Poder para testar de Francisco Sánchez Moreno, a favor de Don Juan de la Higuera Matamoros.
INGENIO GRANDE
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Alonso Juan, Gobernador de Jalcomulco, Diego y Alonso de la Cruz, Alcaldes, Alonso Martínez y Pascual Juan, Regidores, y el Escribano Juan Andrés, nombran a Andrés Pimentel, indio natural del ingenio Grande, como Maestro de escuela en este pueblo, para que enseñe a los niños y niñas a rezar, leer, escribir y hablar en castilla, con una paga anual de 50 pesos, 1 fanega de maíz mensualmente, y un huevo o el equivalente en maíz, chile o sal cada viernes.
Esteban Santiago, mulato libre del ingenio Grande de esta jurisdicción, declara que en el año de 1713- 1714 su yerno Antonio Muñoz, vendió un solar a Pedro Díaz de la Cueva, vecino de este pueblo, ubicado en el Barrio de Arriba, que linda por al oriente con calle que sube al camino de México, al poniente con solar del pueblo donde vive Tomás el albañil, al sur con solar del pueblo donde vive Juan Oaxaca y Felipe el carnicero, y al norte con el camino que sale para México, casa de Manuel Zarco y de los Pedrotes; el solar se vendió en 15 pesos, al cabo de los años murió Antonio Muñoz, sin haberle hecho escritura de la venta a Pedro Díaz de la Cueva.
Luis Fernández de la Flor y Pareja, caballero de la Orden de Santiago, vecino del pueblo de Jalapa, natural de la Ciudad de Alcalá de Henares en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Fernández de la Flor y de Catalina de Pareja, difuntos, otorga su testamento como sigue: fue casado con doña Teresa García del Brocal, vecina que fue de la Puebla de los Ángeles, durante su matrimonio no tuvieron hijos, y quedó como albacea y heredero de su mujer, cuyo legado es de 500 pesos para una niña huérfana que se los debe dar cuando tome estado. Fue albacea de Antonio de Vargas, quien dejó 300 pesos de caudal que paran en la tienda que tiene en este pueblo y son para Catalina María. Tiene entre sus bienes 621 pesos que por el resto de una escritura le debe don Fernando Niño de Córdoba con hipoteca de 11 o 12 esclavos bozales que están en el ingenio Grande nombrado La Santísima Trinidad. Tiene también un mulato esclavo llamado Manuel, manda se venda. Declara que la tienda que tiene en este pueblo la puso con Antonio de Herrera, a quien no se pidan cuentas más que las que dé y se pague lo que conste en el libro de caja. Deja hecha una memoria firmada a la cual se le debe dar entero crédito y cumplimiento como si fueran cláusulas de testamento. Nombra como albaceas testamentarias al Capitán Bartolomé de Castro y a Antonio de Herrera.
Don Luis Antonio Ortiz de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, arrendatario de los 2 Mayorazgos de don José Leonel Gómez de Cervantes y la Higuera, que se compone de las haciendas de ganado mayor Santa Fe Moreno y Buenavista, ubicada en la jurisdicción de la Antigua y la Nueva Veracruz, y la segunda del ingenio El Grande y El Chico, el cual comienza en esta jurisdicción de Jalapa y llega hasta el de La Antigua Veracruz, con sus haciendas de Cempoala y la de Trasquila, nombrada La Higuera, ubicada en la jurisdicción de San Salvador El Seco, de la provincia de Tepeaca, las cuales ha arrendado por el tiempo de 9 años. Así también da en subarrendamiento la venta de Plan del Río a don Bartolomé de la Riva, vecino de la venta de Rinconada, por el tiempo de 5 años, con una paga de 100 pesos en cada año.
Don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino del pueblo de Jalapa, con poder que le otorgó don José Leonel Gómez de Cervantes y la Higuera, vecino de la Ciudad de México, y haciendo uso de dicho poder, otorga en arrendamiento a Antonio Vázquez Ruiz, vecino de este pueblo, el Mayorazgo de Santa Fe, compuesto de las haciendas Santa Fe Moreno y Buenavista, fundadas por el Licenciado Gaspar de Cabrera y Córdoba, así como los que fundaron Francisco Hernández de la Higuera y su mujer, María González, que son los ingenios “El Grande” y “El Chico” de las haciendas San Francisco y Cempoala, obligándose dicho arrendador a pagar 3, 500 pesos anuales en la fecha que acuerden, y para mayor seguridad del pago, hipoteca 2 ranchos de labor que posee en las inmediaciones de este pueblo, llamados San José Buenavista y Lucas Martín, junto con un molino, tierras, casas y trojes.
Juan Lorenzo, marido de Teodora Isidora, hija legítima de Lino Cosme Damián, difunto, vecino del ingenio Grande, otorga que ha recibido de don Juan Bautista Guido, 47 pesos 4 reales que es la cuarta parte de 190 pesos que dicho Guido recibió en depósito por disposición de la Real Justicia, y que le corresponden al otorgante como una de los cuatro hijos de dicho difunto Lino Cosme Damián.
Alonso Ortiz, hijo legítimo de Alonso Andrés y de Francisca Ortiz, vecinos y naturales que fueron del Ingenio Grande, de donde es vecino el otorgante, dio su poder cumplido a su hijo José Ortiz, para que después de sus días hagan y otorguen su testamento, según y como se les tiene comunicado. Asimismo, dio poder a José Ortiz, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, que al presente tiene o adelante tuviere.
Antonio Ferreira, vecino del pueblo de San Jerónimo Coatepec, hijo legítimo de Jerónimo Ferreira y de doña María Pacheco Gaspar, vecinos que fueron de la Ciudad de Porto en el Reino de Portugal, otorga su testamento de la siguiente forma: debe a don Diego de Pren y Castro, cargador de la presente flota 1, 500 pesos de mercaderías. Debe algunas cosas a Luis Fernández de la Flor y Pareja. Declara ser Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento en la parroquia de este pueblo, cuyos bienes paran en su poder y no tiene cuentas dadas pero constan en un cuaderno. Tiene entre sus bienes la casa en la que vive, la tienda que llegará a 1, 000 pesos, un tabacal que tiene ochenta mil matas; le deben como consta en vales diferentes tabaqueros de los contornos y Pascual de la Cruz, indio del ingenio grande, lo que consta en un papel que tiene en su poder. Declara fue casado con doña María Teresa de Rodríguez, quien trajo a su poder 200 pesos y demás menaje de casa y ropa.
Don Juan de Castro, para la probanza e información antecedente, presentó por testigo a Don Felipe de Casas, español, vecino del Ingenio Grande, quien dijo haber conocido a José López Osorio, y a sus padres Don José López Osorio y Doña Francisca Domínguez de Arellano, y sabe que los susodichos fueron marido y mujer legítimos, y los vio hacer vida maridable; y durante su matrimonio tuvieron por su hijo a José López Osorio; no conoció a su abuelo paterno, pero sí a su abuela Doña María Osorio, y a sus abuelos maternos, que fueron españoles legítimos, cristianos viejos, limpios de toda mala raza. El testigo dijo tener 64 años de edad.