Doña Juana de Monsalve y Galindo, viuda de Don Tomás Palomino Rendón, vecina de Jalapa, ahorró y libertó de toda sujeción y cautiverio a María Francisca Rendón, su esclava, de 14 años de edad, mulata blanca; hija de Micaela, su esclava, nacida en su casa, quien desde niña la ha asistido con mucho amor.
ESCLAVOS MULATOS
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Doña Leonor Domínguez Muñiz, vecina de Naolinco, viuda de Don José de Oliva, vende al Bachiller Pedro Domínguez Muñiz, su hermano, clérigo, presbítero, vecino de este pueblo, una esclava mulata llamada María, nacida en su casa, hija de su esclava Felipa; de 9 años de edad, libre de censo, hipoteca, empeño, ni otro gravamen; con todas las faltas, defectos, y enfermedades públicas y secretas que parezca tener, en el precio de 150 pesos de oro común.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en nombre y con poder del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, vende a Don Juan de Thormes, mercader y vecino de Jalapa, una esclava mulata nombrada Gertrudis, de 10 años de edad, criolla de dicho ingenio; sujeta a servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca, en el precio de 200 pesos de oro común.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, y en virtud del poder que tiene del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de dicha compañía en Nueva España, vende a Julián de Rivera, vecino de Jalapa, un mulatillo, criollo de dicho ingenio, de 6 a 7 años, de color pardo; esclavo, sujeto a servidumbre, libre de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 150 pesos de oro común.
Don Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, vende al Alférez Don Sebastián de Flores Moreno, vecino y mercader de Jalapa, una esclava mulata, que hubo en almoneda pública que se hizo de los bienes que quedaron por fin y muerte de Don Pedro González del Castillo; de color cocho, doblada de cuerpo, de buena estatura, de 23 años de edad, nombrada Juana González; con un hijo suyo, esclavo del otorgante, nacido en su casa, llamado Miguel, de 3 años de edad; libres de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, en el precio de 450 pesos de oro común.
Doña María de Neira Claver, vecina de Jalapa, dijo que por fin y muerte de sus padres, le cupo en herencia una esclava mulata llamada Josefa de Neira, que al presente tendrá 36 años de edad, la cual está casada con José Esterivas; y por el mucho amor que le tiene y los buenos servicios que de ella ha recibido, a petición de su marido, le da la carta de libertad por 150 pesos de oro común, en que se compuso con el dicho José Esterivas.
Don Miguel Ballesteros, vecino de la Venta de la Rinconada, del Marquesado del Valle, vende a Don Francisco de Cortázar, criador de ganado mayor en la Huasteca, un mulatillo, su esclavo, nombrado Lorenzo, de 8 años de edad, criollo del Ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, alias Pacho, que hubo y compró al Padre Juan Bautista Díaz, administrador de dicho ingenio; sujeto a servidumbre, libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 150 pesos de oro común.
Miguel de la Rosa Ballesteros, Petrona de la Rosa Ballesteros y Ana de la Rosa Ballesteros, vecinos del pueblo de Coatepec, mayores de 25 años, venden al General Pedro Fernández de Santillán, vecino de esta jurisdicción, una esclava mulata nombrada Mariana, de 24 años más o menos que compraron a Miguel Ruiz de Aguilar, vecino de la Ciudad de Puebla de los Ángeles como consta en la escritura, cuya esclava se encuentra libre de censo, empeño e hipoteca, sin asegurarla de tachas, vicios o defectos, en precio de 340 pesos que por su valor ha pagado.
Doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, poseedora del vinculado y mayorazgo que instituyó don Francisco Hernández de la Higuera, actuando con licencia otorgada por su marido, da en rescate a favor de Nicolás de Salazar, una esclava mulata de 25 años más o menos llamada Rosa María, blanca, cara abultada, con un lunar en la frente, pelo corto, no muy alta, bien proporcionada, de buenas carnes, hija de una negra llamada Esperanza Margarita de la Higuera, criolla de ese ingenio, que recibió como dote de su tía doña María. La da en rescate a favor de Nicolás, pardo libre que tiene por sirviente, para contraer matrimonio con ella, quien paga 340 pesos de a 8 reales por cada uno.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño de este ingenio, dio carta de libertad a una esclava mulata nombrada Bernarda, criolla, nacida en casa de sus padres de 24 a 25 años de edad, hija de Micaela, negra que fue su esclava y hoy es libre, la cual le otorga por causas justas que le mueven y los buenos servicios que le ha prestado.