Juan, Ana e Isabel López Ruiz, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido a Bernardo Velázquez de Medina, vecino de este pueblo, para que en sus nombres parezca ante cualesquier justicias de Su Majestad de Tesechoacán, Cosamaloapa y otras partes donde residiere un negro, esclavo de su padre Juan López Ruiz Matamoros, difunto, nombrado Francisco, criollo de su casa, de 40 años de edad, poco más o menos, el cual lo venda por esclavo cautivo, sujeto a servidumbre. Asimismo, le dieron poder para que si dicho negro quisiere ser ahorrado y libre, pagando la cantidad justa, el dicho Bernardo Velázquez de Medina pueda otorgar la escritura de su libertad.
ESCLAVOS NEGROS
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El Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, dio su poder cumplido al Capitán Don Juan Cavero, vecino de la ciudad de México, y al Capitán Don Gaspar de Herrera, su hermano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre puedan vender un esclavo negro nombrado Francisco Antonio, de casta Angola, de 15 años de edad, que hubo y compró del Capitán Don Juan Andrés de la Vega, por el precio que pudieren.
Doña Isabel de Neira Claver, vecina de Jalapa, mujer legítima de Don Juan Eugenio Hernández, vende al Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura propietario de Jalapa, una esclava negra llamada Josefa, de más de 30 años de edad, que le cupo en herencia por fin y muerte de sus padres Don Alonso de Neira Claver y Doña María de Gálvez y Ayala; criolla del ingenio de Pacho, libre de censo, empeño, hipoteca ni otro gravamen, por el precio de 400 pesos de oro común.
Manuel de Ortega, residente en Jalapa y vecino del pueblo de Apa, hijo legítimo de Don Antonio de Ortega, difunto, y de Doña Nicolasa de Herrera, vecina de Apa, de 21 años de edad, vende a Don Miguel Jiménez, dueño de recua, vecino de Jalapa, un esclavo negro llamado Francisco Manuel, de casta Cabo Verde, de 30 años de edad, que hubo por herencia de su difunto padre, por el precio de 450 pesos de oro común, el cual esta hipotecado con el dicho Don Miguel Jiménez para el seguro con otros bienes al débito de 2000 pesos que dio y suplió en la Nueva ciudad de Veracruz el año de 1696, a Felipe García, en virtud de un poder que le dio su madre Doña Nicolasa de Herrera, para la administración de una recua que quedó por bienes de su padre.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio de Pacho, en nombre del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, y en virtud de su poder, vende a Don Diego de la Torre Arnate, vecino de Jalapa, una esclava negra nombrada Marina Aldonza, criolla del Ingenio de Nuestra Señora de los Remedios, alías de Pacho, de 30 años de edad, con una negrita, hija suya, llamada Gertrudis, de año y medio de edad; sin asegurarlas de vicio, defecto, ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 375 pesos de oro común.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en nombre y con poder del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, vende a Don Antonio García de Baldemora, vecino de Naolinco, una esclava negra nombrada Juana de la Rosa, criolla de dicho ingenio, de 22 años de edad; libre de empeño, hipoteca y otro gravamen, sin asegurarla de ningún vicio, tacha, ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 400 pesos de oro común.
Doña Bernabela Velázquez, viuda del Alférez Don Juan Bautista de Sosa, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Don Pedro de Tamayo y Vera, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre pueda cancelar la escritura de venta de una negra nombrada Cristina, que a favor de la otorgante hizo Doña María Calderón, mujer legítima de Don José González, que pasó ante Don José de Orduña, escribano público, por haberse deshecho el trato, y para que reciba los 300 pesos de oro común en que se la había vendido.
El Alférez Don Sebastián Ruiz Fernández, vecino de Jalacingo, dijo haber comprado a Doña María Suárez de la Cueva, viuda de Don Antonio de Baldepeña, vecina de la ciudad de Los Ángeles, un negro nombrado José Isidro, en precio de 360 pesos de oro común, según consta de la escritura de venta, su fecha en el pueblo de Amozoque [Amozoc] a 16 de noviembre de 1696; pero la verdad del caso, es que dicho negro lo compró para su madre Doña Isabel de Medina y Landa, con sus propios dineros, por lo tanto, si adquirió algún derecho sobre dicho esclavo, lo renuncia en favor de su madre.
María de la O Palacios, vecina del pueblo de Jalapa, dijo que por amor que le tiene a su nieta Margarita de los Santos Palacios, quien contrajo matrimonio con José del Moral, le hace gracia y donación de una esclava nombrada Bárbara Josefa de Palacios, negra que al presente es de 13 a 14 años, nacida en su casa.
Ana Suero Zavala, vecina del pueblo de Jalapa, hija natural de Ana Zavala y de Andrés Suero, naturales de este Reino, ordena su testamento donde declara tener, entre otras cosas: la casa de su vivienda, 3 solares; declara que dio consentimiento a su hijo Juan López Ruiz Matamoros, difunto, para que vendiera a Salvador Marín, vecino de la Nueva Veracruz, la parte de ganado mayor que son 600 reses, que heredó de Francisco López Ruiz; asimismo para que le otorgue libertad a una negrita llamada Jucepilla Páez, de 14 años de color cocho, quien era esclava de su hija Ana López Ruiz Matamoros, difunta. Le deja a su hija Isabel López Ruiz Matamoros una negra llamada Nicolasa esclava de 20 años, color cocho para que le sirva durante su vida. Declara que Ana María de Alemán Maldonado le debía 3, 000 pesos del ingenio y le pagaron 2, 000 a su hijo Juan restándole solamente 1, 000 pesos. Nombra por heredera y albacea fideicomisaria a su hija Isabel López Ruiz Matamoros.