El Licenciado don Matías Francisco Lagunas, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del Partido de San Pedro Tonayan, en la jurisdicción del Obispado de la Puebla de los Ángeles, otorga poder especial a don Matías Hernández, junto con don Juan José de Santa María, vecinos de la Villa y Corte de Madrid, para que acudan ante el Rey, sus Reales Consejos de Indias, jueces y justicias, superiores e inferiores y soliciten las mercedes o títulos que le otorgaren por sus méritos y servicios.
SAN PEDRO TONAYÁN, PUEBLO DE
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Don Manuel Antonio Ortiz de Zárate, vecino de Jalapa, otorga que vende al Licenciado Matías Francisco Lagunas, Cura propio del pueblo de Tonayan, y doña María Josefa de Guevara, vecina de Jalapa, 25 varas de solar de frente y 32 de fondo, el cual linda y hace frente con el callejón que de la calle Real atraviesa a la casa del vecindario al oriente, al sur linda con solar de don Nicolás Lagunas, al poniente con solar del otorgante, y al norte con solar de Roque Díaz Parraga. La venta se hace en 150 pesos de oro común.
Los naturales de San Andrés Acatlán, y su sujeto, San Miguel Aguasuelos, de esta jurisdicción, mediante José Martín Ibáñez, intérprete de este juzgado, aprobaron y ratificaron la transacción y concierto celebrado entre el Tesorero General de la Santa Cruzada del obispado de Los Ángeles, el Capitán Don Juan Dávila Galindo y Vargas, albacea del Lic. Don José de la Peña Tejeda, religioso profeso de la Orden de San Francisco, y como Síndico del Convento de Santa Bárbara de la ciudad de los Ángeles, y los naturales de San Pedro Tonayán, San Pablo Coapan, San Andrés Acatlán y San Miguel Aguasuelos, sobre la propiedad de ciertas tierras de que tenían pleito en la Real Audiencia.
Miguel Rivera Infante, hijo legítimo de don Antonio Rivera y de doña Margarita Mariana Infante, sus padres ya difuntos, vecinos que fueron de esta villa, de donde es originario, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara ser viudo de doña María Manuela Alfaro, de cuyo matrimonio procrearon a Francisco Epifanio [Rivera] que hoy tiene treinta y un año y permanece en estado de celibato; a Miguel Arcadio que murió sin sucesión alguna, aunque dejó viuda a María de los Ángeles Barrientos; a María Josefa Gorgonia de la Natividad [Rivera] que está casada con don Ignacio Ortiz de Zárate; a Francisco de Paula casado con doña Teodora Maldonado; a José Hilario que aún es soltero y tiene diecinueve años de edad; y a Manuel soltero de quince años. Declara que durante el matrimonio adquirieron dos casitas, de la cuales ordena se distribuyan entre sus cinco hijos en la forma siguiente: La casa que hoy habita, que se ubica en esquina hasta un lindero de don Juan Francisco de Bárcena, la aplica para Francisco Epifanio y José Hilario; la otra casa que está contigua, será dividida en tres partes, aplicándose el zaguán y el cuartito que está junto a Francisco de Paula; la pieza última a María Josefa Gorgonia; y el cuarto de en medio a Manuel; y por lo respectivo al terreno del patio se dividirá cada uno su porción, sacando la línea de pared divisoria respectiva; y en cuanto al agua de que disfruta la casa, quedará para el uso común de todos, sea cual fuere el terreno donde resulte situada. Declara que las fincas son responsables de 200 pesos que reconocen con rédito de 5 por ciento anual, los 100 pesos de ellos pertenecientes al Santísimo de la parroquia de esta villa; 50 a la obra pía de San Pascual Bailón de señor San José, y los otros 50 a San Francisco de Paula también de señor San José. Ordena que los 100 pesos del Santísimo los reconozcan Francisco Epifanio y José Hilario sobre la casita consignada de éstos; los 50 pesos de San Pascual Bailón los reconozca por sí sola María Josefa Gorgonia; y los 50 pesos de San Francisco de Paula los reconocerá Francisco de Paula; quedando libre de gravamen la parte de la casita que le toca a Manuel. Declara ser primer albacea de don José María Alfaro y doña Gertrudis Díaz de la Cueva, padres de su esposa y que han estado en su poder tres casas pertenecientes a esa testamentaría, de la cual se encargará de concluir dicha testamentaría su hermano político el Presbítero don José Estanislao Alfaro y Díaz, Cura actual de Tonayán. Nombra como albacea a su hijo Francisco Epifanio y al Presbítero don José Policarpo Rodríguez; y si por alguna razón se descubrieran otros bienes que le pertenezcan, nombra como sus herederos a sus nominados cinco hijos.
