María Sebastiana de Yépez, vecina de Jalapa, otorga carta de libertad a José Antonio, mulatico niño de 5 años más o menos, criollo nacido en su casa, hijo de Petrona Díaz, mulata esclava que heredó de su madre Francisca de Yépez, a quien le había prometido librarlo graciosamente del cautiverio y servidumbre a que estaba sujeto y por el amor de haberlo criado, le da la libertad desde ahora y para siempre.\r\n
LIBERTADES
317 Archival description results for LIBERTADES
Petrona Domínguez, mujer de Domingo Palmeros, vecinos del pueblo de Naolinco, con licencia de su marido declara que dentro de los bienes que se le adjudicaron de su padre Francisco Domínguez, le cupo un mulato nombrado Juan Domínguez, que será de 28 años, quien le solicitó escritura de rescate por la cantidad de 300 pesos. Por lo que le otorga la carta de rescate, afirmando que tiene recibida la citada cantidad.
Francisca de Pases, Josefa de la Cruz y Gregoria Bautista, vecinas de Jalapa, dieron carta de libertad a Sebastiana Maldonado, negra criolla de Jalapa, en virtud de que su marido Juan de Castro, pardo libre, vecino de la nueva Veracruz, les ha pagado 300 pesos de oro común, en esta manera: 100 pesos en reales de contado, y los 200 pesos restantes, en un plazo de 18 meses, a partir de hoy día de la fecha.
Doña María de Neira Claver, española, doncella, vecina de Jalapa, dijo haber heredado de sus padres una esclava mulata nombrada Josefa, casada legítimamente con José Esteibar, natural de las Islas Filipinas, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, y porque le han pedido le otorgue carta de libertad, por la presente, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan Jerónimo Duardo, Abogado de la Real Audiencia de Nueva España, vecino de la Veracruz, para que en su nombre cobre de los dichos José Esteibar y Josefa de Neira, su mujer, 300 pesos de oro común, y estando en su poder, otorgue en su nombre carta de libertad en favor de Josefa de Neira para que pueda residir donde quisiere, parecer en juicio, otorgar su testamento y otras disposiciones.
Pedro Hernández, vecino de Jalapa, solicitó al Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa y de Jalacingo, haga parecer a Sebastián de la Peña, escribano real y vecino de Jalapa, para que certifique cómo Luis López, difunto, vecino de este pueblo, albacea de María de la O Muñoz, vecina que fue de Jalapa, pidió a Sebastián de la Peña diese recibo a este otorgante de 150 pesos que le dio al referido Luis López, por otros tantos que María de la O Muñoz, mandó se diesen por la libertad de un esclavo suyo nombrado Felipe de Santiago, hijo del otorgante, cuya cantidad debía aplicarse para su entierro y misas, como lo asentó en una cláusula de su testamento. Y por tenerlos satisfechos, pidió al señor Alcalde Mayor se le diese testimonio de la cláusula del testamento de María de la O Muñoz, en que dando los 150 pesos quedará libre su hijo, con la inserción de la certificación de Sebastián de la Peña, por razón de haber muerto al albacea Luis López. El Alcalde mandó por auto se notifique lo contenido a Sebastián de la Peña.
En Ejecución de la proveído por el Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, Sebastián de la Peña, escribano, certifica en testimonio de verdad cómo el Alférez Luis López, vecino que fue de este pueblo, le dijo había quedado por albacea de María de la O Muñoz, y en una cláusula de su testamento dejó por libre a un mulatillo nombrado Felipe de Santiago con cargo de dar 150 pesos de oro común, y que por haber recibido esta cantidad de mano de Pedro Hernández, mulato, padre del referido Felipe de Santiago, a cuyo favor tenía que otorgar recibo, el cual nunca lo hizo, y para que conste lo dicho, lo signó con su nombre.
Teresa Fernández de Espinosa, mujer de Diego de Castro y Gamboa, vecina de este pueblo, dijo que por muerte de sus padres, el Alférez Antonio Fernández de Espinosa y Bernarda Cabello, quedaron por bienes una esclava nombrada Ursula María, mulata cocha, de 38 años, mellada de los dientes, a quien por buenos servicios que le prestó a sus padres y por pagarle 100 pesos, otorga que le da libertad y le entrega escritura.
Doña Mariana Josefa del Moral, viuda de Juan Prieto Rendón, vecina de este pueblo de Jalapa, dueña de un esclavo mulato criollo, de nombre Juan Ventura, de 21 años de edad, que su difunto esposo le dejó por herencia, al que ahora otorga libertad, mediante poder irrevocable.
Manuel de Olmedo, vecino de este pueblo, otorga libertad a Mariano José, mulato blanco, hijo de la esclava Ana López, los cuales compró a José Cabello, por 110 pesos que le ha pagado José de Arauz, pardo libre y pariente de dicho esclavo.
José del Rosario, negro libre y dueño de recua, vecino de este pueblo, otorga poder general a Bernabé Antonio Vázquez, vecino de este pueblo, para que demande y cobre judicialmente a las personas que le adeuden cantidades de dinero, joyas y otros bienes.