, dichos señores ordenaron al regidor Leiva pagar a Nicolás de Trujillo la cantidad de pesos que por el esclavo chino le había dado, y a su vez se despachó Real Provisión para que los albaceas y herederos de Hernán Pérez le pegasen al regidor los 520 pesos que dio por la compra del esclavo chino. Y debido a que no quedaron bienes de dicho Hernán y por evitar el litigio y molestia, el otorgante convino con el regidor solventar de sus propios dineros la cantidad 425 pesos, como pago de la deuda.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL