El Capitán Gaspar de Olavarrieta, don Joaquín Ildefonso de Torquemada, don Matías de la Mora Castañeda, don Fernando Álvarez y don Pedro Gorrindo Palomino, vecinos de los pueblos de Jalapa, Xico y Teocelo, informan que don Antonio Primo de Rivera esta próximo a ocupar el cargo de Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de los pueblos de Jalapa y Jalacingo, razón por la cual se constituyen sus fiadores, comprometiéndose éste último a cumplir al pago de las cantidades de pesos que importaren los ramos, que por razón del citado empleo han de ser por 5 años y en caso de no hacerlo, lo harán los otorgantes por la cantidad de 2, 000 pesos.
JALACINGO, JURISDICCIÓN DE
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El Capitán Gaspar de Olavarrieta, don Joaquín Ildefonso de Torquemada, don Matías de la Mora Castañeda y don Pedro Gorrindo Palomino, vecinos de los pueblos de Jalapa y Teocelo, otorgan poder especial a Francisco de Abaurrea y Oteiza, Agente de Negocios del Tribunal de la Corte de México, para que los obligue como sus fiadores por la cantidad de 2, 000 pesos a cada uno, en el Tribunal de Tributos de la Ciudad de México, por los tributos de esta jurisdicción y Jalacingo.
Miguel José de la Paz y Arellano, vecino de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, junto con Manuel José de Esquivel, vecino de la Ciudad de Sevilla en los Reinos de Castilla, a nombre y voz de José de Machuca, denuncian una veta virgen, ubicada en tierras de Zomelahuacan en las cercanías de San Pedro Tatatila, entre las cuevas al pie de una bufa y orillas del río llamado Romerosco, a la cual nombran “San Miguel”, denunciando que tiene oro, plata, cobre u otro metal, otorgándose la mitad a dicho Miguel y la otra en partes iguales Manuel José y a José de Machuca, por lo que solicitan se les conceda el sitio necesario para hacienda, comederos, abrevaderos, entradas etc.
Miguel José de la Paz y Arellano, descubridor de la mina nombrada San Miguel de las Cuevas, ubicada en el paraje Zomelahuacan, del pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, junto con sus parcioneros Manuel José de Esquivel y José de Vargas Machuca, otorgan poder general a don José Antonio de Santander, Procurador de Número de la Real Audiencia, para que se encargue de los pleitos que tenga, en especial el que tienen con don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México, por la propiedad de dicha mina.
Don Antonio Díaz Parraga, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Juan Antonio de la Riva, vecino de este pueblo, unas tierras de ganado menor llamadas Mecacalco, ubicadas en la jurisdicción de Jalacingo, linda al oriente con tierras que fueron de Sebastián Antúnez, al norte con el pueblo de Zapotitlán, al poniente con el despeñadero de Zomelaguacán y al Sur con tierras que heredó de su padre don Roque Díaz Parraga, al precio de 300 pesos.
Don Carlos Díaz [de la Serna] y Herrero, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y de Jalacingo, otorga poder al Alférez Mariano Guerra, vecino de la colonia del Nuevo Santander, para que en su nombre demande y cobre de don Miguel de Urros y Apesteguia, la cantidad de 3, 108 pesos que le debe de plazo cumplido, pareciendo por ello ante las autoridades correspondientes y presentando la documentación requerida, para lo cual se le da éste con libre y general administración y con facultad de sustituir.
Don Carlos Díaz [de la Serna] y Herrero, Alguacil Mayor de esta Villa de Xalapa y su agregada la de Jalacinco, otorga poder especial a don Juan Ventura de Cañas, Agente del Número del Real Consejo de Indias en la Villa de Madrid, para que en su representación, parezca ante su Majestad Carlos IV y en su Consejo de Indias, para que solicite la aprobación del título de Alguacil Mayor, se le concedan las gracias, franquicias y mercedes reales, de lo cual presente los comprobantes de su hidalguía, méritos y servicios de sus pasados, haciendo por ello las diligencias, autos, y demás que sean necesarios, por lo que se da éste con libre y general administración y con facultad de sustituir.
Don Lucas Rosete, Alguacil Mayor de Jalapa y su jurisdicción y la de Jalacingo, usando de las facultades que por leyes de estos reinos son concedidas a los que tienen oficios vendibles y renunciables, otorga que renuncia al suyo en don Pedro Rosete, en primer lugar; y por su falta, en segundo en don Juan Lazon; y por la de ambos, en tercero en don Francisco Flores de Castro, todos de esta vecindad, para que después de su fallecimiento ocurran al superior gobierno de este reino y se le despache título en forma.
Don Leonardo Carballo, vecino del pueblo de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, otorga poder general a don Lucas Barradas y a don Francisco Domínguez, vecinos del pueblo de Jalapa, para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales que tenga con cualquier persona.
Don Lucas Rosete, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa y la de Jalacingo, renuncia a este oficio a favor de don Francisco Díaz y Herrero, don Carlos Díaz y Herrero y don Pedro Rosete, vecinos de este pueblo, para que se presenten ante el superior gobierno, después de su fallecimiento y se les otorgue título en forma, en el orden en que se enuncian.