El Sargento Calixto Ventura López, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de Eugenia Hernández, viuda de Julián de Rivera, de la misma vecindad, 130 pesos de oro común cumplimiento a 1849 y 2 reales, que su difunto marido debía por escritura a don José González de Abreu, vecino que fue de la Antigua Veracruz, por cuya cantidad se da por entregado a su voluntad.
SARGENTOS
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Don Juan Francisco de Campo, principal, y don Francisco Miguel de Campo, su padre como fiador, de mancomún, otorgan que deben y se obligan a pagar al Sargento José de Acosta, vecino de la jurisdicción de Jalapa, 680 pesos de oro común, mismos que importó el traspaso de un trapiche, aperos y la caña del ingenio nombrado Maxtlatlán, cuya cantidad entregarán a Juan Guerrero Vázquez, vecino de la Ciudad de la Puebla, apoderado administrador de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, 400 de ellos pagará a fines de agosto y el resto para diciembre sin pleito ni litigio alguno.
Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, otorga poder para testar a su mujer María de Jesús, para que en su nombre haga y ordene su testamento en la forma en que le ha comunicado, haciendo las mandas y legados que le parezcan, asimismo la nombra su albacea y heredera, y también como albacea, al Sargento Felipe de Acosta, su hermano.
Don Manuel Ignacio de Peredo, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial al Sargento Mayor Fernando de Saavedra, vecino de la Ciudad de México, para que en su representación parezca ante el Duque de Alburqueque y pida se le dé testimonio de los autos e instrumentos que contienen información sobre la prisión y fuga de Bartolomé de Capozelato, Conde de Anteria de nación Alemán, hechos en la Ciudad de Caracas.
El Capitán Bartolomé de Castro, don Juan de Medina Caraveo, Juan de Thormes, Alonso de Torquemada, Manuel Vázquez Rincón, el Sargento Juan Romero, Diego de la Torre Arnate y otros vecinos del pueblo de Jalapa, todos juntos de mancomún otorgan poder especial a don Diego López de Luna, Escribano de la Ciudad de Puebla de los Ángeles, para que en sus nombres pueda parecer ante el Real Provisor y solicite licencia para fundar una cofradía en el Convento del Seráfico Padre San Francisco de este pueblo y honra de la Limpia Concepción para todos los años hacerle su festividad.
El Sargento Don Juan Lagunes, vecino de Naolinco, dijo haber hecho contrato verbal con Francisco de la Barrera, vecino de Naolinco, en que dándole 3782 pesos y 4 reales para comprar mulas cerreras, ambos se repartirán las pérdidas y ganancias; en cuya virtud, el primero se obligó a pagar al segundo, la parte y porción que le cupiese líquidamente en la forma referida.
El Capitán don Salvador de Acosta, el Sargento reformado don Felipe Cornelio Acosta y don Nicolás de Acosta, junto con otros vecinos de este pueblo de Naolinco jurisdicción de Jalapa, informan que don Francisco Antonio Domínguez Muñiz y don Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, españoles, tienen a su cargo el arrendamiento de los diezmos de los Curatos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, por lo cual otorgan poder especial a los citados Domínguez, para que los obliguen como fiadores en las cantidades necesarias para el remate de los mencionados diezmos.
El Sargento Juan Antonio Villanueva, residente en Jalapa, otorga poder general a don Francisco de Aguirre, de la misma vecindad, para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos, oro, plata, joyas, trigo, maíz, cebada y otros géneros que le debieran, así para que lo defienda de cualquier comunidad y personas, dándole libre y general administración y facultad.
El Sargento Agustín Luis, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que tiene bajo su tutela a Luis Antonio de León, a quien por herencia de Antonio de Orteria y Villegas, le tocaron una esclava nombrada Gertrudis de 30 años, con 3 hijos y otro que anda fugitivo, de entre los cuales está Juan de 12 años, a quien dicho Luis de León, vende a Domingo José de Santa María, al precio de 125 pesos.
El Sargento José de Acosta, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, vende al Licenciado don Pedro Chacón de Chávez, Cura, Vicario y Juez eclesiástico del partido de Naolinco, una casa con paredes en parte de cal y canto y en otras con rajas de piedra y lodo, cubierta de teja, con solar y cercada de piedra, que linda y hace esquina a la plaza y sigue al callejón enfrente de la casa y solar de Manuela Pérez, viuda de Don Pedro de Torres, que está por el lindero del lado norte, por el poniente con casa y solar de José Grajales, por el sur con casa de Felipe de Acosta, hijo de quien la vende, y por el oriente con calle en medio y casas del curato, libre de empeño e hipoteca, en la cantidad de 700 pesos horros de alcabala.