Alonso Ruiz, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de los Ángeles, 138 pesos de oro común, precio de dos mulas y un macho de arria con sus aparejos, horros de alcabala, en esta manera: 69 pesos cinco meses después de la fecha de esta escritura y los 69 pesos restantes de allí en otros seis meses corridos.
MACHOS
23 Archival description results for MACHOS
Francisco Pérez, arrendatario de la Venta de la Joya, se obligó a pagar al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de este pueblo, 120 pesos oro común, procedidos de tres mulas y un macho de carga, a razón de 30 pesos cada uno; las 3 mulas con sus aparejos, y el macho en pelo, para de hoy día de la fecha, en ocho meses cumplidos.
Nicolás Conte, vende a Juan de Barrón, el viejo, para él y sus herederos y sucesores, [15] mulas y cinco machos.\n\n
Inés de Rioja, viuda, mujer que fue de Alonso de Carrión, dijo que a ruego e intercesión, Luis Muñoz Bravo, su cuñado, vendió a Diego de Montalvo tres machos de arria en 60 pesos de oro común y por ellos el susodicho le hizo cierta libranza para los indios del pueblo de Acultzingo, los cuales aceptaron y pagaron al susodicho Luis Muñoz de Bravo los 60 pesos.\n\n \n
Joseph [José] Valero de Grajera [Grajeda], Cura Beneficiado por Su Majestad, Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de esta dicha villa y su jurisdicción; dijo que en el pueblo de Orizaba un negro su esclavo nombrado Hernando halló un macho de los que le han hurtado en su hacienda, con el hierro al margen que es el que acostumbra poner a sus ganados; y por tanto pidió a la justicia de dicho pueblo se depositase dicho macho, y con efecto lo está el día de hoy, y tratando de que se le entregue, le pidieron que otorgara carta de lasto a favor de Sebastián de Oropeza, vecino del pueblo Tecamachalco, para que reciba y cobre de don Matheo [Mateo], indio cacique del dicho pueblo, a quien lo compró. En cuya conformidad otorga que dándose por entregado de dicho macho, da su poder y lasto al citado Sebastián de Oropeza para que cobre de don Mateo, indio cacique, la cantidad que por dicho macho pagó.
UntitledÁlvaro Correa se obliga de pagar a Francisco de Oliveros y a Juan Blanco, 66 pesos de oro común, los cuales son por razón de una mula y un macho cerrero que de los susodichos compró.\n\n
Gonzalo Blanco, arriero, se obliga de pagar a Juan de Estrada, 30 pesos de oro común, los cuales son por razón de un macho que le compró.
Antonio de Vega, vecino de México, se obliga de pagar a Tomás de Herrera, vecino de Jalapa, 70 pesos de oro común que es el valor de un macho rucio.
Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolula, vende a don Alonso García de Santiago, mercader, un esclavo negro llamado Andrés, de más de cuarenta años, y catorce mulas y machos, 772 pesos de oro común.
Matías Lorenzo, se obliga de pagar a Juan Alonso, maestro de hacer azúcar en el ingenio de Francisco Hernández de la Higuera, 225 pesos de oro común, precio de cuatro mulas y un macho con sus aparejos de arria.