Ante el corregidor compareció Cristóbal Gutiérrez de Huesca, dueño de carros, vecino de la ciudad de los Ángeles, quien manifestó llevar en ellos 70 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Clemente Patiño, a Juan de Olaechea [Olachea], a Gabriel Escudero y al Regidor Juan Ortiz de Castro, cuya imposición quedó asegurada en la Nueva Veracruz.
CARROS
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Se tomó la razón de 62 pipas de vino, que lleva Pedro Picaso en sus carros, para entregar en México al Capitán Juan Damián.\n
Rodrigo Pérez, vecino de la Ciudad de México, vende a Pedro García, vecino de dicha ciudad, ocho carros con sus bueyes, coyundas y yugos, al precio de 200 pesos de oro común cada uno.
Pedro García, vecino de la ciudad de México, se obliga a pagar a plazos 1600 pesos a, Rodrigo Pérez que son el precio de ocho carros herrados con sus bueyes y aparejos. \r\n
García Ruiz, dueño de sus carros, vecino de México, dio carta-poder a Alonso Pérez Hurtado, vecino de la Puebla de los Angeles, para que en su nombre pueda cobrar, demandar y recibir todos los bueyes que se le hubieran perdido.
Juan del Castillo, dueño de sus carros, vecino de México, se obliga de pagar a Francisco Hernández de la Higuera, vecino de la Puebla de los Ángeles, 600 pesos de oro común que son el valor de 40 bueyes, puestos en términos de Coatepec.
Diego García Ronquillo, dueño de sus carros y vecino de México, se obliga de pagar a Hernán Pérez de Castañeda, 120 pesos de oro común por otros tantos que recibió prestados.
Francisco Vázquez, indio natural de Quautotoatlán, Tlaxcala, entra a servir en los carros de Gaspar Hernández, vecino de la Puebla de los Ángeles, al precio de cinco pesos mensuales.
Pedro de Alonso, boyero, entra en servicio y soldada con Martín Guerrero, dueño de sus carros y vecino de México, por tiempo de un año y al precio de 220 pesos de oro común.
Juan del Castillo y Rodrigo García, dueños de sus carros, vecinos de México, se obligan de pagar a Francisco Hernández de la Higuera 900 pesos de oro común, que son el precio de 60 bueyes.