Don Juan del Castillo de Altra, vecino de esta villa de Córdoba, vende a José Moreno vecino de esta villa, una negrita nombrada Alejandra, de edad de nueve años, criolla, que nació en casa y compañía del Capitán don Hipólito del Castillo de Altra, su padre, quien se la dio en cuenta y parte de pago de su legítima materna. La vende en precio de 180 pesos horros de alcabala.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALESCLAVOS NEGROS
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Don Juan del Castrillo de Altra, vecino de esta villa de Córdoba, vende al Licenciado don Pedro de Montenegro, Clérigo Presbítero vecino de esta villa, un esclavo negro nombrado Benito que será de edad de catorce años, criollo, que nació en la casa y compañía del Capitán Hipólito del Castillo de Altra, su padre, quien se lo dio en cuenta y parte de pago de su legítima materna. Lo vende por precio de 200 pesos horros de alcabala.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALDon Vicente Fernández de Velasco, vecino de la ciudad de la Veracruz y residente en esta villa de Córdoba, vende al Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa y dueño de hacienda de hacer azúcar, un esclavo negro nombrado Matías, casta Congo, que será de edad de veintiséis años poco más o menos, mismo que hubo y compró del Alférez don Antonio López de Herrera. Lo vende por esclavo cautivo, sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio ni enfermedad, al precio de 325 pesos.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALDomingo Merodio, vecino de esta villa, otorga poder a don Nicolás Ramírez de la Cuesta, vecino de esta villa, para que en nombre y en representación de su persona venda a quien le pareciere y por el precio que hallare, dos esclavos, uno nombrado Cristóbal, casta Loango, que hubo y compró de don Felipe Fernández de Viveros, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz; y la otra, una negra nombrada Isabel, casta Loango, mujer del susodicho, que asimismo hubo y compró de Gaspar Rendón. De dicha venta entregue escrituras que le fueren pedidas, en caso de contienda de juicio parezca ante cualesquier señores y jueces y justicias de Su Majestad, y para su dependiente se le da éste con libre y general administración con facultad de enjuiciar, jurar y sustituir.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALEl Sargento Mayor don Pedro Pablo Sánchez López de los Arcos, residente en esta villa de Córdoba, vende al Capitán don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor Perpetuo de esta villa por Su Majestad, dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, dos piezas de negros sus esclavos, uno nombrado José, bozal que será de edad de catorce años poco más o menos, mismo que hubo y compró en el armazón de esclavos negros que vino a ésta América a cargo de don Juan de Guevara, Factor y Director del Real Asiento establecido en Francia; y la otra, nombrada Luisa, natural de esta villa, que será de edad de catorce años poco más o menos, que hubo y compró de Pedro Trillo de Figueroa, vecino de esta villa. Los vende por esclavos cautivos, sujetos a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca sin asegurarlos de ninguna tacha, vicio, defecto y enfermedad, al precio de 650 pesos horros de alcabalas y escritura.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALJosé Antonio de los Santos Cubillos, vecino de esta villa de Córdoba, en voz y en nombre del Capitán Juan de los Santos Cubillos, su difunto padre, y en virtud del poder que para testar otorgó su padre a doña María Margarita de Rojas, su mujer y madre del otorgante, y en el cual nombró también al otorgante como albacea en concurso con dicha su madre. En cuya virtud dijo que habiendo fallecido su padre el día 10 de marzo del presente año, y estando impedida por enfermedad la dicha su madre, en conformidad de ella presentó poder y pidió, como tal albacea, se le concediese licencia para hacer inventario y avalúo de bienes y otorgar el citado testamento, la cual le fue concedida. Por lo que otorga testamento en la forma siguiente: Declara su padre fue amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa delante de la capilla de la Benditas Ánimas del Purgatorio. Declara debía al Capitán don Lope Antonio de Iribas su compadre, la cantidad de 5 000 pesos, 1 500 de ellos de venta que le hizo el Capitán don Antonio de Leiva Esparragosa al difunto del trapiche nombrado a Pura y Limpia Concepción, alías Acatengo, cantidad que el Capitán Leiva debía al Capitán don Lope que para poder pagárselos vendió a su padre dicha hacienda; 700 pesos que el Capitán don Lope Antonio de Iribas prestó a su padre para pagar una casa que compró de doña Marina Gómez Dávila; y los 2 800 pesos restantes, cumplimiento a los 5 000 pesos, que el Capitán don Lope Antonio de Iribas suplió a dicho su padre para avío de la hacienda después de que la compró del Capitán don Antonio de Leiva. También estaban cargados sobre la hacienda 1 000 pesos de principal a favor del convento del Señor San Antonio de esta villa, de los que se deben 50 pesos de réditos. Otros 1 000 de principal a favor del convento de Santa Clara de la ciudad de Los Ángeles. Asimismo, tenía cargados 6 000 pesos sobre la hacienda de principal, los 3 000 de una capellanía a favor de doña Nicolasa del Monge y Mendoza, difunta, y los otros 3 000 pesos a favor de don Hipólito del Castillo de Altra. Sobre el trapiche 2 000 pesos de