Don Manuel de Boza, vecino del pueblo de Jalapa y albacea de su difunto amo don Gregorio Fernández Mantilla, otorga poder especial a don Domingo Pérez de Iglesias, vecino de Veracruz, para que otorgue libertad a Tomasa, negra esclava, junto con su hijo Pascual, por tener recibida la cantidad de 300 pesos, que es el valor de ambos.
LIBERTADES
30 Archival description results for LIBERTADES
Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, vecina de Jalapa, dio carta de libertad a su esclavo negro nombrado Marcos de la Cruz, natural de la Isla de la Palma, en Las Canarias, que hubo y compró para ella su hijo Gonzalo de Córdoba en la nueva Veracruz, habrá 30 años, y tendrá 45 años de edad, con la condición de que mientras viva la otorgante, le ha de dar 8 pesos de oro común cada mes para su sustento.
Otro codicilio del Capitán Alonso Sánchez, vecino de la nueva Veracruz, estante en este pueblo y enfermo en cama, por el cual revocó una cláusula del codicilio del 3 de junio del presente año, y dispuso que su cuerpo sea enterrado en la iglesia del Convento de San Francisco, por ser hermano de la cofradía de la Tercera Orden del Señor San Francisco y el novenario de misas se digan en el dicho convento; de los 100 pesos de limosna que ordenó se diesen al hospital, mandó que sólo se le den 50 pesos porque su entierro se verificará en el monasterio de San Francisco. Liberó de su cautiverio a cuatro esclavos, e hizo un inventario de los bienes que trajo de la ciudad de Veracruz.
Ana Suero Zavala, vecina del pueblo de Jalapa, hija natural de Ana Zavala y de Andrés Suero, naturales de este Reino, ordena su testamento donde declara tener, entre otras cosas: la casa de su vivienda, 3 solares; declara que dio consentimiento a su hijo Juan López Ruiz Matamoros, difunto, para que vendiera a Salvador Marín, vecino de la Nueva Veracruz, la parte de ganado mayor que son 600 reses, que heredó de Francisco López Ruiz; asimismo para que le otorgue libertad a una negrita llamada Jucepilla Páez, de 14 años de color cocho, quien era esclava de su hija Ana López Ruiz Matamoros, difunta. Le deja a su hija Isabel López Ruiz Matamoros una negra llamada Nicolasa esclava de 20 años, color cocho para que le sirva durante su vida. Declara que Ana María de Alemán Maldonado le debía 3, 000 pesos del ingenio y le pagaron 2, 000 a su hijo Juan restándole solamente 1, 000 pesos. Nombra por heredera y albacea fideicomisaria a su hija Isabel López Ruiz Matamoros.
Don Joseph Gómez Dávila, Regidor y [roto] de esta villa de Córdoba, otorga poder especial al Capitán don Antonio Fernández de Obregón, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, para que en su nombre pueda vender un esclavo negro nombrado Manuel, criollo de dicha ciudad, de veinticinco años de edad más o menos, el mismo que compró a don Bernardino de Villaraus [Villarauz], vecino del pueblo de Orizaba, por esclavo de Pedro González, vecino de la ciudad de la Concepción de Salaya [Zalaya], en virtud de su poder, y por escritura hecha en Orizaba el 20 de mayo de [1695], ante Juan de Espinossa [Espinosa], Escribano Real y Público. Asimismo, para que cobre a María de la Cruz, mulata libre, mujer de dicho negro esclavo, la cantidad que le debe de resto de 90 pesos que por ella pagó a doña Beatriz del Castillo, viuda de Joseph [José] de Saona, quien se la vendió por escritura hecha en dicha ciudad el primero de marzo de 1695, ante Joseph [José] de Anaya Bonillo, Escribano Real, escalfándole a dicha mulata el tiempo de un año que le sirvió a razón de 2 pesos mensuales, como consta en su escritura de libertad.
