Alonso de Montealegre, Alguacil Mayor de la Santa Cruzada, residente al presente en este pueblo, con poder de Catalina González, viuda de Martín de la Parada, vecina de la ciudad de Los Ángeles, en su nombre, y como una de las herederas de Pedro Román, su padre, difunto, vende a Lucas Martín Ibáñez, vecino de la provincia de Jalapa, dos caballerías de tierra en la parte que los naturales llaman Tlalcuezalan, entre la venta que fue de Sedeño y la Venta de los Naranjos, términos del pueblo de Xilotepec, por el precio de 300 pesos de oro común, horros de alcabala.
SANTA CRUZADA
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Testamento de Don Cristóbal de Salcedo, en el cual declara que se casó en primeras nupcias con doña [M]aría [ilegible] y Prados, hija legítima de Juan [ilegible] y de Isabel Jiménez, con quien procreó a Cristóbal y a Esteban de Salcedo. Cristóbal es fraile de San Francisco, y Esteban es soltero y cirujano en [roto] de Cádiz y reinos de Castilla. Por segundas nupcias con [ilegible] hija legítima de Melchor de los [ilegible] y de doña Pascuala González. Nombró por sus albaceas a su tío el Licenciado Diego González de Astudillo, cura del ingenio La Santísima Trinidad, y a Gaspar de los Reyes, Tesorero de la Santa Cruzada, hermano de su esposa. Nombra como herederos a su hijo Esteban.
Alonso de Montealegre, Alguacil Mayor de la Santa Cruzada, en nombre y con poder de Catalina González, viuda de Martín de la Parada, vende a Fracisco de Pro y a Diego González, vecinos de Jalapa, un solar de 60 varas en cuadra, en la calle real de este pueblo, entre las casas de los susodichos, en esta manera: a Diego González 40 varas medidas en ancho, que caen hacia la calle real, y de largo, 60 varas; y al dicho Francisco de Pro, 20 varas de ancho y 60 de largo, por el precio de 220 pesos de oro común, los cuales pagarán a ciertos plazos.
Alonso de Montealegre, Alguacil Mayor de la Santa Cruzada, vecino de la ciudad de Los Ángeles, en nombre y con poder de Catalina González, viuda de Martín de la Parada, heredera de Pedro Román, vende a Lucas Cardeña Malpica, vecino de Jalapa, dos caballerías de tierra en términos de Xilotepec, en una sabana y arboledas que está junto al camino real, bajando de la Venta de Aguilar a la de Sedeño; de las cuales se hizo merced a Pedro Román por el Marques de Falces, en el precio de 40 pesos de oro común.
Don José Ventura del Pedredo Salazar, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra, otorga fianza a favor de Miguel Jerónimo López de Ontanar, vecino y mercader de Jalapa, quien pretende sacar las bulas de la Santa Cruzada de los curatos de esta provincia, Tlacolula, Naolinco, Coatepec, Ixhuacán y Misantla y para ello se constituye en fiador llano y pagador de la cantidad de pesos que fueran por las bulas de dichos curatos, obligándose sin proceder contra los bienes de Miguel Jerónimo.
Cristóbal Ruiz de Castañeda, encomendero de Atzalan, recibió del gobernador, alcaldes y regidores de dicho pueblo, 250 pesos de oro común que los naturales debían de las bulas de la Santa Cruzada, y se obligó a entregarlos al tesorero Luis Núñez Pérez o al receptor Juan de León Figueroa.
Justo Sáenz de la Lastra Ruiz Ugarrio, vecino del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala, estante en este pueblo, hijo legítimo de Juan Sáenz de la Lastra y de María Ruiz de Ugarrio, vecinos que fueron de Robredo de las Pueblas, en el Valle de Valdeporras[Valdeporres], en los reinos de Castilla, de donde es natural, dio su poder cumplido al Capitán Don Antonio Cueto Bracamontes, vecino de la nueva ciudad de Veracruz y Tesorero de la Santa Cruzada en ella, para que en su nombre haga y ordene su testamento, con las cláusulas, legados, mandas y declaraciones que le tiene comunicado.
Lucas Martín Ibáñez, vecino de la provincia de Jalapa, se obligó a pagar a Alonso de Montealegre, Alguacil Mayor de la Santa Cruzada, y a Catalina González, viuda de Martín de la Parada, vecinos que fueron de Jalapa, 150 pesos de oro común que restan del precio de dos caballerías de tierra, para el día de Navidad del presente año, todos juntos en una paga.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dijo que Pedro González del Castillo, vecino de Coatepec, trata de traer a esta jurisdicción las bulas que se publicarán el año de 1684 y se han de repartir en toda esta provincia, y como le han pedido fianza, atento a ello, dio su poder cumplido a Pedro González del Castillo para que lo pueda obligar como su fiador, juntamente consigo, a que pagarán los pesos de oro que importare la limosna de las bulas a Su Majestad y en su real nombre al Tesorero General de la Santa Cruzada, o a la persona encargada en este obispado.
El Lic. Don Diego Martín de los Reyes, cura beneficiado del pueblo y partido de Naolinco, dio su poder cumplido al Capitán Don Juan Dávila Galindo y Vargas, vecino, Regidor y Tesorero de la Santa Cruzada de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre pida, reciba y cobre, de la Real Caja de Su Majestad de la ciudad de México, 340 pesos de oro común, más o menos lo que pareciere debérsele de su salario como beneficiado de dicho pueblo, por el tiempo de dos años, contados a partir del 22 de abril de 1679 hasta el 22 de abril del presente año, a razón de 170 pesos de oro común anuales.