Testamento de Catalina Velázquez, viuda, vecina de Jalapa, hija legítima de Alonso Martín y María Magdalena, difuntos, vecinos que fueron de Teziutlán, de donde es natural la otorgante.
TEZIUTLÁN, PUEBLO DE
163 Descripción archivística resultados para TEZIUTLÁN, PUEBLO DE
Nicolás Ruiz, mulato, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, y Juan Román Castillo, residente en el real de minas de San Miguel Tachaque, y por otro nombre Alchichica, jurisdicción de Tepeaca, se obligaron a que dentro de mes y medio, a partir de hoy día de la fecha, darán al Bachiller Iñigo López de Mendoza, beneficiado por Su Majestad del pueblo de Teziutlán, y a Nicolás Pérez Toledano, de la misma jurisdicción, una hacienda de fundición de paradilla con dos hornos para fundir metal, y otro de afinación, con todo lo necesario para su avío. Con la condición de que les han de dar 200 pesos en reales en un plazo de 20 días, los cuales se sacarán de lo primero que se fundiese, le darán al maestro Nicolás Ruiz por su trabajo 60 pesos, y les han de dar la mitad de cada una de las minas que tiene denunciadas, que son: San Miguel, La Descubridora, Santa Clara, y Jesús Nazareno. Lo que se gastare de salarios en gente, bastimentos y otros insumos en las dichas minas, ha de ser por cuenta de los cuatro socios.
El Capitán Fernando Domínguez de la Ossa [Oca], vecino de Teziutlán, Tesorero Receptor de La Santa Cruzada en el partido de Teziutlán, dio su poder, cesión y traspaso en causa propia, y como se requiere a Doña María de Estupiñán, vecina de Jalapa, para que en su nombre y para sí, pida reciba y cobre de los bienes y albaceas del Tesorero Gaspar de los Reyes, difunto, vecino que fue de Jalapa, 409 pesos y 4 tomines de oro común que le debía del resto de una escritura fechada en este pueblo el 20 de febrero de 1675.
Sebastián Pérez, vecino de Teziutlán, criador de ganado mayor, vende al Colegio del Señor San Ildefonso de la ciudad de Los Ángeles, y al Padre Pedro de Anguiano, procurador, en su nombre, dos sitios de tierra, el uno de ganado menor nombrado Tzinacamostoque, ubicado en términos de Tepeyahuatepec, jurisdicción de San Juan de los Llanos; y el otro, de ganado mayor nombrado Talpopoca, situado en términos de Teziutlán, por el precio de 400 pesos de oro común.
Pedro Sánchez Pitarro, por sí y en nombre de Ángela de los Reyes, su legítima mujer, hija y heredera de Juan Hernández Salado y de Ángela Miranda, vecinos de Teziutlán, vende a Don Andrés Pérez de la Higuera, residente en su ingenio nombrado La Santísima Trinidad, jurisdicción de Jalapa, un sitio de estancia llamado Chichimecayucam y dos caballerías de tierras, en términos del pueblo de San Juan Iztacamaxtitlán, donde tienen una labor de trigo y maíz, y otras semillas, con sus casas, trojes, jacales, indios, bueyes, herramientas y demás aperos; que los bueyes son 24, la deuda de siete gañanes, una carreta con sus adherentes, 300 cabezas de ganado, 130 fanegas de maíz en mazorca y la cosecha de cebada, pero sacando 50 fanegas de ella, con el cargo de 3 500 pesos de censo que tiene impuestos la dicha hacienda, en favor de Antonio Fardo de León, vecino de la ciudad de Los Ángeles; otros 1 400 pesos de censo principal, en favor de los herederos de Jerónimo Pérez Salazar[Jerónimo Pérez de Salazar], cuya redención de los mencionados censos ha de quedar a cargo de Don Andrés Pérez de la Higuera, y en tanto no los redima, pagará los réditos que corrieren, todo ello por el precio de 7 500 pesos de oro común, incluidos los 4 900 pesos de los dos censos.
Andrés Pérez de la Higuera, residente en su ingenio La Santísima Trinidad, se obligó a pagar a Pedro Sánchez Pitarro y a Ángela de los Reyes, su legítima mujer, vecinos de Teziutlán, 2 600 pesos de oro común, restantes, debidos y por pagar de 7 500 pesos que valió un sitio de estancia, dos caballerías de tierra, bueyes, semillas y aperos que le vendieron, en esta manera: 1 000 pesos para el día de San Juan de Junio de 1622, y los 1 600 pesos restantes, para de allí en un año corrido.
Juan Librero y Elena Rodríguez, vecinos de Teziutlán, se obligan de pagar a Juan Bello de la misma vecindad, 1100 pesos de oro común, por razón de medio sitio de estancia de ganado mayor, tres caballerías de tierra, siete rejas, y 36 bueyes de arar que le compraron fiados (Fragmentos).
El Licenciado don Jacinto Guillén, Cura, Vicario y Juez eclesiástico de esta doctrina de Jalapa, declara que el rancho de labor, nombrado San Antonio Ixtacapan, se remató a favor de don José Muñiz, vecino de Teziutlán, pagándolo con su dinero.
Don Agustín Miguel de Mallol, vecino del pueblo de Teziutlán, se constituye en fiador obligado de don Pablo Francisco Mallol, su hermano, el cual ha sido designado para el cobro y administración de las Alcabalas del ramo de Teziutlán y Atempa, por don Tomás Rajadel, Administrador General de las Reales Alcabalas de este pueblo de Teziutlán y sus ramos, y por poder otorgado por don Juan Santiago Lobo.
Don Francisco Fernández de Velasco, don Manuel Antonio Gómez, don Antonio García, Juan Antonio González, Miguel Parra, Manuel Ignacio de Herrera, Antonio Juárez, Francisco de Aburto, Antonio Martínez, Juan Antonio de Acevedo, y Juan José Vázquez, arrieros, labradores y oficiales de Gremios del pueblo de Teziutlán, por voz propia y la de los vecinos de dicho pueblo, otorgan poder general a don Diego González Díaz, don Francisco Fernández Velasco, don Manuel Antonio Gómez Salado y a don Antonio García, vecinos del mismo pueblo, para que los defiendan y demanden en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, judiciales, eclesiásticos y seculares.