Don Juan Gómez de Estrada, don Ignacio de Guevara, don Manuel Eugenio de Acosta, vecinos de Jalapa, y don José Mariano de Acosta, vecino de Naolinco, con motivo de que la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de la Puebla esta por rematar en arrendamiento los diezmos del Ramo de Naolinco, Tlacolula y Misantla, otorgan poder especial a don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, para que comprometiéndose el susodicho como principal, obligue a los otorgantes como sus fiadores, lisos y llanos pagadores de la cantidad por que hiciere las posturas, pujas y mejoras a dichos diezmos.
REMATES
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Don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino del pueblo de Naolinco y residente en esta Villa de Jalapa, otorga poder especial a don Miguel Domínguez, su primo y vecino de la ciudad de los Ángeles, para que en su nombre entregue una escritura de obligación, por los diezmos que se remataron a su favor de las cordilleras de Naolinco, Tlacolula y Misantla.
Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolula, dio carta-poder a Baltazar de Fraga y a don Antonio González, para que parezcan en su nombre ante el Alcalde Mayor de Jalapa, y en la venta que se hace de la mitad del trapiche de Nexapa, tierras, cañaverales, y negros, por bienes de los herederos de Sebastián Díaz, a fin de que hagan las posturas de los precios en el remate de la mitad del trapiche.
Don José Mariano de Acosta y don Manuel María Palacios [y Soto Carrillo], vecino del pueblo de Naolinco, otorga poder especial a don Nicolás Mariano Domínguez, vecino del mismo pueblo, arrendatario de los diezmos de los ramos de Naolinco, Tlacolula y Misantla, para que se obligue como principal en el nuevo remate de los citados diezmos y a los otorgantes los obligue como sus fiadores.
Don Juan Esteban de Elías, vecino de esta Villa de Xalapa, don José Mariano de Acosta y don Manuel María Palacios[ y Soto Carrillo], vecinos de Naolinco, otorgan poder a don Rafael Nicolás Domínguez Muñiz, para que en el nuevo remate o arrendamiento que tenga de los diezmos de Naolinco, Tlacolula y Misantla, los obligue como sus fiadores por la cantidad en que se le remataren o arrendaren por los 3 años siguientes, señalando las condiciones y plazos que quisiere otorgar a favor de la iglesia Catedral de la Puebla y de la masa común de su cofre.
Don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino del pueblo de Naolinco, se obliga a pagar a la masa general de la iglesia catedral de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles y sus señores comisarios de su cofre, la cantidad de 6, 480 pesos, cantidad en la que se vendieron y remataron los diezmos de semillas, ganado, mestas y el conmutado maíz de los naturales de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, por el periodo de 3 años.
Don Manuel Morales, vecino de Perote, dijo que teniendo noticia de que la hacienda de Cuautotolapa, lo mismo que una casa y otros bienes muebles del finado don Francisco Antonio Cortina, salían a pública subasta para con su producto satisfacer a los acreedores que resultaron al tiempo de su muerte, hizo postura en forma legal el día 28 de junio último a los mencionados bienes en calidad de licitante, prometiendo dar por todos ellos 26 000 pesos, ofreciendo dar 500 al contado, igual cantidad anualmente para pago de réditos atrasados, reconocer los capitales que ha reconocido hasta ahora la finca, dejando la redención de los de plazo cumplido reservada a un convenio particular por no poder satisfacerlos desde luego, y pagar los réditos corrientes con toda exactitud, fuera de otras cosas que ofreció, que constan en el acta del remate celebrado judicialmente. Y para la mayor seguridad de todas estas promesas hipotecó todos sus bienes, después de haber dado los abonadores de estilo y ofreció presentar dos fiadores legos, llanos y abonados, que obligándose como principales pagadores gravarán con hipoteca especial sus bienes. Que vista esta postura por el Señor Diputado Licenciado don Manuel Fernández Leal que representa la mayoría de acreedores así en créditos como en personas; por don José Joaquín Cowley, síndico del concurso; por don José Ignacio Martínez, representante de otros acreedores; y por don Andrés Castillero, que obraba por la viuda de Cortina, pidieron al señor juez de los autos que diese por admitida esta postura y que se anunciara al público por si se presentase otro individuo que mejorara dicha postura, lo cual no se presentó, verificándose finalmente el remate en don Manuel Morales, a quien se la ha comenzado a dar posesión de los bienes y a cumplírsele lo que por parte de los acreedores se le había prometido. En cuya virtud, queriendo dar cumplimiento a lo que él prometió, otorga que ratifica de nuevo todas las promesas y estipulaciones con que se le remataron los bienes raíces, muebles y semovientes de que queda hecha relación, dando aquí por insertas e incorporadas todas las cláusulas de la referida acta de remate. Y para mayor seguridad hipoteca lo expresada hacienda de Cuautotolapa, asimismo, presenta como sus fiadores a don Marcelino de Rugama, de esta vecindad, y a don José Antonio Morales, vecino de Cruz Blanca, cantón de Jalacingo, quienes hipotecan sus haciendas nombradas Tenestepec [Tenextepec], que posee Rugama en el distrito de Perote, y don Antonio Morales la casa de comercio que posee en la ranchería de Cruz Blanca, edificada en tierras propias del pueblo de Tlacolulan.
Sem títuloEl Alférez Felipe de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, albacea de Manuel de Acosta, su hermano difunto, dijo que dejó concertado, ajustado y vendido a Melchor García, difunto vecino que fue del Desierto de Perote, un sitio en términos del pueblo de Tlacolulan, en 500 pesos a cuya cuenta recibió y se obligó a otorgarle escritura y hasta entonces pagarle los 100 pesos restantes que ahora se da por recibido de Juana de la Cruz, viuda de Melchor, en cuya virtud otorga la escritura de venta de ese sitio y de molino de Río Frío, que su hermano compró en pública almoneda en la Ciudad de México por remate público que se celebró de mandato de los señores inquisidores del Santo Oficio.
Francisco Antonio Domínguez Muñiz y Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, como principales, nombran como fiadores y principales pagadores a Felipe Cornelio de Acosta, Nicolás de Acosta y el Sargento Salvador de Acosta, obligándose a pagar a la iglesia de la Ciudad de los Ángeles, la cantidad de 7,550 pesos, en que les vendieron y remataron los Diezmos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, por el tiempo de 5 años, a razón de 1, 510 pesos anuales.