El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, hizo gracia y donación a su hermano el Alférez José de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, de un negro esclavo nombrado Juan de Castro, de 20 años de edad, criollo de dicho ingenio, hijo de Antonio de Castro, chino, y de Teresa, negra criolla, esclavos difuntos.
INGENIO LA SANTÍSIMA TRINIDAD
200 Archivistische beschrijving results for INGENIO LA SANTÍSIMA TRINIDAD
El Lic. Diego González de Astudillo, cura vicario del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, albacea testamentario y tenedor de los bienes de Pascuala González, su hermana, vende a Doña Aldonza Clara de Vargas, viuda, vecina de Jalapa, una esclava mulata nombrada Ana González, de 22 años de edad, que quedó por bienes de la dicha Pascuala González, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en el precio de 400 pesos de oro común, cuyo procedido se ha de enterar a los herederos de la difunta.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, vecino del ingenio de La Santísima Trinidad, y el Capitán Don José de Ibelli, residente en este pueblo, en nombre y con poder de Doña Mariana de Iturbe y Ubera, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, viuda del Capitán Don Antonio de Dueñas, ajustaron cuentas de los avíos para el ingenio y entregas de azúcares que han tenido; y la dicha Doña Mariana lo alcanzó en 1200 pesos de oro común, los cuales Don Francisco de la Higuera se obligó a pagarlos en un plazo de 6 años, a partir del 1 de enero de 1679, a razón de 200 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, por el amor que le tiene y haberle servido bien, así como para otras causas justas que le mueven dignas de toda remuneración, dio carta de libertad a su esclavo Sebastián de la Higuera, mulato blanco, alto y corpulento, oficial [Maestro] de zapatero, de 30 años de edad, hijo de Dominga, negra soltera, criolla , esclava nacida en este ingenio.
María de la O Palacios, vecino del ingenio La Santísima Trinidad, dijo haber comprado al Alférez Don Sebastián Sánchez de las Fraguas, una casa en este pueblo, de cal y canto, cubierta de teja, ubicada en la Calle Real que sale de la plaza para el camino de la Veracruz, en el precio de 150 pesos de oro común, su fecha en este pueblo, a 24 de diciembre de 1683. Y ahora, declaró que dicha casa la compró para Gregorio García Cortés y con su propio dinero, y por inadvertencia de la otorgante, no había hecho esta declaración; y ésta, junto con la escritura de la casa, le sirva de título al dicho Gregorio García Cortés, su yerno.
Marcos de Arellano, pardo libre e hijo legítimo de los difuntos Marcos de Arellano y Antonia Gutiérrez, casado con Juana Clara de la Rosa, parda libre, otorga su testamento donde nombra su esposa albacea y como herederos a Leonarda Josefa, Maximiliano Ventura e Inés Antonia, sus hijos legítimos.
Ante el Alcalde Mayor de Jalapa, Don Juan Ochoa de Lejalde y Reynoso, testigo instrumental firmado en el dicho testamento, dijo que vio morir naturalmente a Don Andrés Pérez de la Higuera, cuyo cuerpo de presente está en el ataúd, y el escrito que le mostraron cerrado y sellado, es el mismo que otorgó Don Andrés Pérez de la Higuera en su presencia.
El Alcalde Mayor de Jalapa, recibió juramento de Don Francisco Ochoa de Lejalde y Reynoso por Dios y la señal de la cruz en forma, y siéndole mostrado el testamento, dijo que el domingo en la noche vio morir naturalmente en este ingenio a Don Andrés Pérez de la Higuera, su tío, cuyo cuerpo está de presente en el ataúd, y el escrito que le es mostrado es el mismo que otorgó el sábado en la noche en presencia del presente escribano.
Doña María González de Amarilla, viuda de Francisco Hernández de la Higuera, residente en su ingenio nombrado La Santísima Trinidad, como usufructuaria de todos los bienes que vincularon ella y su esposo, dio su poder cumplido al Lic. Don Bernabé González de Amarilla, su hijo, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición, y Juan de Castillete, su sobrino, vecinos de la ciudad de México, causas civiles y criminales, y para que puedan recibir y cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías y otro cualquier género de géneros, y para que puedan vender los esquilmos y efectos de sus haciendas.
Doña María González de Amarilla, viuda de Francisco Hernández de la Higuera, como señora de este ingenio y usufructuaria de todos los bienes vinculados, dio su poder cumplido al Capitán Don Francisco de la Higuera[Francisco Pérez de la Higuera], su hijo, para que en su nombre se pueda obligar y como su fiador, por la cantidad de 3 000 pesos de oro común, precio de once piezas de esclavos negros, nueve varones y dos hembras, 4 grandes y 7 pequeños, de diferentes nombres y edades que el dicho Capitán compró para el ingenio de la Santísima Trinidad; y en razón de lo referido, en su nombre otorgue la escritura de obligación.