UntitledEl Capitán José Jiménez, vecino y natural de la ciudad de la Nueva Veracruz, hijo legítimo de Andrés Jiménez y de doña Antonia de Barrios, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara haber estado casado en primeras nupcias con Bárbara de Olarte y por segundas nupcias con doña Magdalena de Chavarría, asimismo, declara no tener hijos ni del primer ni del segundo matrimonio. Dijo que antes de subir a esta villa, estando gravemente enfermo, hizo una memoria firmada de su nombre, la cual entregó al Reverendo Padre Predicador Fray Gaspar de Espinosa, Comendador del convento de Nuestra Señora de la Merced de la ciudad de la Nueva Veracruz, intitulada con el rótulo para el Reverendo Padre Procurador General Fray Andrés Jiménez, su hermano, de dicha Orden de Nuestra Señora de la Merced. Asimismo, dejó hecho un poder para testar y un codicilo otorgado en dicha ciudad ante Juan Morera de Silva, Escribano de Su Majestad. Es su voluntad que un negrito criollo de quince años de edad, nombrado Juan, hijo de Lucía, su esclava, dando 100 pesos a sus albaceas obtenga su libertad. Declara que del tiempo que tuvo en arrendamiento la hacienda San Nicolás de Asperilla, solo está debiendo 90 pesos. Declara le deben Tomás Ramírez, vecino de la orilla de Jamapa, 6 pesos; Francisco Loango, negro libre, vecino de Medellín, 30 pesos; el Capitán Juan Carrega y su hijo Francisco Carrega, sujetos que tienen plaza en San Juan de Ulúa, 107 pesos de dos vestidos que les vendió. Declara tener hecho un vale a favor de José Guerrero Vázquez, Mayordomo de la hacienda de Santa Fe, de unos reales procedidos del arrendamiento de las tierras de San Julián. Declara haber comprado de armazón tres esclavos, de los cuales se le huyó uno nombrado José, casta Mina. Es su voluntad que el Padre Comendador Fray Gaspar de Espinosa, le entregue a su hermano, el Capitán Juan Jiménez, la memoria que lleva citada, cerrada como se la dio, la cual abrirá su hermano extrajudicialmente y hará lo que le tiene comunicado en ella, añadiendo y quitando lo que le tiene dicho, para lo cual le otorga poder especial, revocando desde luego dicha memoria. Manda se den 10 pesos a la hermandad de la Virgen del Rosario de esta villa. Nombra por albaceas testamentarios al Capitán Juan Jiménez, su hermano, y al Bachiller don Félix Bolado de la Barrera, Clérigo Presbítero Domiciliario de este obispado, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz; y por solo tenedor de bienes al dicho Capitán Juan Jiménez. Nombra como heredera de la mitad del remanente de sus bienes a su alma, asimismo, ordena que la otra mitad entre en poder del Capitán Juan Jiménez, para que la utilice en las cosas que le tiene comunicado.
UntitledDon Juan de Quiñónez, Alguacil Mayor de esta jurisdicción, otorga libertad al esclavo negro de nombre Francisco José, criollo de la Ciudad de la Nueva Veracruz.
Don Bernardo Antonio de Portas, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, con testamento hecho, solicita por vía de codicilio se le entreguen 50 pesos a la iglesia del pueblo de Alvarado y al Convento de Santo Domingo de la Nueva Veracruz la misma cantidad, 500 pesos al vicario, asimismo pide dejen en libertad a su esclava negra, de nombre Cayetana, y den 500 pesos a su casero, don Francisco de Esain y Orta.
Doña Josefa de Arellano y de Irala, viuda del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecina de esta provincia, por los muchos servicios que ha recibido y otras justas que le mueven, dio carta de libertad de Juan [de]Arellano, mulato blanco, de 22 años de edad, hijo de Elena de Arellano, negra criolla de la ciudad de Veracruz, que entre otras cosas le donó su padre el Capitán Don Ramiro de Arellano, fuera de la dote que llevó a poder de su marido.
Antonio de Altamirano, dueño de recua, residente en esta villa y vecino de la ciudad de México, como apoderado de María de la Candelaria, parda libre y soltera, vecina de la Nueva ciudad de la Veracruz, vende al Licenciado don Juan Antonio de la Veguellina y Sandoval, vecino de esta villa y Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España, electo [Alcalde de la Sala del Crimen] de dicha Real Audiencia; una esclava negra nombrada Ana Rodríguez, natural de la ciudad de San Cristóbal de la Habana, de treinta años de edad más o menos, que hubo y compró de José Alejo del Río, vecino de la Nueva Veracruz, por escritura con fecha de 17 de mayo de 1710. La vende en precio de 350 pesos de horros de alcabala, con la condición de que cuando dicha esclava pague los 350 pesos se le otorgue su libertad.
Untitled