Juan Pelayo Méndez, vecino del pueblo de Naolinco, vende a doña María García de Baldemora, de la misma vecindad, una esclava nombrada Manuela, mulata blanca criolla que nació en casa de sus padres, hija de María de Guadalupe, la cual hubo por herencia de su padre, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, por tal la asegura y no de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta. La venta se hace en 300 pesos de oro común.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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El Capitán Diego Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Luisa de Zárate, viuda vecina del pueblo de Naolinco, una casa de madera techada de teja y otra choza inmediata a ella, ubicada en la calle de la plazuela de Nicolasa de Vargas, tiene 22 varas de frente y 55 de fondo, linda al oriente con solar de don Luis Fernández de la Flor y Pareja, al norte con solar de Nicolasa de Vargas y al sur con el de Diego Gómez, cuyo solar hubo por compra a Juana Severina de Quiroz. La venta se hace en 113 pesos 4 reales de oro común que le ha pagado.
Marcos de Acosta, vecino de la jurisdicción de Jalapa, vende a Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, una negra esclava nombrada María Concepción, de 23 años que hubo por remate que se le celebró el 18 de marzo de 1721, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 350 pesos de oro común que por ella le ha dado y pagado.
Don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Julián Rodríguez, vecino de este pueblo, una casa y solar en que esta labrada, que mide 122 varas de norte a sur, linda al norte con la calle que sale para Jalapa, al oriente solares de Julián de Guevara y Nicolasa de León, al poniente con solar que fue de Catarina Lagunas y al sur con un callejón que baja para la Laguna, al precio de 700 pesos.
Manuel Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo y heredero de los difuntos Hilario de Acosta y doña Francisca del Moral, junto con José Eugenio de Meza, marido de María de la Encarnación de Acosta, y José Montero, marido de Josefa Lacia de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, venden a don Agustín García Campomanes, vecino de dicho pueblo, un solar de 31 varas de frente y 30 varas de fondo, linda al oriente con solar del comprador, al poniente con solar de Benito de Villanueva, al norte con casa y solar de José Grajales y al sur con casa y fonda de Juan Barradas, en la cantidad de 70 pesos.
Juana de Escobar, hija y heredera de doña Catarina Lagunas, viuda de Domingo Gómez, junto con Antonio de Escobar, hijo de Patricio de Escobar y heredero de la citada Catarina Lagunas, venden un solar y una casa de palos y techada con tejas, que linda al oriente con casa y solar que fueron del Capitán don Nicolás de Guevara, al norte con casa y solar de Juan de Rivera, al poniente con calle que va al rancho que era de fray Fabian y del otro lado solar de los herederos de Bernardino Ibáñez y al sur con solar de los herederos de Melchor de los Reyes. Una parte la venden Juana y Antonio, a los herederos de doña Micaela, Juana y Patricio, y la otra a Nicolás, Gervasio y Lorenzo, los hijos de doña Ursula, en la cantidad que los valuadores les han dicho.
Don Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, vende a don Francisco Munguía, vecino de dicho pueblo, una esclava mulata blanca, nombrada María Santos, de entre 17 a 18 años, hija de otra esclava negra llamada Dominga, libre de censo, sin asegurarla de vicio ni enfermedad, al precio de 200 pesos.
Diego Gómez, vecino de este pueblo de Naolinco, vende a Tomás Montero, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 16 varas de frente y 23 varas de fondo, el cual linda al norte con una calle y del otro lado con casa y solar de Francisco Ortiz, al oriente con solar de Antonio de Acosta, al poniente con solar del vendedor y al sur con solar de Blas de Aguilar, dicha venta la hace por la cantidad de 52 pesos.
Doña Josefa de Acosta, viuda del Capitán don Nicolás de Guevara, vecina de este pueblo de Jalapa, vende a don Manuel de Acosta, vecino de Naolinco, una casa y solar de 23 varas de frente y 15 y media de fondo, ubicada en el pueblo de Naolinco, la cual linda por el poniente con casa y solar de Juan García; por el oriente con solar del vendedor; por el norte con casas de los herederos de don Antonio García, calle en medio; y por el sur con calle que sale para este pueblo. La vende por precio de 700 pesos.
Doña María García de Baldemora, viuda vecina del pueblo de Naolinco, vende a Manuel Domínguez, de la misma vecindad, una esclava mulata blanca nombrada Manuela, criolla de 23 años, con un hijo suyo de meses nombrado Antonio, que hubo de Juan Méndez el 31 de diciembre de 1721. Cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación en 300 pesos de oro común que le ha dado y pagado.