Don Manuel Rodríguez, Gobernador; don Domingo Rodríguez, Miguel de los Reyes, don Juan de Rivera, don Lorenzo Diego, Alcaldes Ordinarios; don Silvestre Francisco, don Miguel Francisco y demás Oficiales de República y naturales del pueblo de Naolinco, otorgan poder general a don Nicolás Leonardo Ramos, vecino de este pueblo, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Don Francisco Pérez de Arellano, dueño de la Hacienda de ganado mayor nombrada Tulapa en la jurisdicción de Jalacingo, da en arrendamiento a Julián Rodríguez y a José Antonio Domínguez, vecinos de Naolinco, unas tierras que están en Sonsocomotla, por un tiempo de 5 años, en la cantidad de 250 pesos cada uno anualmente.
José Lagunes, vecino de Naolinco, dijo que hace como 13 años vendió a Miguel Pérez, vecino de Naolinco, un negrito esclavo nombrado Juan Pelayo, de 9 años de edad, en 200 pesos, el cual es hijo de Manuela, negra, esclava del otorgante y de su esposa, de lo cual no le hizo escritura por lo que otorga por la presente que hace dicha venta realmente y con efecto.
Don Bartolomé Zurita, vecino del pueblo de Naolinco, otorga que hace gracia y donación de una casa a su tercera esposa Rosalía Lagunes, por mitad, y al póstumo que tiene en su vientre, junto con el solar que le pertenece, que es de 10 varas de frente y 15 de fondo, por donde linda con solar de la viuda de Modesto, por el norte con solar que le dio a su hija Marcela, por el oriente que es el frente con calle y zanja de aguas, por el sur con solar que le dio a su hija María Gertrudis.
Don José Antonio Rincón, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Manuel Rincón y de doña María de Castro, difuntos, declara fue casado con doña María de Acosta García de Baldemora, vecina que fue de Naolinco, con quien procreó 3 hijos, y por segundas nupcias con doña Luisa Victoria del Castillo con quien procreó 3 hijos. Nombra como albacea testamentaria y fideicomisaria a su hijo el Licenciado don Juan Antonio Rincón. Nombra como herederos universales a sus hijos.
José Rodríguez, vecino de esta jurisdicción, dueño de recua de ganado mayor, informa que por inventarios realizados a los bienes del difunto Baltazar de la Cruz, le tocaron de hijuela al menor Ventura Fermín, 101 pesos 5 ½ reales en ganado menor y 5 ½ reales en dinero que le a dado el albacea Javier de Oyanguren; bienes que se obliga a pagar en réditos a razón de 5 % anuales, y para la seguridad de esta deuda hipoteca el ganado vacuno y otros animales del rancho y solar que tiene en el pueblo de Naolinco.
Don Pedro Pablo de Urquidi y don Carlos José Garzón, con poder otorgado a sus nombres por don Juan de Atenas, vecino de la Veracruz, otorgan en arrendamiento al Capitán Agustín García, don Manuel Barbadillo, don Francisco Agudo, don Francisco Munguía y a don Miguel Domínguez, vecinos del pueblo de Naolinco, las alcabalas del pueblo de Naolinco y demás pueblos de su doctrina, por el periodo de 5 años, pagando 650 pesos anuales y 20 pesos que por única ocasión se hace como ayuda de gastos generados por los despachos.
Doña Josefa Domínguez Muñiz, natural y vecina del pueblo de Naolinco, hija legítima de los difuntos Salvador de Domínguez y Juana Molina, viuda y albacea de Blas de Aguilar, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a los Presbíteros Francisco Pérez y Francisco Lagunes, vecinos de este pueblo, y dado que la declarante no tiene hijos ni herederos forzosos, distribuye sus bienes en obras piadosas a la Cofradía del Santísimo Sacramento de esta Parroquia, al señor del Calvario, a las imágenes de la Señora del Rosario, Dolores, Santana, San Mateo y San Antonio, mencionando entre sus bienes 2 solares y casas.
Don Manuel Rodríguez, Gobernador; don José Matías y don José Cayetano, Alcaldes; don Diego Martín y don Juan Francisco, Regidores; y don Mateo Nicolás, Escribano; junto con los demás Oficiales de República del pueblo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, otorgan poder general a don Baltazar de Vidaurre, Procurador de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que los defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, eclesiásticos y seculares que tengan.
Doña Josefa de Acosta, hija legítima de los difuntos don Manuel de Acosta y de doña Lucía Lagunes, natural del pueblo de Naolinco y residente en el pueblo de Jalapa, viuda de don José Ruiz Cañete, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don José Francisco Ruiz Cañete y Clemente Ruiz Cañete, sus hijos legítimos, junto con el Licenciado José Nicolás Díaz de Acosta, y como herederos a los dos antes citados, junto con doña Antonia y doña Mariana Ruiz Cañete, sus hijos legítimos.