Doña Josefa de Arellano y de Irala, como administradora de las haciendas de su marido Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dio su poder cumplido a Don Jerónimo Escalante [Guevara], vecino de la ciudad de Los Angeles, para que la pueda obligar a la paga de los diezmos que pareciere deber este ingenio, y haga las posturas y pujas que le pareciere.
INGENIO LA SANTÍSIMA TRINIDAD
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Doña Josefa de Arellano y de Irala, y su hijo, Don Francisco de la Higuera Matamoros, vecinos de este ingenio, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla, 2,418 pesos 7 tomines y 10 granos de oro común que montaron los rezagos de los diezmos desde 1656 hasta 1662, donde se incluyen las mieles y 689 panes de azúcar, regulados a once libras cada uno, para dentro de un año, a partir del 27 de julio del presente año.
Francisco Hernández de la Higuera, dueño del Ingenio de la Santísima Trinidad, aprobó la escritura celebrada entre Juan Rodríguez de Bustamante y Agustín de Oliva, para construir un puente en su ingenio, y dio por libre a don Alonso Gutiérrez de la obligación que tenía en la fabricación de la citada obra.
Miguel de León, mulato libre, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga de pagar a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño del Ingenio de la Santísima Trinidad, 35 pesos y cuatro tomines de oro común que le resta debiendo, según cuentas ajustadas por el tiempo que trabajó en su hacienda.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido al Capitán Don José de la Higuera Matamoros, su hermano, para que en su nombre lo pueda obligar como su fiador, juntamente consigo de mancomún, a que cumplirá con el asiento de dar abasto de carne de vaca y ternera a la ciudad de Veracruz, según en la forma y condiciones del remate de las carnicerías que se le hizo en el presente año. Y si por algún accidente, hubiere novedad o se abriere dicho remate y de nuevo se hicieren posturas en su nombre, haga las posturas, puja o pujas que por bien tuviere y acepte de nuevo el remate como su fiador. Y en la misma conformidad, lo pueda obligar como principal o su fiador, a la compra y paga del ganado para cumplir con el asiento del dicho abasto, en favor de las personas que se lo quieran vender, a los precios y plazos que asentare.
Andrés Pérez de la Higuera, residente en su ingenio nombrado La Santísima Trinidad, y Juan de la Torre, maestro ensamblador, se convinieron en esta manera: Juan de la Torre se obligó a construir un monumento para la iglesia del citado ingenio en obra de pulimento, blanco bruñido, los extremos de las bases y chapiteles dorados, perfiles del cornisamiento, banco y guardapolvo dorado, con los demás que pidiere, de dos varas y dos tercias de ancho, y de largo en proporción de la obra, para de la fecha de esta escritura en seis meses; y el dicho Andréss Pérez de la Higuera, se obligó a pagarle 500 pesos de oro común.
Don Sebastián de la Higuera y Matamoros, como universal heredero del Capitán Don Francisco Fernández de la Higuera y de los bienes y mayorazgo del ingenio La Santísima Trinidad, se obligó a pagar a su tío Don Juan de Castillete, vecino de la ciudad de México, 14 176 pesos y 5 tomines de oro común, del ajuste de cuentas y avío de los ingenios La Santísima Trinidad y Nuestra Señora de la Concepción, en esta manera: 2 362 pesos y 6 tomines del primer pago de seis en cada un año, en reales, contados de los azúcares que le mandare y de su propio caudal, sin que hubiere pleito alguno.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, se obligó a pagar al Doctor Don José de Vega y Vique, Abogado de la Real Audiencia de México, 4 080 pesos de oro común en un plazo de 8 años, a partir del 1 de enero de 1667 en adelante, a razón de 500 pesos anuales, y la última paga de 580 pesos.
El Capitán don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles y a los señores hacedores de los diezmos, 525 pesos de oro común que valieron los diezmos de ganado mayor de la haciendas de Santa Fe y Moreno, y la de Cempoala, ubicadas en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, que son de su propiedad, correspondientes a 1677, 1678 y 1679, en esta forma: 175 pesos para la Navidad de 1678, otros 175 pata la Navidad de 1678 y los 175 pesos restantes, para la Navidad de 1680.
Cristóbal López de la Plata, residente en Jalapa, como principal deudor, y el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, y el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de San Miguel Alomolonga, como sus fiadores, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, 645 pesos de oro común, precio en el que le vendieron al principal, los diezmos del maíz y menudencias con los de los naturales del partido de Jalapa, correspondientes a los años de 1678, 1679 y 1680, a razón de 215 pesos anuales, en esta forma 215 pesos para la Navidad del presente año, otros 215 pesos para la Navidad de 1680, y los 215 pesos restantes, para la Navidad de 1681.