Francisco de Castro, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a Francisco Félix Hidalgo, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas, negocios civiles y criminales, demandando y defendiendo de cualesquier comunidades o personas particulares, y en especial para que se oponga en su nombre en el Tribunal de la Santa Cruzada de este Reino a la ejecución y remate a la casa de Francisco de Thormes, sita en este pueblo, por 1, 000 pesos que le debe asentados en escritura.
PROCURADORES DE LA REAL AUDIENCIA
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Juan Bautista de Arroyta, Escribano Público de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a don Antonio José de Vidaurri, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles, criminales, eclesiásticos y seglares comenzados y por comenzar, demandando y defendiendo con cualquier comunidad, así como para otras causas que con derecho pueda.
Don Fernando Álvarez, vecino de Xicochimalco, otorga poder general a don Miguel Martín, Procurador de la Real Audiencia de México, para que tome cuentas a todas las personas que le adeuden maravedíes, semillas, ganados y otros bienes, y se ocupe de sus asuntos administrativos y judiciales.
El Capitán de Caballos don José Robledano de Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial en primer lugar a don Francisco Javier Márquez, en segundo lugar a don José Rodríguez, y en tercero a don Francisco Antonio Rosales, Procuradores de la Real Audiencia de México, para que en su nombre continúen y compongan cualquier pleito o demanda que tenga con cualquier persona.
Don Francisco de Cervantes, Alcalde Mayor de Jalapa, y Manuel Hernández, vecino de este pueblo, dieron su poder cumplido a Don Agustín de Cervantes y a Diego Vásquez, procurador en la Real Audiencia de México, a los dos juntos y a cualesquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar los maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que les debieren; y de lo recibido, en las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Don Benito Jerónimo, Gobernador de Jalacingo, Toribio Sánchez, Gobernador de Atzalan, y su Escribano Pedro García, en nombre de sus pueblos, otorgan poder especial a don Nicolás Guerrero Lobato, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, junto con don Juan de Lucena, Escribano del Rey y vecino de dicha ciudad, para que pidan y supliquen a su majestad, les releve del pago de tributos a ambos pueblos.
Don Francisco Valero, mercader y vecino de este pueblo, otorga poder general a don Juan de Almuzara y Quiñónez, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y residente en la Ciudad de México, junto con don Nicolás Guerrero Lobato, Procurador del Número de la Real Audiencia de dicha ciudad, para que lo representen en todos sus pleitos civiles y criminales.
Sebastián Sánchez Lobato, vecino de este pueblo e intérprete general de esta jurisdicción, otorga poder especial a don Nicolás Guerrero Lobato, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que comparezca ante el Real Acuerdo, donde pida y suplique a su alteza, se sirva mandar se le libren los salarios que le corresponden.
Juan Cardeña, vecino y mercader de este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Dámaso de Vargas, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que comparezca ante el Gobernador y Marquesado del Valle, donde haga posturas por las casa y tierras que se rematan en la citada ciudad.
El Capitán don José Robledano de Cardeña, vecino de este pueblo, otorga poder especial a don José Cano Cortés, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que comparezca ante el Gobernador del Marquesado del Valle, donde haga postura a las tierras que están en venta, aceptando el remate con las condiciones que le impongan.