El Brigadier don Francisco García de Baldemora, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, y vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Jacinto Meléndez, vecino de este pueblo de Jalapa, un esclavo de nombre Miguel Jerónimo de 40 años de edad, libre de empeño, censo, hipoteca y otra enajenación, más no de vicio, defecto ni enfermedad publica ni secreta, en el precio de 150 pesos.
ESCLAVOS
372 Description archivistique résultats pour ESCLAVOS
Francisco Ortiz, vecino de este pueblo, otorga poder especial a don Gaspar de Ortega Caballero, vecino de la ciudad de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para vender una esclava de nombre María Melchora.
Don Agustín García Campomanes, vecino del pueblo de Naolinco, casado con Margarita Pérez, vende a doña Mariana de Morales, hija legítima de don Juan de Morales, una esclava de color cocho de 27 años de edad, nombrada Polonia en la cantidad de 250 pesos.
El Capitán Antonio Cardeña, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder en primer lugar a José Cardeña, su hijo, y por su ausencia o enfermedad a Antonio Cardeña, también su hijo, para que puedan administrar sus recuas, cargándolas en la forma que hallaren y los precios que asienten los fletamentos, otorgando el conocimiento con las obligaciones, hipotecas y estilo que acostumbra, así como entregar las mercaderías, oro, plata joyas o lo que hallaren por bien. Asimismo para que puedan vender o rentar cualquiera de sus esclavos sin asegurarlos de ninguna tacha, vicio ni enfermedad pública ni secreta por los pesos o en la forma que les pareciere.
El Alférez Laureano Fernández de Ulloa y doña Antonia Ferreira, marido y mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, de mancomún, venden a Juan Ortiz, de la misma vecindad, una esclava nombrada Sebastiana, que recibió como dote doña Antonia, de 17 años más o menos, quien se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, a quien aseguran no tiene vicio, tacha ni enfermedad pública ni secreta, en 187 pesos 4 reales de oro común que les ha dado.
El Bachiller Manuel de Estrada, Presbítero residente en el pueblo de Jalapa, dijo que el Capitán Antonio de Campo, con poder del Capitán Juan de Malpica, su yerno, le vendió un esclavo nombrado Nicolás de Campos que será de 50 años, en 330 pesos de oro común, 180 de ellos le pagó de contado y los 150 restantes los debía haber pagado a los 8 meses después de su venta, pero no ha cumplido con ello, por tanto han convenido en transigir y cancelar la escritura de venta y que el esclavo vuelva a restituirse al dominio del Capitán Juan de Malpica devolviendo los 180 pesos.
Alberto Pérez, vecino de Atzalan de la jurisdicción de Jalacingo, natural de Noya en el Reino de Galicia, hijo legítimo de Francisco Hernández y de Inés Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara lo siguiente: no debe nada a persona alguna, a él le deben algunas personas que constan en su cuaderno. Tiene entre sus bienes un trapiche de caña con todo lo necesario; una casa de cal y canto en el pueblo de Atzalan que esta grabada a censo en 50 pesos de principal; una esclava nombrada Bárbara; bestias mulares, caballares y de otra calidad que se encuentren en el trapiche. Declara que es casado con Josefa Quiñones, quien trajo a su poder 2 bestias mulares y él no tenía caudal alguno, tuvieron 4 hijos. Nombra como albacea a su mujer y a sus hijos Josefa y Francisco, y como herederos a su hijos.
Don Juan Ricardo de Guzmán, vecino del pueblo de Jalapa, quien realizó poder para testar, en el cual mandó dar libertad a una mulata de nombre María, hija de su esclava Tomasa, a la cual por vía de codicilio y debido a un disgusto, mandó nuevamente a ser su esclava, y habiendo reconsiderado ese disgusto, manda por el presente codicilio que sus albaceas le den carta de libertad.
Doña Gertrudis Agustina de Acosta, doña Sebastiana de Acosta, doña María de Acosta, doña Antonia de Acosta y doña Josefa de Acosta, hermanas y herederas de don José Antonio de Acosta y de doña Efigenia Díaz de Acosta, informan que entre los bienes que dejaron sus difuntos padres, se encuentra un esclavo cocho nombrado Antonio Pablo de 32 años, a quien por lo buenos servicios que ha prestado, le dan libertad.
Don José Miguel de Iriarte, de esta vecindad, otorga que hace donación a favor de doña María Guadalupe Iriarte, su hija, casada con don Bernardo de los Cobos, una esclava de 16 años de edad, hija natural de ciertos esclavos de su hacienda de fabricar azúcar nombrada Pacho, sujeta a servidumbre, cuya donación la hace en la más solemne y debida forma, para su mayor firmeza y validación.