Juan Ignacio Chacón, vecino y natural del pueblo de San Juan de los Llanos, hijo legítimo de Juan Chacón y de Isabel de Argüello, difuntos, estando enfermo en cama otorga su testamento donde hace las mandas acostumbradas. Declara debe a don Nicolás Pérez ciento y tantos pesos, a Juan Díaz 128 pesos de 4 mulas que le compró, entre otras deudas. Tiene entre sus bienes 22 mulas de jarría, una yegua, una casa que tiene en ese pueblo. Fue casado en primeras nupcias con Melchora de los Reyes, quien no trajo dote, y él tampoco tenía caudal, tuvieron 6 hijos. Se casó en segundo lugar con Ana López de Villa, quien murió y lo dejó como su albacea. Nombra como albacea a Manuel Delgado y a Nicolás Pérez y como herederos a sus hijos.
TESTAMENTOS
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Miguel de Huerta, de oficio herrero, natural de Huamantla y vecino del pueblo de Perote, hijo legítimo de los difuntos Nicolás de Huerta y de María Figueroa, casado con doña Juana de Chávez Galindo, vecina de Zacatlán, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a su citada mujer en compañía de don Diego de Soto, vecino de San Juan de los Llanos, y como herederos a sus hijos legítimos Joaquín, Antonio, Manuela y Mariana.
El Bachiller José Miguel Delgado y Vázquez, Cura Propietario de la Doctrina de Ixhuacán de los Reyes de esta jurisdicción, natural del pueblo de Huamantla en la jurisdicción de Tlaxcala, hijo legítimo de los difuntos don José Delgado y Soria y de doña Manuela Vázquez Mellado, vecinos que fueron de San Juan de los Llanos, otorga poder a sus hermanos don Miguel Delgado y Vázquez, y a don Diego Delgado y Vázquez, vecinos de Huamantla, para que ordenen su testamento, en donde nombra como albaceas y herederos a sus referidos hermanos.
Antonio Díaz Parraga, hijo legítimo de los difuntos Roque Díaz Parraga y María González Carrillo, casado en primeras nupcias con Antonia Josefa Jiménez y en segundas con Josefa Gregoria; en compañía de su sobrino Manuel de la Trinidad Díaz Parraga, hijo legítimo de los difuntos Juan Mariano Díaz Parraga y María Nicolasa, casado con Antonia María Lozada, naturales de San Juan de los Llanos y vecinos del pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, junto con sus respectivas esposas, y como herederos dicho Antonio instituye a sus 7 hijos legítimos y el citado Manuel a sus 6 hijos legítimos.
Doña Ana Gertrudis Díez de Sollanos, originaria del pueblo de San Juan de los Llanos y vecina de Jalapa, hija legítima de don Antonio Díez de Sollanos y de doña Micaela Cortés de Huerta, difuntos, otorga su testamento donde declara que fue casada con don Sebastián Barradas con quien tuvo por hijos a Micaela Francisca, doncella de 26 años, y a Sebastián Dionisio, soltero. Instituye y nombra como albaceas testamentarios a su hija Micaela Francisca Barradas y a Diego Rafael López. Ordena que le deja a su hija Micaela la casa que hace esquina con la calle Real, y como sus universales herederos nombra a sus mencionados hijos. Tiene entre sus bienes dos casas que obtuvo por bienes de su difunto marido y otra casa que hace esquina con la calle Real que labró con dinero que para ello le dio su padre.
Miguel Gómez de Soto, natural de Casa Bermela en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de don Diego Gómez y de doña Lucía de Soto y Casalilla; y doña Micaela Cortés y Calva, viuda que fue de don Nicolás Jiménez, ahora su mujer e hija legítima de don Andrés de Calva y de doña Micaela Cortés. Los otorgantes vecinos de San Juan de los Llanos, estando sanos del cuerpo y para el descargo de su conciencia se otorgan recíproco poder para testar, para que después del fallecimiento de cualquiera de los dos, el que sobreviviera haga el testamento del que fallezca con las mandas, legados y disposiciones que se tienen comunicado. Declaran que tuvieron 3 hijos a quienes los nombran como sus únicos y universales herederos.
Marcos de Acosta, vecino de la jurisdicción de Jalapa, hijo legítimo de Manuel de Acosta y de Lucía Lagunes, estando enfermo en cama en su entero juicio, dijo que no le da lugar a ordenar su testamento, por lo que otorga poder para testar a Antonia de Rivera, su mujer, a don Pedro de Torres y a don José Ruiz Cañete, vecino de San Juan de los Llanos, de quienes tiene entera satisfacción, para que en su nombre ordenen su testamento en la forma que les tiene comunicados. Declara ser casado con Antonia de Rivera y al tiempo de contraer matrimonio él tenía 4 mil pesos de caudal y la susodicha trajo 100 pesos. Nombra como herederos a sus hijos.
Don Blas Fernández Álvarez, viudo de doña Teresa Fernández de Espinosa, natural de la ciudad de Zamora, en los reinos de Castilla y residente en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Blas Fernández Álvarez y doña Micaela Nenclares, casado en primeras nupcias con doña Ignacia Vázquez y en segundas nupcias con doña Teresa Fernández de Espinosa, otorga poder para testar a don Miguel Gómez de Soto, vecino de San Juan de los Llanos, don Juan Antonio de Zavalza, don Laureano Fernández de Ulloa y el Capitán don Manuel de Olmedo, vecinos de este pueblo de Jalapa, y tutores de los hijos de su primer matrimonio María, Ignacio y Josefa de 9 años, a quienes nombra herederos.
Bernardo Cardel, hijo legítimo de los difuntos Miguel Cardel y Rosa Magdalena, natural de la Isla de Mallorca, en la Villa de Lumullo de los Reinos de Castilla y Obispado de Mallorca, y residente en el pueblo de Jalapa, casado con María Magdalena de la Torre, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su citada mujer, en compañía de don Eusebio Donoel de la Torre, vecino de San Juan de los Lagos y su compadre José de Acosta, Clérigo Presbítero del Obispado de la Puebla, y como heredero a Manuel José Cardel, su hijo legítimo.
José Antonio Carrión de las Casas, vecino del pueblo de San Juan de los Llanos, hijo legítimo de José Carrión de las Casas y Josefa Guadalupe de Aguilar, casado con Josefa Gutiérrez, otorga poder para testar a su hermano Nicolás Carrión, y nombramiento de albacea a su citada esposa, y como herederos a María, Josefa y Juan, sus hijos legítimos.