El Capitán Benito Fernández de la Calleja, hijo legítimo de don Juan Fernández de la Calleja y de doña Isabel Mogollón, difuntos, natural de Misantla vecino de Jalacingo, otorga su testamento haciendo las mandas acostumbradas. Deja 50 pesos para ayuda de la obra de la capilla de la tercera orden de Teziutlán. A sus sobrinas Micaela de León y Petrona López, les deja 50 pesos a cada una. Declara fue casado dos veces, la primera con doña Juana Jerez Tavera, cuya dote consta en escritura, y en segundas nupcias con María de las Nieves Bello, quien no trajo dote y él la dotó con 1, 000 pesos, que ahora resulta grave perjuicio para sus hijos y es su voluntad se disponga reducir dichas arras. Tiene entre sus bienes la hacienda de ganado mayor nombrada Tulapa en la doctrina de Santa María Tlapacoya, un trapiche nombrado Maluapa, varios esclavos, el rancho nombrado San José, 875 pesos que le debe don Miguel Morales, entre otros bienes. Nombra como albacea al Bachiller Jacinto Zapata, su primo, y a don Manuel Antonio Casados, su sobrino, y como herederos nombra a sus hijos.
MISANTLA, PUEBLO DE
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Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, hijo legítimo de Ambrosio de Acosta y de María Magdalena de Torres, vecina de la Ciudad de Santiago de Cuba, estando sano del cuerpo, otorga poder para testar a don Francisco Nieto, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, de quien tiene mucha satisfacción y confianza, para que en su nombre haga y ordene su testamento y última voluntad haciendo las mandas y legados como le tiene comunicado. Asimismo lo nombra albacea y como heredera a su madre por no tener descendientes forzosos.
Francisco Antonio Domínguez Muñiz y Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, como principales, nombran como fiadores y principales pagadores a Felipe Cornelio de Acosta, Nicolás de Acosta y el Sargento Salvador de Acosta, obligándose a pagar a la iglesia de la Ciudad de los Ángeles, la cantidad de 7,550 pesos, en que les vendieron y remataron los Diezmos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, por el tiempo de 5 años, a razón de 1, 510 pesos anuales.
El Sargento José de Acosta, Español y vecino de este pueblo, otorga poder especial a Antonio López, vecino de este pueblo, para que lo obligue por la cantidad en que se rematen los diezmos de los curatos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla.
José Antonio de Santa Ana, vecino de este pueblo, otorga que vende a la cofradía que se ha de fundar del Santísimo Sacramento en el pueblo de Misantla, jurisdicción de Antigua Veracruz, 200 pesos de censo redimible, los cuales impone sobre un molino de pan moler, que tiene en el pueblo, que linda por el oriente con el chorro que llaman de Sedano, por el norte con solar y casa suya, por el poniente con tierras de los Quiroses, y dichos 200 pesos los vende para dicha cofradía por los mismos que dio doña Catarina Mogollón, vecina del citado pueblo, por lo que se obliga a pagar 10 pesos anuales al mayordomo que se nombre para dicha cofradía, con la condición de que en cualquier tiempo el otorgante o sus herederos dieren la cantidad a cualquier persona que posea dicho molino, y ha de ser obligada dicha cofradía ha recibirlos y dar por libre del censo al dicho molino. Declara que tiene gravado el molino por otros 200 pesos de principal a favor de los religiosos del Convento de San Francisco.
Don Nicolás de Acosta, vecino de Misantla en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a don Nicolás Fernández de la Calleja, vecino de este partido, un negro de nombre José Joaquín, en precio de 300 pesos mexicanos.
Don Martín Serrano, vecino de San Juan de los Llanos, albacea del Alférez don Nicolás Zapata de Herrera, en compañía del Licenciado don Jacinto Zapata Mogollón; nombrado también albacea fideicomisario en compañía de doña Mariana Zapata de Herrera, su mujer legítima, hija y heredera universal de los bienes de su difunto padre, informa que haciendo uso de los citados poderes, vende a don Nicolás de Acosta, vecino de Misantla, jurisdicción de la Vieja Veracruz, una esclava negra de 40 años, hija de otra esclava de nombre Teresa; la dicha esclava se llama Josefa, con un hijo de nombre Francisco de 2 años y una hija de nombre Juana María de 7 años, mulatos prietos ambos y los tres son criollos, libres de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlos de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en el precio de 425 pesos.
Antonio Álvarez, Clérigo Presbítero, Teniente de Cura y Administrador, junto con Miguel de Arteta, Mayordomo y Hermanos de la Cofradía del Santísimo Sacramento del pueblo de Misantla, dijeron que dicha Cofradía tenía cargados desde de 1733 sobre un molino de José Antonio de Santa Ana, 200 pesos, que reconoció a réditos, quien se atrasó en el pago de los réditos de 80 pesos hasta el día 15 pasado; por lo cual los antes citados, otorgan poder especial a Mateo José Roso para que con licencia del Rector de dicha Cofradía cancele la deuda y de por entregado los 200 pesos de principal, y de los 70 pesos de réditos entregue recibos en forma dejando libre de deuda al molino, bienes y herederos de dicho Santa Ana.
Don Juan Esteban de Elías, vecino de esta Villa de Xalapa, don José Mariano de Acosta y don Manuel María Palacios[ y Soto Carrillo], vecinos de Naolinco, otorgan poder a don Rafael Nicolás Domínguez Muñiz, para que en el nuevo remate o arrendamiento que tenga de los diezmos de Naolinco, Tlacolula y Misantla, los obligue como sus fiadores por la cantidad en que se le remataren o arrendaren por los 3 años siguientes, señalando las condiciones y plazos que quisiere otorgar a favor de la iglesia Catedral de la Puebla y de la masa común de su cofre.