Melchor de Vera, vecino de este pueblo, dijo que habiendo ido al pueblo de Acultzingo por orden del alcalde mayor, tuvo noticia de un negro esclavo huido de su amo, al cual trajo ante el alcalde mayor, quien ordenó ponerlo en la cárcel pública y tomarle declaración para saber quién es su amo y se le dé aviso para que venga o envíe por él.\n
ACULTZINGO, PUEBLO DE
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Diego Altamirano, vecino del pueblo de Acultzingo, declara que don Agustín de Montalvo, su hermano, vecino del pueblo de Tulancingo, como hijo legítimo de don Juan de Montalvo y doña Úrsula de la Torre y Morantes, sus padres difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Acultzingo, de la jurisdicción de Orizaba, y como heredero de los susodichos le pertenece la herencia en el remanente de los bienes con los demás sus hermanos, que entre dichos bienes dejaron una hacienda de labor de riego en el dicho pueblo de Acultzingo con sus aperos, tierras, labores y sitios, sobre dicha labor, sitios y demás está impuesto un censo de 2 000 pesos a favor de una capellanía, que impusieron Diego de Montalvo y doña Gerónima [Jerónima] de León Coronado, abuelos paternos de dicho don Agustín. También señala que por haber fallecido los dichos abuelos, así como los padres del otorgante, y también don Francisco de Montalvo, su tío, sucedieron en dicha labor de tierras y sitios el dicho don Agustín, don Luis, doña Lorenza y doña Juana de Montalvo, sus hermanos legítimos; asimismo con don Diego, don Gerónimo [Jerónimo], don Alonso y doña Estefanía de Montalvo, sus primos legítimos. Y que como tales bienes indivisos se han de conservar entre todos los susodichos disfrutando del rédito que produzca el arrendamiento, pero como no le es conveniente proseguir con estos efectos, porque le es más útil ceder y traspasar todos sus derechos, reduciendo dicho derecho a reales, y con poder de don Agustín de Montalvo otorga que vende al Alférez Mayor Juan García Valero, vecino de esta villa, la parte legítima que le pertenece en la dicha labor de riego y demás sitios de ellas, que están gravadas a dicho censo y capellanía. Lo vende por precio de 200 pesos de oro común.
Sans titreEl Capitán Diego de Altamirano y el Secretario Juan de Espinosa, dueños de haciendas de beneficio de hacer azúcar en jurisdicción de esta villa de Córdoba, dijeron que Juan de Espinosa tuvo pleito pendiente en la Real Audiencia de este reino con el Capitán Diego de Altamirano, sobre el principal de 600 pesos que están cargados a censo redimible sobre un rancho de labor que posee el susodicho, nombrado San Isidro, en el pago del pueblo de Aculsingo [Acultzingo], en los altos de los cerros que corren entre el camino de dicho pueblo y el de Maltrata, compuesto de un sitio de estancia de ganado menor y 7 y media caballerías de tierra; y por los réditos de veinticinco años corridos. Y por cuanto han convenido que el Capitán Diego de Altamirano, de su libre voluntad, le venda a dicho Secretario Juan de Espinosa el referido sitio, con una casa cubierta de zacate y paredes de adobe, un jacal y tres vacas con su cría cada una, en precio de 400 pesos de contado y el dicho censo; por la presente el Capitán Altamirano se lo vende a Juan de Espinosa en el precio referido, asimismo, declara dicho capitán que el sitio lo compró a don Alonso Montalvo y Pacheco y Azorero, vecino de dicho pueblo de Aculsingo [Acultzingo], por escritura hecha en Orizaba el [dos] de septiembre de 1687, por ante dicho Secretario Juan de Espinosa, Escribano Público que fue de dicho pueblo.
Sans titreLuis de Saavedra, Vicario de esta provincia de Orizaba, otorga poder a Pedro Gallego, vecino y encomendero de la ciudad de Veracruz, para que venda 650 quintales de harina poco más o menos, entre otras tantas fanegas de trigo que cogió en el pueblo de Acultzingo, de donde es vicario, cuya venta haga al precio de pesos de oro y al plazo que hallare y se concertare.\n
Nicolás Conte, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Luis de Saavedra, Vicario de esta provincia, 287 pesos y 4 tomines de oro común, por razón de 100 fanegas de trigo que del susodicho y de sus milpas recibió compradas, puestas y entregadas en el pueblo de Acultzingo, de a 23 reales fanega, cuya cantidad se obliga a pagar para el día de pascua de navidad de este presente año, juntos en una paga en reales de plata.\n
Diego de Montalvo, encomendero en el pueblo de Acultzingo, se obliga de pagar a Diego Martín Ledo, por poder que trae de Juan Delgado, vecino de la provincia de Quechula, 501 fanegas de trigo, en cuenta de 1 200 y tantos pesos, que debía las haciendas de don Francisco Montalvo, su padre, cuya encomienda y herencia ha quedado en su poder.
El Capitán Juan de Vargas Basurto y de la Cueva, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de este pueblo y su partido, dijo se ha acostumbrado en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, que los alcaldes mayores nombren un teniente para que ampare a los indios de las vejaciones que suelen hacerles los pasajeros de dichos pueblos por estar en camino real, por lo que nombra a Diego Notario, vecino del pueblo de Maltrata, como Teniente de ambos pueblos y sus territorios para que lo ejerza en los casos y cosas con la calidad de que habiendo sucedido cualquier dependencia o heridos no pueda proceder a más que hacer información, aprehender los reos, dé las mandas cuantiosas que ante él se pusieren de cuenta a su merced; manda a los vecinos acaten y obedezcan los mandatos de dicho teniente.
El Capitán Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos y de Registros, dijo que ha sido costumbre en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, que los alcaldes mayores nombren un teniente para que ampare a los indios de las vejaciones que suelen hacerles los pasajeros de dichos pueblos por estar en camino real, por lo que nombra Teniente de ambos pueblos a Diego Olaso, para que lo ejerza en las cosas y casos que quedan referidas, con la calidad de que habiendo sucedido cualquier dependencia o heridos no pueda proceder a más que hacer información, aprehender reos, y de las mandas cuantiosas que ante él se pusieren dé cuenta a su merced, por lo que ordena a los vecinos acaten los mandatos de dicho teniente.
El Capitán Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos, Registros de Ganado y otras comisiones, dijo que es conveniente para la administración de la Real Justicia y vigilancia que debe tener de los caminos que se trajinan y comercian para la Nueva Veracruz y otras partes, y en virtud de las facultades que tiene por su título, nombra por Teniente General de los pueblos de Maltrata, Acultzingo, Necoxtla e ingenio del Conde del Valle y sus distritos a don Juan de Viruega, residente en esta jurisdicción, para que como tal use y ejerza justicia.
Diego Pérez Sicilia, vecino de Acultzingo, otorga su poder a Pedro Sánchez Yepes, generalmente para todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, movidos y por mover, y para que pueda cobrar cualquier maravedís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías y otro cualquier bien que le deban.\n