Pedro Miguel Santa Ana Cagigas, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don José Antonio de Santa Ana Cagigas y de doña Gertrudis Margarita Velázquez Zavala, otorga su testamento donde declara deja sus alhajas y muebles a su esposa doña Manuela del Villar, ordena que vendida su casa o en valor de ella, se impongan 100 pesos de principal para que con sus réditos se ayude al aceite de la lámpara del Divinísimo del Convento de San Francisco de este pueblo, nombra por sus albaceas al doctor don Manuel de Olmedo, Presbítero vecino de este pueblo, y como heredera a su alma, para que lo que quedare de sus bienes se convierta en misas y sufragios por ella y las de su intención. Tiene entre sus bienes la casa de su morada.
TESTAMENTOS
3003 Description archivistique résultats pour TESTAMENTOS
Don Fernando Bustillos, Caballero de la Orden de Calatrava, Comisario Ordenador de los Reales Ejércitos y Superintendente General de Hospitales de la Ciudad de Veracruz, de donde es vecino y residente en este pueblo de Jalapa de la feria; hijo legítimo del difunto don Lucas Bustillos Varas y de doña Manuela García, natural de Villa de Llanes, obispado de Oviedo, principado de Asturias, otorga su testamento donde declara se casó por primera vez con doña Luisa Sáenz Rico, con la que tuvo 5 hijos; se casó por segunda vez con doña Isabel María de la Rocha, con la que tuvo 6 hijos; nombra por sus albaceas a su esposa Isabel, a don Pedro Antonio Cosío y a don Pedro de Zavala, vecinos de la Nueva Veracruz y como sus herederos nombra a sus hijos. Tiene entre sus bienes la casa en la que vive en la ciudad de Veracruz, junto a la playa y a los almacenes reales de Marina, más otras dos casitas de cal y piedra, entre otros bienes.
Don Francisco José Pérez, Cura del pueblo y doctrina de Tlacolula en esta jurisdicción, y uno de los albaceas del difunto don Bartolomé Martínez de Mora, Presbítero, instituido como tal en testamento que otorgó en Naolinco el 11 de abril de 1761, y cumpliendo con lo que dijo en cláusula a su tres albaceas, dijo que dejó 1, 324 pesos 5 reales y que doña Juana Antonia Robledano, viuda de don Bernardo de la Fuente, que supo decir del destino que se le había de dar a dichos reales, que se los ha entregado a él, y de ellos le pide recibo para resguardo de la testamentaria, y teniéndolo a bien dicho José, otorga que ha recibido de la dicha viuda, la cantidad de 1, 324 pesos 5 reales como pertenecientes a la piadosa intención de dicho don Bartolomé Martínez de Mora
Doña Agustina de Orduña Castillo, vecina de este pueblo de Naolinco, viuda de Diego Alonso de Villanueva, realiza testamento, en el cual nombra por albacea a Diego de Uraiza, quien fue su esclavo y ahora le ha otorgado la libertad.
Don Francisco Valero, hijo legítimo de don Pedro Valero y doña Catalina de Burgos, naturales de la Ciudad de Sevilla, casado con Petrona Sánchez, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su citada esposa, en compañía de don Manuel Rodríguez, vecino de este pueblo y como herederos nombra a sus hijos Francisco, Vicente, Pedro y Justo.
Don Manuel Domínguez, natural de San Lucar de Barrameda, en los Reinos de España, vecino del pueblo de Coatepec y residente en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Manuel Domínguez y doña Eugenia Parrilla, difuntos, quienes fueron naturales de Sanlúcar de Barrameda, en los Reinos de España, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, junto con don Francisco Javier Domínguez, vecino de Coatepec, y como heredero designa a Francisco Domínguez.
Doña Inés de la Rosa Montero, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de Alonso Montero y Juana Rodríguez, viuda del Capitán don Andrés Monares de Vargas, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a don Manuel de Cardeña, José Antonio Matamoros, su sobrino y don Domingo Monares, su hijo al que nombra heredero.
El Bachiller Don Bartolomé Martínez de Mora, Presbítero domiciliado del obispado de la Puebla de los Ángeles y vecino de este pueblo de Jalapa, con licencia expresa del difunto don José Antonio de Acosta, realiza el testamento del otorgante, nombrando como albaceas a don José Robledano de Cardeña y Jerónimo de Acosta, padre del otorgante y como herederas a Eugenia de Acosta y Luciana de Acosta, sus hermanas.
María Lorenza Grajales, viuda de Sebastián Rodríguez, acepta la confirmación de su designación como tutora de sus hijos menores, como quedó escrito en el testamento del difunto Sebastián y ratificado por el Alcalde Mayor de esta jurisdicción.
Miguel Hernández, vecino de este pueblo de Nuestra Señora de la Asunción de Misantla, hijo legítimo de los difuntos Juan Hernández y Catalina de Olivares, otorga su testamento; nombra como albaceas a Josefa María García, su legítima esposa, en compañía de Manuel Romero, vecino de este pueblo, y como herederos a su citada esposa, junto con Diego Perdomo, su compañero, Martín, Josefa y Antonia Hernández sus hermanos.