Andrés Groso, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, vende a Juan Álvarez de Rivera, vecino de esta villa y dueño del trapiche de hacer azúcar en su jurisdicción, un negro su esclavo nombrado Antonio, que será de edad de más de cuarenta años, nacido en los reinos de Castilla, mismo que hubo y compró de Fernando Pérez Caro Garrido, Contramaestre de la Capitana de la Real Armada de Barlovento. Lo vende por esclavo cautivo, sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, por libre de deuda, empeño e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio o defecto ni enfermedad pública o secreta, al precio de 140 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOESCLAVOS NEGROS
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Josefa Pérez, vecina de esta villa de Córdoba, viuda de Francisco de Cala, difunto, dijo que en el año 1708 don Lucas de Acosta, residente en esta villa, Factor de la Junta de Negros en este reino por la Real Compañía establecida en el reino de Portugal, le hizo gracia y donación de una negra nombrada María, casta conga, que será de edad de veintiocho años poco más o menos, por el cuidado que tuvo en la curación de la susodicha esclava, en la enfermedad que por entonces padecía, su fecha de la donación a los 18 de febrero de 1708, por ante Juan Morera de Silva, Escribano Real, Público y de Cabildo. Y por justas causas que le mueven amor y cariño de haberse criado en su casa y compañía, y en remuneración de sus buenos servicios, le permite “librarle de la sujeción y cautiverio”, por lo que concede ahorría y libertad para que pueda hacer todos los actos de personas libres, desistiéndose y apartándose de toda acción, derecho y dominio que sobre dicha negra tenía.
LOPE ANTONIO DE IRIBAS, JUEZ RECEPTOREl Sargento Antonio Núñez de Prado, vecino del pueblo de San Juan de la Punta, jurisdicción de esta villa de Córdoba y residente en ella, en nombre de Alonso Gómez del Corro, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, y en virtud del poder especial que de él tiene otorgado; vende al Capitán Pedro López del Castrillo, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de hacer azúcar en esta jurisdicción, un negro esclavo nombrado Juan Antonio, casta anchico, que será de edad de veintinueve años poco más o menos, el mismo que hubo y compró en esta villa a doña Ana de Santiago y Nasco, mujer de Juan Fernández de Ávila. Lo vende por esclavo libre de empeño, enajenación, hipoteca, censo, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto y enfermedad, en precio de 300 pesos.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALEl Bachiller Pedro de Montenegro, Presbítero, vecino de esta villa, tutor de las personas y bienes de don José Prudencio y don Juan Ignacio Cruzado, menores hijos y herederos del Provincial don Francisco Cruzado, difunto, y administrador de la hacienda del beneficio de hacer azúcar nombrada Santa Cruz de las Palmillas, que quedó por bienes de dicho difunto; otorga poder especial a don Juan Hurtado de Mendoza, vecino de la ciudad de la Veracruz, para que en nombre y en representación de su persona venda dos esclavos de dicha hacienda que se hallan en la Veracruz; uno mulato, nombrado Pedro, que será de veinticinco años poco más o menos, y el otro negro, nombrado Francisco Valerio, que será de treinta años, los cuales están incluidos en el avalúo que se hizo de la hacienda.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALDon Lucas Alonso Sarabia, vecino del pueblo de Acayuca [Acayucan], jurisdicción de Guasacualco [Coatzacoalcos] y residente en esta villa de Córdoba, vende a don José de Segura y Ceballos, vecino de esta villa y dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, un negro nombrado Diego Gaspar, que será de edad de treinta años poco más o menos, que hubo y compró del Capitán don Lope Antonio de Iribas. Lo vende por esclavo cautivo, sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre con todas sus tachas buenas o malas, por libre de deuda, empeño, ni enajenación, en precio de 350 pesos de oro común.
JERÓNIMO DE ACOSTA, JUEZ RECEPTORTeresa Francisca Hernández, vecina del pueblo de pueblo de Antonio Guatuzco [Huatusco], parda libre, mujer de Francisco Javier de Soto, pardo libre, con licencia del susodicho su marido, vende al Capitán don Juan José Fernández, vecino del pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], una esclava negra nombrada Andrea, que será de veinticinco años poco más o menos, la cual hubo y compró de los Capitanes don Lucas de Acosta y Damián Pereira de Araujo, Factores del Real Asiento e introducción de negros por la Compañía Real a este reino, como consta en escritura que otorgó en la Nueva Veracruz el 9 de mayo de 1701, ante José de Orduña, Escribano Publico. La vende por libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio ni enfermedad, al precio de 300 pesos de oro común.
ANTONIO DE ACOSTA PADRÓN, JUEZ RECEPTOREl Capitán don Nicolás Rodríguez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, otorga poder a don Juan Antonio Quijano, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en nombre y en representación de su persona, pueda obligarlo como su fiador y principal pagador, junto de mancomún con uno o más fiadores del susodicho y cada uno por sí insolidum hasta en cantidad de 2 000 pesos. También, le da este poder para que pueda vender una esclava negra nombrada Margarita Rodríguez, criolla de su hacienda, hija de Santiago e Isabel, negros de armazón, a las personas que por bien tuviere, por el precio que ajustare.
JERÓNIMO DE ACOSTA, JUEZ RECEPTOREl Capitán don Nicolás Rodríguez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, vende a don Luis Martínez de Figueroa, vecino de esta villa, una esclava negra nombrada Margarita, criolla que nació en su casa, hija de Santiago e Isabel, negros de armazón, que será de edad de veinte años poco más o menos. La vende por esclava cautiva sujeta a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, al precio de 400 pesos de oro común de a 8 reales de plata cada uno.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALPedro Melo, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, en voz y en nombre de don Santiago de Aguirre, residente en dicha ciudad, y en virtud del poder que a éste le otorgó Sebastián Fabián García, vecino de la villa y puerto de San Francisco Campeche, para la venta de esclavos, mismo que don Santiago sustituyó en el otorgante el 23 de marzo de este año. Usando de dicho poder, otorga que vende a don Francisco Pibot y Tapia, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda de hacer azúcar en esta jurisdicción, un negro esclavo nombrado Manuel, de nación mondongo, que será de edad de treinta y dos años poco más o menos, mismo que hubo y compró del Alférez Agustín de la Fuente, vecino de la villa y puerto de San Francisco de Campeche, quien se lo vendió como apoderado de Alonso Bernardo de Quiroz, vecino de la ciudad de la Habana. Lo vende por esclavo cautivo, sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca y sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en precio de 340 pesos.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALFrancisco Machado, vecino de esta villa de Córdoba, vende a don José de Tembra y Simanes, vecino de esta villa, una negrita esclava suya nombrada Martina, criolla nacida en su casa, que será edad de doce años poco más o menos. La vende por libre de deuda, empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, enfermedad pública ni secreta, en precio de 200 pesos en reales.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REAL