Juan de Molina Valderrama, Vicario del ingenio de Orizaba, otorga poder especial a Juan Pérez y a Juan de Palencia, Procuradores en la Real Audiencia, para que en su nombre puedan cobrar de don Rodrigo de Vivero, la cantidad de 1 780 pesos y 5 tomines de oro común, que le debe por escritura pública.\n
PROCURADORES DE LA REAL AUDIENCIA
285 Descripción archivística resultados para PROCURADORES DE LA REAL AUDIENCIA
Gregoria de los Reyes, viuda y albacea de Antonio de Aguilar, junto con Nicolás Montero, esposo de su hija Ana María y demás herederos del difunto Aguilar, otorgan poder general a don Diego Santos de Ávila, Procurador de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño de este ingenio revocó un poder para pleitos y otros efectos que dio a su primo Don Francisco Flores de Miranda, vecino de la ciudad de México, habrá tiempo de seis o siete años; y por la presente, dio su poder a Juan Leonardo de Sevilla, Escribano del Rey, Procurador de causas en la Real Audiencia de la ciudad de México, generalmente para en todos sus pleitos, causas, negocios civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
Melchor del Moral, Francisco de Cárdenas, Lucas Cardeña Malpica, Domingo López Rebolledo y Juan Alonso de Villanueva, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido a Gil de Vitorsis, procurador de la Real Audiencia de México, especialmente para que en sus nombres parezca ante los señores presidente y oidores de la Chancillería Real y pida se le tome la residencia a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor que fue de Jalapa y su partido, atento que ha cumplido los dos años de su provisión y prorrogación, y haga en sus nombres los pedimentos, los autos judiciales y extrajudiciales que convengan.
Doña María González de Amarilla, viuda de Francisco Hernández de la Higuera, usufructuaria de las haciendas que quedaron a la muerte de su esposo, y su hijo don Andrés Pérez de la Higuera, administrador de las dichas haciendas por mandato de su madre, dieron su poder cumplido a José de Celi, procurador en la Real Audiencia de la ciudad de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Don Juan Ochoa de Lejalde y Reynoso, vecino de la ciudad de Los Ángeles, dio su poder cumplido a José de Celi, Procurador de la Real Audiencia de la ciudad de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren; especialmente, para que siga y fenezca el pleito que contra él tiene interpuesto Antonio García, vecino de Los Ángeles, en razón de la herencia que pide del canónigo Antón García Endrino, su padre.
Pedro de Villegas, vecino de las minas de Trapancingo, provincia de Tonalá, dio su poder cumplido a José de Celi, Procurador de la Real Audiencia de México, para que lo represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales, así como para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos y mercaderías que le debieren.
Don Manuel Eugenio de Acosta, vecino de Jalapa, otorga poder general al Licenciado don José Francisco Ruiz Cañete, Abogado de la Real Audiencia de México, y a don Juan Atanasio Cervantes, Procurador Numerario de la misma Real Audiencia, para que como padre y administrador de los bienes de sus hijas, como nietas del Capitán don Agustín García Campomanes, cobren todas las cantidades de pesos y otros efectos que le deban al otorgante como a sus hijas. Así mismo para que lo representen en el litis que tiene pendiente en el Santo Oficio de la Inquisición de este reino con los naturales del pueblo de Naolinco, sobre un sitio de tierra que como heredero de su abuelo el Capitán don Manuel de Acosta le pertenece.
Don José Antonio Matamoros, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que se encargue de todos los pleitos, causas, civiles y criminales, que tenga con cualquier persona o comunidades.
Don Diego Cardeña, Escribano Público de la provincia de Jalapa, otorga poder especial a don Aniceto del Barrio, vecino de la Ciudad de México, para que cobre a don José Antonio de Santander, Procurador de la Real Audiencia, la cantidad de 1, 153 pesos, 6 reales y 6 granos, así como general, para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.