principal a favor de don Francisco Javier de Rivadeneira, uno de los hijos y herederos de don Gaspar Carlos de Rivadeneira, difunto. Tenía las deudas siguientes: con las hijas y herederas del Regidor José Gómez Dávila, religiosas del convento de Santa Clara, la cantidad de 1 100 pesos procedidos de tres esclavos que le vendió el Capitán don Lope Antonio de Iribas, cuya cantidad cargó sobre la hacienda; a los bienes y herederos del Doctor don Diego Peláez Sánchez, Maestrescuela que fue de la iglesia catedral, 9 000 pesos procedidos de la hacienda nombrada Tlacotengo que le compró el difunto; a doña Inés María de Serrano y Perea, viuda del Pagador don Juan de Buendía, difunto, resto de una escritura 2 357 pesos de principal con hipoteca de la hacienda. Tenía situados y cargados sobre la casa de su morada 345 pesos de principal al redimir a favor de la cofradía del Santísimo Sacramento sita en la parroquia de esta villa, procedidos del valor de un negro. El difunto tenía cuenta con el Capitán don Antonio de Leiva Esparragosa, con el Alférez don José Gómez, con el Capitán don Nicolás Rodríguez Dávila, con Antonio Millán Quijada, su compadre, y otras cuentas con diferentes personas por diferentes cantidades que se menciona en esta escritura. Al difunto le debían algunas personas por arrendamiento de tierras en que tienen sus ranchos. Fue albacea del Regidor don Miguel de Leiva Esparragosa, en compañía de doña Agustina Jaimes Dávila Barrientos, del que tenía cumplido su testamento. El difunto dejó comunicado que el Regidor don Miguel de Leiva había sido albacea junto con Antonio de Olivera, de Nicolás de Olivera, difunto, y en su testamento don Miguel de Leiva encargó se cumpliera el testamento de Nicolás; y el dicho su padre usó de uno y otro albaceazgo de que hubo litigio con el Alguacil Mayor don Gregorio Martínez de Solís sobre la cobranza de los 30 000 y más pesos del resto de los 55 000 pesos que dio por la hacienda de trapiche nombrada San Francisco de las Mesillas que quedó por bienes de Nicolás de Olivera que habiéndose ajustado la cuenta general, el difunto resultó de alcance de resto líquido 1 556 pesos 3 reales y medio de los cuales recibió el difunto 1 318 pesos, y quedó restando al alguacil mayor hasta el día de hoy 238 pesos 3 reales y medio. Don Juan fue casado con doña María Margarita de Rojas, procrearon al otorgante, José Antonio de los Santos Cubillos, que al presente es de más de 25 años; a Luis Fernando Cubillos; doña Beatriz Cubillos de Granados, mujer del Alférez don José Gómez Dávila; y a Juan Feliciano Cubillos. Declara por bienes de su padre la hacienda nombrada la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora, alías Acatengo, y la otra nombrada Nuestra Señora de Guía, alías Tlacotengo, que esta eriaza. Y por poder para testar que tiene el otorgante, señaló que se nombra por tenedor de bienes y heredero junto con Luis Fernando Cubillos, Juan Feliciano Cubillos y doña Beatriz Cubillos de Granados, que ya tiene recibida su dote.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALEl Capitán Juan Álvarez de Rivera, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de hacer azúcar en su jurisdicción, otorga poder especial a don Manuel Ortiz Landero, vecino de la ciudad de Tlascala [Tlaxcala], para que en nombre y en representación de su persona, venda a quien le pareciere y por el precio que hallare o a cambalache de los frutos o géneros que le pareciere y por bien tuviere, a saber un esclavo negro suyo nombrado Antonio Miguel, natural de los reinos de Castilla, que será de edad de más de cuarenta años, mismo que hubo y compró de Andrés Groso en esta villa.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALDon Jerónimo Sánchez Hurtado, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de la Veracruz, vende a don Alonso López de Sagade Bugueiro, vecino de esta villa y dueño de hacienda de hacer azúcar en esta jurisdicción, un esclavo negro nombrado Juan que será de edad de veinte años poco más o menos, el mismo que compró del Capitán don Nicolás de Aragón, vecino y mercader de la ciudad de la Antequera valle de Oaxaca. Lo vende por esclavo cautivo, sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca y sin asegurarlo de ninguna enfermedad, vicio ni defecto, al precio de 300 pesos.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALEl Licenciado don José López de Sagade Bugueiro, Presbítero, Comisario del Santo Tribunal de la Inquisición de esta Nueva España, otorga poder a don Juan de Miranda y Quiroz, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en nombre y en representación de su persona venda a quien le pareciere y por el pecio que hallare, una esclava suya nombrada Manuela, negra criolla, que será de edad de quince años, misma que hubo y compró de doña María Márquez, mujer de José González Moreno, vecino del pueblo de Orizaba, por escritura que otorgó en dicho pueblo el 18 de julio de 1713.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALDon Miguel Díez de Redona, residente en esta villa de Córdoba y vecino del puerto de Santa María de los reinos de Castilla, vende al Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa, un esclavo negro nombrado Antonio, casta conga, bozal de edad de dieciocho años, que hubo y compró de la armazón del Capitán Enrique Creen, en la ciudad de Cádiz. Lo vende por libre de deuda, empeño e hipoteca, al precio de 330 pesos libres de alcabala.
MANUEL DE ROSAS, JUEZ RECEPTOR