Codicilio del Capitán Pedro Cabral Salbago, estante en este ingenio, por el cual dijo que el último de los cuatro años que ha de servir el negro José y el tercero la negra Antonia, su madre, no les ha de pagar nada el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, a quien le servirán balde, y éste, les dará de comer, vestir y curarlos en sus enfermedades.
ESCLAVOS NEGROS
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Juan Salvador Barba, vecino del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala, dijo haber comprado al Alférez Nicolás Sánchez de Medina, vecino de la Villa de Córdoba, un negro nombrado Manuel, de nación Angola, de 22 años de edad, en el precio de 400 pesos, según consta por una escritura que pasó ante Juan López Gallegos, escribano de Su Majestad, en las tierras de labor de los herederos de Juan Montiel, jurisdicción de la ciudad de Los Ángeles, el 5 de diciembre de 1676; sin embargo de lo cual, declara que dicho negro en realidad lo compró para el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, pues lo pago con su dinero, por esta razón renunció y traspasó la propiedad del esclavo en el susodicho.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, hizo gracia y donación a María de los Palacios, y a sus hijas doncellas Inés y Magdalena Josefa de la Higuera, de una negra criolla nacida en su casa llamada Tomasa de la Trinidad, de 25 años de edad, y de un negrito, hijo suyo, de poco más de 2 años de edad llamado Joaquín, ambos esclavos, sujetos a servidumbre, porque siempre le han servido, asistido y curado en sus enfermedades, y otras causas dignas de remuneración.
Andrés Pérez de la Higuera, dueño del ingenio de azúcar nombrado La Santísima Trinidad, se obligó a pagar a Rodrigo Alonso Mejía, vecino de la ciudad de Cumaná, 1550 pesos de oro común, precio de una negra llamada Victoria con tres hijos suyos nombrados Juan, Andrés(sic) y Pascuala, de diferentes edades, para fin del mes de marzo de 1617, todos juntos en una paga.
El capitán Alonso de Quesada, vecino de la Isla Margarita, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño del ingenio de azúcar nombrado La Santísima Trinidad, 10 piezas de negros esclavos, ocho varones y dos hembras, de diferentes nombres, edades y tierras, bozales, sin asegurarlos de ninguna tacha o enfermedad pública ni secreta, los varones a 400 pesos y las hembras a 350 pesos la pieza.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, dio en empeño al Capitán Don Francisco García López, que lo es de la gente del Batallón de Milicias de esta jurisdicción, vecino de Jalapa, un esclavo negro nombrado Juan de Castro, de 24 años de edad, criollo del Ingenio de La Santísima Trinidad; hijo legítimo de Antonio de Castro, chino, y de Teresa, negra criolla, difuntos, esclavos que fueron de dicho ingenio; para que le ayude y le sirva en lo que quisiere, por razón de 400 pesos de oro común que le presta en reales; y por este préstamo, le ha de servir durante seis meses, a partir de hoy día de la fecha, y cumplidos, le ha de volver los 400 pesos.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, dio su poder cumplido a Don Luis de Miranda y Ocampo, mercader, y a Don Juan Matías, corredor, vecinos de la ciudad de Puebla de los Ángeles; y al Padre Fray Juan Alfonso, religioso dominico de dicha ciudad, para que en su nombre puedan poner en empeño dos esclavos de su propiedad: el uno negro, nombrado Juan de Castro, criollo, hijo de Antonio de Castro, chino, y de Teresa, negra criolla, difuntos, que fueron esclavos del Ingenio La Santísima Trinidad; de 22 años de edad, el cual le fue donado por su hermano Don Francisco de la Higuera Matamoros el año pasado de 1667. Y el otro, un mulatillo de 14 años de edad nombrado Agustín Hernández, criollo del dicho ingenio, hijo de Margarita, negra esclava de la dote de Doña Josefa de Arellano y de Irala, viuda del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, quien como madre del otorgante le fue dado desde pequeño; el dicho Juan en 400 pesos y Agustín por 300 pesos de oro común, libres de empeño, hipoteca y otra enajenación, por el plazo de seis meses.
Andrés Pérez de la Higuera, residente en su ingenio nombrado La Santísima Trinidad, se obligó a pagar al Capitán Gaspar Botello que vino de Angola con esclavos y en su nombre a Pedro Vértiz, vecino de la ciudad de Veracruz, 9 450 pesos de oro común, precio de 30 piezas de esclavos negros, 20 varones y 10 hembras de nación Angola, bozales, de diferentes nombres y edades, a razón de 315 pesos cada pieza; de las cuales fueron enviadas por el dicho Pedro Vértiz desde Veracruz, y cuyos pesos les dará para fin del mes de marzo de 1622, puestos en la referida ciudad.
Rodrigo Alonso Mejía, vecino de la ciudad de Cumaná, estante al presente en este pueblo, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, una negra llamada Victoria, de tierra Bran, de 40 años de edad, con tres hijos, dos varones y una hembra, llamados Juan, Gaspar y Pascuala, criollos de Cumaná, ladinos, sin asegurarlos de tacha o enfermedad pública o secreta, por el precio de 1 550 pesos de oro común.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, como albacea testamentario del Capitán Pedro Cabral Salbago, hizo el inventario de los bienes que dejó el difunto, en el cual figuran dos esclavos negros, enseres domésticos, cuadros de santos, ropa y otras cosas.