El Capitán Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, habiendo visto el poder otorgado por el Lic. Juan de Vera Betancurt, beneficiado que fue de Talcolula, y la información hecha por los testigos instrumentales, lo declaró por poder y última voluntad para que en su virtud, se pueda otorgar en el término del derecho el testamento del difunto, por Don Alonso Gutiérrez de Ceballos y Diego de Vera Betancurt.
TESTAMENTOS
17 Descrição arquivística resultados para TESTAMENTOS
Jerónima Márquez [Zapata], vecina de Tlacolulan, dio todo su poder cumplido al Dr. Diego Fernández del Hierro para que después de su fallecimiento haga y ordene su testamento.
El Bachiler Don Francisco Lagunes, presbítero, cura coadjutor del pueblo de Santa María Tlacolula, hijo legítimo de Don Diego Lagunes y de Doña Catalina de Orantes, difunta, naturales de este reino; y el otorgante, del paraje de Citlalapa, jurisdicción de Naolinco, estando enfermo, dio su poder cumplido a su padre Don Diego Lagunes y a su hermano el Capitán Don Juan Lagunes, para que en su nombre puedan hacer y otorgar su testamento, en la forma que les tiene comunicado.
Testamento del beneficiado de Tlacolulan, Lic. José García Figueroa, hijo legítimo de Pedro García de Figueroa y de Francisca Díaz de Chávez, vecinos que fueron de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, de donde es natural el otorgante.
Aurelia Josefa de Ochoa, doncella mayor de 25 años, natural de este pueblo de Jalapa, hija de los difuntos Gabriel de Ochoa y Josefa de Zárate, realiza su testamento en donde declara que su hermana Efigenia de Ochoa le debe más de 100 pesos. Debe a la Cofradía del Santísimo Sacramento del pueblo de Tlacolula 100 pesos cargados sobre su casa. Declara por bienes la casa de su morada, hecha de madera y teja. Nombra como albacea a don Antonio José García, vecino de este pueblo, a quien le dona la mitad de su casa y como heredera universal a su alma.
Ante el Escribano Juan Bautista Ordóñez y testigos de yuso, pareció el Doctor Diego Fernández del Hierro, beneficiado del partido eclesiástico de Tlacolulan, y dijo que el testamento de arriba es su última y postrimera voluntad.
Don José Rafael Caballero, hijo legítimo de Rafael Caballero, difunto, y de María Rojas Álvarez, viva, natural de Acaxochitlán, jurisdicción de Tulancingo y vecino del pueblo de Jalapa, soltero, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a don Pedro García de Baldemora, Cura de Tlacolula, y como heredera a su citada madre, doña María Rojas Álvarez, mencionando entre sus bienes un atajo de 36 mulas, 1 escopeta, 3 tabucos, 100 ovejas de vientre, 2 casas de su morada de madera y paja, y otros más.
Pedro Sánchez Lobato, español y vecino de esta jurisdicción, declaró bajo juramento que estuvo presente cuando el Licenciado don Francisco Fernández de Velasco dictó su memoria al Bachiller don Antonio Carreto, Presbítero Subteniente en el Curato de Tlacolulan, además dijo que en el lugar también se encontraban el Brigadier don Diego Francisco de Arteaga y Esteban de Mendoza, Escribano de los naturales del pueblo de Tlacolulan. Por último, dijo que dicho Fernández de Velasco se encontraba en su entero juicio y que por lo inesperado de su muerte fue imposible llamar al escribano y a otros testigos.
Don Miguel de San Gabriel, Gobernador del pueblo de Tlacolula y residente en el de San Salvador, jurisdicción de Jalapa, hijo de los difuntos Juan de San Gabriel y doña Rosa María, casado en primeras nupcias con María Candelaria, y en segundas con doña Micaela García, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a sus hijos Juan de San Gabriel, Felipe de San Gabriel y Manuel de San Gabriel, junto con su yerno Pedro Nolasco de Alarcón.
Jacinto de Herrera, presbítero, vecino de Tlacolulan, dio poder al bachiller Sebastián de Pedraza, vecino de la Puebla de los Ángeles, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales, y en especial vea lo relativo a la fundación de una capellanía que por cláusula de testamento, mandó instituir Hernando Rodríguez Barrera en la Villa de Tepeaca.