UntitledDon Pedro José Flores, actual gobernador de los naturales del pueblo y cabecera de San Pedro Tonayán, Jurisdicción de esta Villa, otorga poder especial al Licenciado don José María Torres Cataño, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en su nombre comparezca en el Superior Tribunal del Excelentísimo Virrey del Reino, y en los demás superiores e inferiores que convenga, y represente con energía las quejas que le asisten y del necesario conocimiento superior para su remedio e impetre las gracias y mercedes que su piedad tenga a bien dispensar al pueblo de su cargo.
El Alcalde Juan Nicolás, junto con sus Regidores y Escribano del pueblo de San Marcos Atesquilapa, sujeto al gobierno de San Pedro Tonayan, en nombre de su República, otorgan que dan poder especial al Licenciado José Francisco Nava, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en nombre de su pueblo promueva la pretensión que tienen hecha de separar dicho pueblo del de San Pedro Tonayan y puedan nombrar Gobernador para ellos.
Gertrudis Faustina de Rivera, vecina del pueblo de Naolinco, viuda de Juan de Aguilar, realiza su testamento, en el cual nombra como albaceas al Licenciado don Matías Francisco Lagunas, Cura del pueblo y doctrina de Tonayan, junto con sus hijos Juan, Antonio, Mariano y José Aguilar, a los cuales declara herederos, junto con María Francisca, María Tomasa y María Margarita, sus demás hijos legítimos.
El Licenciado Matías Francisco Lagunas, Cura de la doctrina de San Pedro Tonayan, natural del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de don Pedro Lagunas y doña Petrona Rogel difuntos, junto con don Pedro Antonio Rosado, hijo legítimo de don José Rosado y doña Josefa de los Reyes, difuntos, vecino del mismo pueblo, éste último viudo de doña Mariana Nicolasa Ladrón de Guevara, difunta, se otorgan el uno al otro y el otro al uno poder para estar, asimismo se nombran albaceas testamentarios y como herederos universales nombran a Josefa María Ana y José María Rosado, hijos legítimos de don Pedro Antonio Rosado. Sus bienes, deudas activas y pasivas lo sabe su albacea.
Don José Estanislao Alfaro y Díaz, cura del pueblo de Tonayán de este partido, y su sobrino don José Esiquio Ortiz de Zárate y Rivera, de quien es curador, dijeron que por fallecimiento de don Miguel Rivera Infante, abuelo del segundo, quedaron varias fincas, entre ellas la que mandó se le aplicase a su hija doña María Josefa Gorgonia de la Natividad esposa de don Ignacio Ortiz de Zárate, difuntos padres de Esiquio. Dichas fincas constan en el testamento que dejó don Miguel Rivera, tocando a doña María Josefa la pieza última de una casa que se dividió en tres partes. Que tras la muerte de doña Josefa y don Ignacio, su hijo Esiquio pasó al cuidado y dirección del expresado señor cura, y habiendo cumplido aquel la edad de diecisiete años y hallándose fuera de esta ciudad, y el cuarto deteriorándose, deliberaron venderla. Por lo que, con licencia del señor Juez de lo Civil de este Distrito, otorga que vende dicha finca a doña Felipa Josefa Rodríguez en precio de 200 pesos.
UntitledEl Licenciado Matías Francisco Lagunas, Cura y Juez Eclesiástico de la doctrina del pueblo de San Pedro Tonayan, jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a su primo el Licenciado José Manuel Lagunas, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que lo defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.