Don Juan Manuel Domínguez y don Miguel Domínguez, hermanos, vecinos del pueblo de Naolinco e hijos legítimos y herederos del difunto don Antonio Domínguez, deben y se obligan a pagar a la viuda de su padre doña Antonia de Arellano, tutora de los menores hermanos José Antonio y Francisco, la cantidad de 573 pesos y 6 reales, en el plazo de 5 años.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Manuel Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo y heredero de los difuntos Hilario de Acosta y doña Francisca del Moral, junto con José Eugenio de Meza, marido de María de la Encarnación de Acosta, y José Montero, marido de Josefa Lacia de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, venden a don Agustín García Campomanes, vecino de dicho pueblo, un solar de 31 varas de frente y 30 varas de fondo, linda al oriente con solar del comprador, al poniente con solar de Benito de Villanueva, al norte con casa y solar de José Grajales y al sur con casa y fonda de Juan Barradas, en la cantidad de 70 pesos.
Don Juan y don Miguel Domínguez, vecinos del pueblo de Jalapa, hijos legítimos y herederos de los difuntos don Antonio Domínguez y doña Antonia de Acosta, informan que por división de bienes de sus finados padres, les tocó una casa de cal y piedra, cubierta de tejas, ubicada en este pueblo y que hace esquina con la plaza de este pueblo, por lo que dicho don Juan, como albacea de la herencia que le tocó a Antonio José y Francisco Javier, les transfiere la cantidad de 1, 000 pesos, correspondientes a la citada casa.
Josefa Lagunes, natural del pueblo de Naolinco y vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos José Lagunes y Antonia Pérez, otorga poder para testar a Manuel José de Acosta, nombrando como heredera a la cofradía de la iglesia del Ingenio Chico.
Don Felipe Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Sargento don José de Acosta y doña Josefa Lagunas, junto con doña María Gertrudis Lagunas, vecina de este pueblo, hija legítima de don Felipe Lagunas y doña Josefa de Meza, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de don Miguel Pérez, vecino de este pueblo y Antonio de Acosta, hijo legítimo del primer matrimonio del citado Felipe de Acosta y como herederos, el citado Acosta nombra a sus hijos del primer matrimonio con la viuda Gertrudis García, los cuales son además de Antonio, Micaela, María, Antonia y José, y la citada María Lagunas, viuda del primer matrimonio con Juan de Oliva, a Norberto, hijo de dicho primer matrimonio.
Juana de Escobar, hija y heredera de doña Catarina Lagunas, viuda de Domingo Gómez, junto con Antonio de Escobar, hijo de Patricio de Escobar y heredero de la citada Catarina Lagunas, venden un solar y una casa de palos y techada con tejas, que linda al oriente con casa y solar que fueron del Capitán don Nicolás de Guevara, al norte con casa y solar de Juan de Rivera, al poniente con calle que va al rancho que era de fray Fabian y del otro lado solar de los herederos de Bernardino Ibáñez y al sur con solar de los herederos de Melchor de los Reyes. Una parte la venden Juana y Antonio, a los herederos de doña Micaela, Juana y Patricio, y la otra a Nicolás, Gervasio y Lorenzo, los hijos de doña Ursula, en la cantidad que los valuadores les han dicho.
Don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, debe y se obliga pagar a la Iglesia Catedral de Puebla de los Ángeles y señores comisarios de su cofre de masa general 10, 350 pesos, cantidad en que se remataron los diezmos caseros y de naturales de los partidos de Naolinco, Tlacolula, Misantla y Actopan, los cuales administrara por 5 años, obligándose a formar las declaraciones a los diezmatarios en los cuadernos que para ellos se le dieren en la contaduría de diezmos devolviéndolos a ellos anualmente, nombrando como fiadores a don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don Bartolomé Zurita, don Manuel de Acosta, don Francisco de Aguilar y otros vecinos del pueblo de Naolinco.
El Capitán Agustín García Campomanes, Esteban Paut Ramírez, y José Julián Durán y Adame, vecinos del pueblo de Naolinco, se otorgan poder general para que cualquiera se encargue de los asuntos, causas y negocios civiles, administrativos, judiciales y criminales.
Don Manuel de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, hijo, heredero y albacea del difunto don Marcos de Acosta, declara que ha recibido de don Agustín García Campomanes, la cantidad de 2, 400 pesos, los cuales se obligó a cubrir, por la compra de la hacienda San Roque, por lo que el declarante, da por nula y rota la escritura de obligación de dicha compra.
Don Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, vende a don Francisco Munguía, vecino de dicho pueblo, una esclava mulata blanca, nombrada María Santos, de entre 17 a 18 años, hija de otra esclava negra llamada Dominga, libre de censo, sin asegurarla de vicio ni enfermedad, al precio de 200 pesos.