Don Francisco Munguía, don Juan José de Acosta y don Miguel Pérez, junto con otros vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder especial a don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino de dicho pueblo, para que realice el arrendamiento de los diezmos del ramo de Naolinco, en la cantidad que acuerden, así como de ciertas condiciones elaboradas a favor de la Santa Iglesia Catedral de Puebla de los Ángeles.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Nicolás Rogel, hijo legítimo de los difuntos Miguel Rogel y Francisca Domínguez, natural y vecino del pueblo de Naolinco, casado en primera nupcias con Dominga Lagunas, y en segundas nupcias con Josefa Esmeregilda Molina, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don Matías Francisco Lagunas, Cura Parroquial de Santa María y Juez Eclesiástico de la doctrina de San Pedro Tonayan, junto con Santiago Mariano Rogel, hijo legítimo del otorgante, y como herederos designa al citado Santiago Mariano, José Mariano, Laureano y Nicolás José, sus hijos legítimos del segundo matrimonio.
El Licenciado Francisco José Pérez, natural y vecino del pueblo de Naolinco, Clérigo, Presbítero, Cura Coadjutor del pueblo de Tlacolulan, de donde es vecino y Juez Eclesiástico, por el Obispado de la Puebla de Los Ángeles, hijo legítimo de los difuntos Domingo Pérez y de Juana de los Reyes, otorga poder y nombramiento de albaceas a sus hermanos don Domingo Pérez y don Juan Pérez, y como herederos a doña María, doña Josefa, Juan, Pedro, Domingo y doña María, sus hermanos.
Don Antonio Gaspar de Acosta, vecino de Naolinco como principal deudor y don Felipe de Acosta y don Luis de Acosta, como sus fiadores, deben al Doctor don Nicolás Velázquez, Prebendado de la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de los Ángeles, la cantidad de 3, 600 pesos, mismos que se obligan a pagar en 2 partes, el primero en el mes de marzo del año próximo y el resto al siguiente año, y 2 reales de contado a pagar en el pueblo de Naolinco.
Don Antonio García Campomanes, vecino del pueblo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, vende a doña María Eufrosina de los Ríos, mujer legítima de don Juan Antonio de Llano y vecina de este pueblo, un esclavo negro, nombrado Manuel Antonio, criollo de 19 años, en la cantidad de 200 pesos.
Don Antonio Romero, Teniente General de la Provincia de Jalapa y Jalacingo, solicita la cancelación de una escritura por la cantidad de 1, 276 pesos, los cuales ha recibido de don Antonio García Campomanes y don Francisco García Campomanes hijos legítimos del Capitán Agustín García Campomanes, por los ganados vendidos del rancho “Llano de Chiltoyac”.
Doña Josefa Nicolasa de Acosta, hija legítima de los difuntos don Manuel de Acosta y de doña Pascuala Díaz de Acosta, vecinos que fueron del pueblo de Naolinco de esta jurisdicción, de donde es natural y vecina de este pueblo de Jalapa de la feria, otorga su testamento donde declara fue casada con el difunto Capitán Nicolás de Guevara, con quien tuvo 4 hijos; nombra como albacea a su hijo don Ignacio de Guevara, y como sus herederos a sus hijos y nietos.
Don Ignacio de Guevara, don Manuel Eugenio de Acosta, vecinos de Jalapa, don Juan José de Acosta, don Antonio Gaspar de Acosta, don Miguel Pérez y don José Antonio de Acosta, vecinos de Naolinco y residentes en el pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Nicolás Domínguez, vecino de Naolinco, para que obligue a los otorgantes como principales deudores en el remate del arrendamiento de los diezmos caseros del partido de Naolinco, por lo cual se constituyen en principales pagadores a favor de la iglesia catedral de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, por la cantidad en que se celebre dicho remate.
Ignacia Domínguez Muñiz, viuda de Salvador Francisco Oliva, oriunda de Naolinco y vecina de Jalapa, dijo que tiene un hijo de 12 años nombrado Santiago Antonio Oliva, al cual otorga que pone en servicio y por aprendiz de oficio de carpintero con Pedro Rafael Moral, Maestro de Carpintería, por el tiempo de 12 años que empezarán a contar desde el día de mañana, en el transcurso del cual, lo tendrá en su casa dándole de comer, vestirlo, curarle las enfermedades y enseñarle dicho oficio.
Don Silvestre Villar, mercader y residente en este pueblo, otorga poder a don Julián de Bárcena y por su ausencia a don Ignacio de Estrada, ambos vecinos de Guadalajara, para que en su nombre cobren a don Antonio Carrasco, vecino de Naolinco, la cantidad de 2, 300 pesos de plazo cumplido, y si se ofrece, siga contienda de juicio.