Tomás de Herrera, vecino de Jalapa; dio en arrendamiento a Francisco Pérez, la Venta de la Fragua por el tiempo de un año, al precio de cuarenta pesos de oro común.
VENTEROS
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Cristóbal Jiménez, vecino de Veracruz, se obliga de pagar a Pedro Rodríguez de Alcázar, ventero en la Venta de Aguilar, 33 pesos y 4 tomines de oro común, que son el precio de un caballo.
Benito García,ventero de la Venta de la Hoya, se obliga de pagar cualquier daño que le viniere a Pedro Alvarez, depositario de los bienes de Juan Bernal, su cuñado, a quien la justicia del pueblo de Tepeaca le embargó sus bienes.
Tomás de Herrera, en nombre de Alonso de Orta, arrendó a Pedro de Jerez, la Venta de Plan del Río, por tiempo de un año y al precio de 200 pesos de oro común.
Alonso Muñoz, beneficiario de Tlacolula, arrienda la Venta de las Vigas, a Pedro Martín, por tiempo de dos años y por el precio de 100 pesos de oro común.
Diego Daza, Alguacil Mayor de Veracruz, en nombre de Diego Mardones Barahona, arrienda la Venta de Cerro Gordo a Lázaro Martín, mulato, por tiempo de un año y al precio de 75 pesos de oro común.
Hipólito Hernández, dueño de la Venta de Lencero, salió por fiador de Lázaro Martín, de color mulato, en el arrendamiento de la Venta de Cerro Gordo.
Manuel Núñez,vecino de San Juan de los Llanos, como principal deudor, y Sebastián González Matamoros, como su fiador, se obligaron a pagar al Lic. Jerónimo Gisberto, albacea y testamentario de María Núñez, ventera que fue de la Venta [Plan] del Río, 63 pesos de oro común, de una cédula que le quedó debiendo a María Núñez, para fin del mes de enero de 1632, juntos en una paga.
Alvaro de Baena, vecino de Veracruz, y Jerónimo Pérez de Salazar, vecino de Los Angeles, compraron a Hipólito Hernández la Venta de Lencero, con los sitios de ganado mayor, ganados y casas a ella anexos, a ciertos plazos; pero ahora se convinieron en que después de fenecer sus cuentas, Alvaro de Baena le deja a Jerónimo Pérez la dicha venta, ganados, tierras, esclavos, casa y todo lo que a él pudiera pertenecer.
Tomás Rodríguez, vecino de la provincia de Jalapa, arrendó a Pedro Calderón, vecino de esta provincia, la Venta de Aguilar El Bajo, por el tiempo que fuere necesario y el precio de 80 pesos anuales.