Miguel Sánchez, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Miguel Ruiz, vecino de México, cien pesos de oro común por el traspaso de un indio llamado Mateo Juárez, para que le sirva en sus carros.
CARRETEROS
81 Descrição arquivística resultados para CARRETEROS
Don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad en este partido, Juez de Caminos y Registros y del aderezo y reparo de ellos, dijo que debido a que este nuevo camino tiene gran necesidad de aderezo y los 500 pesos que se le dieron se han gastado en algunos reparos de él, como consta por cartas de pago, siendo necesaria una gran cantidad de pesos para poder repararlo de la ruina en que está, causada por los carreteros que cargan cuatro pipas en cada carro, siendo que antes no traían más de tres, habiendo provocado en este nuevo camino grandes ruedas y barrancas por el mucho peso, causando a los indios muy excesivo trabajo, riesgo de subidas y a los dueños de los dichos carros perdidas de bueyes, averías en la mercaderías y muertes que han sucedido. Y por obviar estos inconvenientes y otros mayores que pueden sobrevenir, como también, para ahorrar muchos gastos, ordena se les notifique a cada carretero o chirrionero que baje a la Nueva Veracruz, no cargue más de tres pipas en cada carro como antes lo hacían, pena que el carretero que cargare más de tres pipas, por cada vez que lo hiciere, incurra en pena de 200 pesos de oro común que aplica la cuarta parte por tercias partes cámara de su majestad, juez y denunciador, siendo destinadas las tres partes para el aderezo y reparo de este nuevo camino.
El Capitán don Diego Mardones Barahona, Corregidor en esta provincia, Juez de Caminos y de Registros, dijo que por ordenanza del virrey, se mandó que desde primero de junio de cada año hasta otro día después de San Francisco, que es 5 de octubre, ninguno de los carreteros, chirrioneros, ni recuas, bajen a la ciudad de la Nueva Veracruz, por el riesgo que corren por las aguas, ríos y otros inconvenientes que requieren remedio. Así también, que se notifique a los dueños de los molinos no les vendan cargas de harina sin primero hacer el registro de las mulas e indios que traen en sus servicios, y si pasaren sin hacerlo, se les aplique la pena de 30 pesos de oro común.
Martín Guerrero, carretero, vecino de la Ciudad de México, se obliga de pagar a Juan Alemán, Teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, 131 pesos y un tomín de oro común, los cuales son por deuda que tenía con Francisco Hernández de la Higuera, señor del ingenio de la Santísima Trinidad.
Francisco de Vergara, carretero, vecino de la Puebla de los Ángeles, se obliga de pagar a Hernán Pérez de Castañeda, vecino de Jalapa, 70 pesos de oro común los cuales son por concepto de un caballo y reales que le prestó.
Diego García Ronquillo, vecino de México, carretero, se obliga a pagar a Francisco Mercado Sotomayor, Alcalde Mayor de Jalapa, 70 pesos de oro común, los cuales son por razón de otros tantos que recibió prestados.
Juan Ramírez, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Jerónimo Hernández, carretero, vecino de la Puebla de los Ángeles, 20 pesos de oro común, los cuales haciendo de deuda ajena suya propia salió a pagar por Diego Martín, indio natural de México.
Esteban Hernández, carretero, se obliga de pagar a Juan Díaz Matamoros, vecino de Jalapa, 30 pesos de oro común por un caballo alazán.
Antón Gómez, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Francisco Hernández de la Higuera, residente en la provincia de Jalapa, 428 pesos de oro común que son el precio de 32 bueyes de uncir y soltar.
Pedro Montiel, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Juan Díaz Matamoros, vecino de Jalapa, 209 pesos de oro común que son el precio de 19 novillos.