Don Juan Rodríguez de Tejeda y Don Pedro Pérez, vecinos de Teziutlán, se obligaron a pagar al Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa y de Jalacingo, 267 pesos de oro común, por otros tantos que se le habían de pagar del salario procedido del tiempo que estuvo trabajando en las diligencias y averiguaciones en este pueblo, en virtud de una real provisión que trajeron los naturales de Teziutlán; los cuales pesos le darán para de hoy día de la fecha, en 12 días, puestos en el pueblo de Jalapa.
TEZIUTLÁN, PUEBLO DE
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Doña Juana Agustina de la Gala, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Don José Antonio Manrique, vecino de Jalacingo, y a Don Lucas Francisco de Ayala, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobren de Don Diego Pérez Toledano, vecino de Teziutlán, 100 pesos de oro común y 5 pesos más de sus réditos que le debe.
Don José de Nava Ballesteros, Alcalde Mayor de Teziutlán y Atempa, certifica como Juez Receptor, con testigos de su asistencia, que el Capitán Don Fernando Domínguez de la Ossa, dueño de hacienda de ganado mayor y menor, y de un trapiche, dio un poder al Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura propietario por Su Magestad del partido de Jalapa, para que lo pueda obligar como su fiador hasta en la cantidad de 4 000 pesos de oro común, los cuales se obligó a pagar a la persona o personas que los hubieren de haber.
Francisco López, vecino de Teziutlán, con poder de Antonia Báez, su mujer legítima, vende a Alonso Ortiz, vecino de Jalapa, una casa y solar ubicados en este pueblo, colindan al poniente con casa de Felipe Luis, al oriente con el camino que sale de este pueblo al ingenio de Pacho, al norte y frente con casa de María Vemero, calle en medio, y por el sur con solar de Francisco Felipe; la venta se hace en 500 pesos de oro común.
El Capitán Fernando Domínguez de la Oca, el Alférez Juan Pérez de Medina, Francisco Fernández de Velasco, Francisco Becerra, Francisco López, Diego Pérez Toledano, Jerónimo Valdéz, Manuel Martínez, Rodrigo de Chávez, entre otros vecinos de Teziutlán, habiendo acordado según les conviene a todos de mancomún y en nombre de su provincia, otorgan poder especial al Doctor Carlos Bermúdez, Abogado de la Real Audiencia de México y Catedrático en la Real Universidad, para que en sus nombres parezca ante el Rey, sus Tribunales de Reales Alcabalas y pida sea servido de mandar que por el tanto que le tocó a esta provincia en el remate de las alcabalas que se le hizo a don Melchor Francisco Sánchez, se le den a esta provincia, y en caso negado, exprese agravios y pida se abra el remate hasta lograr que esta provincia sea beneficiada.
Diego López del Monasterio, vecino de Teziutlán, albacea y tenedor de los bienes de su tía Lucía Hernández, vecina que fue de dicho pueblo, y por cláusula de su testamento, funda una capellanía de misas por el alma de Lucía Hernández, con 2000 pesos de oro común de principal que se impusieron sobre una hacienda de labor nombrada San Bernardino, en la jurisdicción de San Juan de los Llanos.
Ante Alonso Tirado, escribano público y real, Juan de Olivares, Alguacil Mayor de Jalacingo y de Teziutlán, y el Alférez Tomás de Ocampo, vecino de Jalapa, cancelaron la escritura de arriba y la dieron por ninguna.
Don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano y Notario Público de estos reinos, otorga poder especial a don Joaquín Martínez, vecino del pueblo de Teziutlán, para que en su nombre prosiga, termine y acabe todas las acciones, tasaciones y autos que sobre las tierras de Maxtatlán sostiene con don Antonio García Campomanes, vecino del pueblo de Naolinco.
Francisco Fernández Becerra, vecino del pueblo de Teziutlán, residente en Jalapa, dijo que el Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura de este partido, otorgó su testamento que es éste, del que hace presentación y se entiende es albacea; pide se abra y reduzca escritura y que de él se den los traslados necesarios con interposición de su autoridad:\r\nEl Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la doctrina de Jalapa, natural del pueblo de Teziutlán, hijo legítimo de Sebastián Pérez de Medina y de Elena Rodríguez, otorga su testamento, donde declara lo siguiente: tiene a réditos 5, 000 pesos de oro común que pertenecen a las obras pías fundadas en el cofre de la Catedral de la Puebla de los Ángeles y que tiene pagados los corridos. De la Cofradía del Santísimo Sacramento tiene a réditos 800 pesos que sita en este pueblo los cuales tiene pagados. Tiene a réditos 1, 500 pesos que por capellanía se ha ordenado el Bachiller Nicolás de Vitoria, residente en la Ciudad de los Ángeles. Debe a la Catedral de la Puebla 320 pesos de oro común por los diezmos que ha causado hasta fin del año pasado. Declara tener entre sus bienes una hacienda nombrada Nuestra Señora de los Remedios con cuyos sirvientes ajustó cuentas; se desglosan las deudas de los indios y sirvientes, esclavos, bestias, aperos, sirvientes huidos, ganados, el ajuar de casa y su menaje, entre otros bienes que se menciona.
Francisco Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, actuando con poder general del Bachiller Antonio Méndez de la Cruz, Cura de la Doctrina de Teziutlán, vende a Luis González de Lucena, de la misma vecindad, una esclava nombrada Catalina de los Reyes, mulata criolla de 37 años de edad más o menos, que compró al Licenciado Pablo López, Cura de Huayacocotla. La venta se hace el 300 pesos de oro común que le ha entregado.