El Lic. Pedro de Irala, cura beneficiado del partido de Jalapa, dio su poder, cesión y traspaso en causa propia y como se requiere a Polonia de Rivas, mulata libre, vecina de Jalapa, para que en su nombre cobre y reciba de José Cogollos de Zárate, dueño de la Venta de Lencero y administrador del ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, 257 pesos y 2 tomines que le debe de una escritura otorgada en su favor, asimismo, lo que pereciere deberle Don Antonio de Orduña Loyando de las misas que ha hecho el ingenio San Pedro Buenavista desde 1 de mayo de 1658 hasta hoy día de la fecha; y una vez cobrados, los tome para sí, en remuneración y paga de 400 pesos, valor de una esclava negra nombrada Antonia, de nación Angola, de 40 años de edad, que le vendió y no le ha pagado.
INGENIO SAN PEDRO BUENA VISTA
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Don Bartolomé Salvo, vecino de este pueblo de Jalapa, con poder de don José Velázquez de la Cadena y de doña Ana Micaela de Atienzo y Ábrego, albaceas del difunto don Juan Isidro Velázquez de la Cadena, Señor de la Villa de Yecla, en los Reinos de Castilla y dueño del Ingenio Buenavista en esta jurisdicción, otorga que vende a don Lucas Rosete, una negra del referido ingenio nombrada Justa Rosalía de 21 años, en 250 pesos.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dio su poder cumplido a Pedro González del Castillo, su mayordomo, para que en su nombre rija, gobierne y administre su ingenio de fabricar azúcar, y otros cualesquier bienes raíces y muebles, quitando y poniendo mayordomos, por los precios, tiempos y salarios que le pareciere; y para que pueda comprar negros esclavos, bueyes, mulas y otros aperos. Asimismo, lo pueda obligar hasta en la cantidad de 2000 pesos para dicho avío y reparos; y para que pueda recibir, haber y cobrar cualesquier pesos de oro, plata, joyas, esclavos y mercaderías que le deban o debieren. Y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
Manuel Eugenio de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Domingo Franceschi [Franco], una esclava negra nombrada Ana Manuela, de entre 15 a 16 años de edad, criolla del ingenio Buenavista, alías la Orduña, en 200 pesos. Dicha esclava la compró a Bartolomé Salvo el 9 de octubre de 1771, en la misma cantidad.
Don José de Herrera y Campo, vecino del pueblo de Jalapa, vende a los señores Pedro López Gómez y don José Arias y Torija, del Comercio de España y dueños del ingenio San Pedro Buenavista, alías La Orduña; 4 esclavos negros, madre e hijos, Mariana de la Cruz de 40 años en 200 pesos, Mariano Andrés, su hijo mulato de 18 años en 200 pesos, Marcela, mulata de 7 años en 75 pesos y Juan, mulato de 3 años en 100 pesos, todos nacidos en el ingenio del vendedor, nombrado San Miguel Almolonga.
Francisco de Orduña, el mozo, con poder de Francisco de Orduña, el viejo, vecino de Los Ángeles y residente en el ingenio de San Pedro, en esta provincia, obligó a su padre a que pagara 13 583 pesos de oro común a Duarte López, de Lisboa, que restan del valor de 33 esclavos negros; los cuales dará para fin del mes de marzo de 1617, todos juntos en una paga, pues tan sólo pagó 277 pesos y 2 tomines de alcabala.
Doña Marta de Vargas, soltera, vecina de Jalapa, vende a Diego de Vera, vecino de la hacienda de Buenavista, en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, una esclava negra nombrada María, criolla de la nueva Veracruz, de 21 años de edad, que hubo y compró de Juan de la Gala Moreno, vecino de Jalapa, aunque la escritura dada fue a favor de Don Carlos de Sámano y Quiñones, éste, por cláusula de su testamento declaró pertenecerle a la otorgante; libre de censo, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna enfermedad, por el precio de 400 pesos de oro común.
El capitán Duarte López, de Lisboa, mercader de negros, vende a Francisco de Orduña, el viejo, dueño de su ingenio de azúcar nombrado San Pedro que tiene en esta jurisdicción, 33 esclavos negros, 23 varones y 10 hembras, de diferentes nombres y edades, marcados en el brazo derecho con la marca de su nombre, bozales, de nación Angola, sin asegurarlos de ninguna enfermedad, por el precio de 420 pesos de oro común cada uno.
Bernardino López de Mendoza, escribano del Rey y del Cabildo de la ciudad de Los Angeles, certifica que por los libros de los censos que son a cargo, hay un censo que otorgaron Francisco de Orduña [Loyando] y Doña Agustina de Villanueva [y Guzmán], su mujer, en favor de Luisa de Arteaga, viuda de Lucas de Jáuregui, de 7000 pesos de oro común de principal, sobre el ingenio de San Pedro Buenavista en el que hay 10 caballerías de tierra, 40 esclavos negros y 4 sitios de estancia, fechado el 5 de mayo de 1603. Otro censo, en favor del Alférez Juan García Barranco de 14000 pesos de oro común, fechado el 5 de noviembre de 1604. Otro censo, sobre dicho ingenio y sobre 20000 cabezas de ganado menor, en favor de la capellanía de misas que mandó fundar Doña Catalina de Orduña, mujer que fue del Mariscal Don Carlos de Luna y Arellano, de 3000 pesos de principal, fechado el 28 de febrero de 1613. Otro censo, que otorgó Don Cristóbal de Oñate y Francisco de Orduña, sobre las casas número 21 en favor de Francisco Méndez, regidor de esta ciudad, por 700 pesos, fechado el 5 de julio de 1590.
El Capitán Diego de Orduña Loyando, cumpliendo con una cláusula del testamento de su padre don Francisco de Orduña, fundó una capellanía de misas por las almas de sus finados padres y la dotó con 3000 pesos de principal y 150 pesos anuales de renta, los cuales quedaron cargados en el ingenio San Pedro, 40 esclavos negros, ocho caballerías de tierra, una estancia con 24 000 ovejas y otros bienes.