Don José María Pérez, Profesor de Botánica, natural de la Habana, de estado soltero, mayor de 30 años, otorga poder especial a don Joaquín de Herrasti y Alba, de esta vecindad, para que después de su fallecimiento otorgue su testamento de la manera que se lo tiene indicado, a quien también nombra como su heredero universal y albacea testamentario.
HABANA, CIUDAD DE LA
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Don Mariano Martín de Medina, natural y vecino de la Habana, hijo de don Juan de Dios Martín de Medina y de doña María Manrreza, vecinos de dicha ciudad, otorga su testamento; declara ser de estado casado en la Habana, con doña María Merced Manrreza, quien llevó al matrimonio 500 pesos y él no tenía nada, no procrearon hijos. Manifiesta por bienes suyos un sitio cafetal en 14 caballerías de tierras compradas a censo que tiene en compañía con don Nicolás [Huerto] Werto [sic] por partes iguales; 7 negros esclavos, 20 onzas de oro, y algunos otros artículos. Señala que adeuda y le adeudan las personas que se mencionan en la escritura. Nombra albacea a don Fernando de Cubas, de esta vecindad y comercio, para que disponga de la recaudación de los créditos que se han mencionado, y pague las curaciones y entierro; para Veracruz nombra albacea a don José Ignacio Bravo, y en la Habana a la referida su esposa, a quien los primeros remitirán el haber que realicen de su pertenencia; conforme al orden mencionado les otorga el poder de albaceazgo para que entren en sus bienes los vendan y rematen en almoneda y del remanente de sus bienes instituye como herederos, como por derecho lo son de las dos terceras partes, a los citados sus dos padres, y de la otra tercera a la repetida su esposa doña María de la Merced.
Doña Josefa Retamosa, residente en esta Villa, mujer y conjunta persona de don José Ignacio Vallecillo, otorga poder general a favor de Martín de Elzaurdi, vecino de la Habana, para que a nombre de ella demande y cobre judicial o extrajudicialmente de don José Duarte, de aquella misma vecindad o de quien más haya lugar la parte de la herencia que le corresponde por fallecimiento de su legítima madre doña María Antonia de Herrera.
El Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa, otorga poder especial al Capitán Esteban Hurtado de Mendoza, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, para que en su representación venda una negra esclava nombrada Isabel de 26 años de edad, alta de cuerpo, flaca, que hubo y compró en la Ciudad de La Habana. La venta la hará en el precio que ajuste de contado.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, como albacea del Álferez Miguel de Zamora por codicilio, en concurso de Francisca Micaela y Sebastiana María de Zamora, esta última su legítima mujer y heredera del difunto, quien a su vez fue albacea de Juana de Bonilla, dijo que tenía un solar yermo en este pueblo, y por no tener herederos ni hijos más que a Juan Hidalgo que se encuentra en La Habana, ha resuelto venderlo a José de Arauz, pardo libre vecino de este pueblo, cuyas colindancias son con solar que fue de María de Ochoa y Calle Real y ciénega que llaman de Xallitic. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, libre de censo, empeño e hipoteca en 60 pesos de oro común que se da por entregado.
José Pérez de Medina, natural de la Habana y residente en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo del Capitán Francisco Pérez de Medina, difunto, y de Margarita Carvajal, vecina de dicha Ciudad de la Habana, realiza testamento, en el cual nombra por albaceas y tenedores de bienes a don Francisco de Aro y Ana Manuela Pérez, marido y mujer, y como heredera a su madre Margarita Carvajal.
Don Miguel José de Meza, natural de la Ciudad de la Habana y vecino de este pueblo, hijo legítimo de los difuntos don Blas de Meza y de doña Francisca Hurtado, otorga poder para testar a don Nicolás Fernández de Velasco, para que a su fallecimiento ordene su testamento, así mismo lo nombra albacea y heredero de sus bienes.
Francisco Ochoa, vecino de este pueblo, otorga poder especial a Francisco Enamorado, vecino de Sevilla, para que demande y cobre judicialmente de la persona y bienes de Francisco de Sotomayor, vecino de la Habana, la cantidad que consta de una cuenta que le entregó dicho otorgante por varias prendas de oro y plata.
Pedro Sáenz de Santa María, residente en este pueblo, otorga poder general a Martín Aróstegui, junto con Francisco Antonio Basave, vecinos del puerto de San Cristóbal de la Habana, para que demanden y cobren judicialmente cualquier cantidad de dinero, joyas y efectos que le deban, y en especial lo que parece haberse embarcado por orden suyo en la flota que fue a cargo de Rodrigo de Torres y Morales.
Francisco de Morales, vecino de Cádiz y residente en este pueblo, otorga poder general a Domingo de Aparicio, residente en la Habana, para que demande y cobre las cantidades de dinero, joyas, plata y otros efectos que el otorgante haya embarcado en la flota que fue a cargo de Rodrigo de Torres y Morales.