Juana de Castro, viuda de Sebastián de la Peña, su albacea y heredera, dijo que entre los bienes que quedaron de su marido hay un esclavo llamado Cristóbal de la Peña, mulato cocho, delgado, alto de cuerpo, criollo de 40 años y por haberles servido bien, con mucha lealtad, así por otras causas y motivos le tiene prometido darle libertad, en cuya virtud lo horra y liberta de toda sujeción y esclavitud.
ESCLAVOS MULATOS
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Jerónimo del Barrio, español, de oficio tonelero, compró carta de libertad de su esposa María Ana de San José, negra, criolla, de más de 50 años, y la de su hijo, Francisco del Barrio, mulato, de 12 años de edad, por la cantidad de 300 pesos de oro común, a su actual propietaria Isabel López Muñoz, vecina de Jalapa. María Ana de San José es hija de María Muñoz, negra Banguela que ya es difunta.
Mariana de la Gasca, vecina de Jalapa, viuda de Sebastián García Adán, vende al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado de este partido, una esclava mulata nombrada Antonia Ramírez, criolla de Naolinco, de 28 años de edad, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación, sin asegurarla de ningún vicio, defecto, tacha, ni enfermedad, por el precio de 250 pesos de oro común.
Doña Aldonza Clara de Vargas, mujer legitima de Andrés Vázquez, residente en Jalapa, dio su poder cumplido al dicho su marido para que representando su persona, reciba y cobre de cualesquier personas los pesos de oro, plata, reales, joyas, esclavos y otros bienes que le debieren; y generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales; asimismo, para que pueda regir y administrar sus bienes, y venda una mulata nombrada Antonia Ramírez, soltera, de 26 años de edad; y un esclavo mulato, soltero, llamado Simón de Vargas, de 23 años de edad, que hubo y heredó de su tía María Aldonza de Vargas, en los precios y plazos que hallare.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, vecino de la jurisdicción de Jalapa, albacea y tenedor de los bienes de su padre Don José de Ceballos y Burgos, entre los cuales dejó un esclavo mulato nombrado Juan Blanco, criollo del Ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, hijo de Josefa Gutiérrez, mulata, esclava que fue de dicho ingenio, de 45 años de edad, manco de un brazo y muy enfermo. Y respecto de haber servido a Don Roque Gutiérrez de Ceballos, a Don Alonso Gutiérrez de Ceballos y al otorgante, con mucho amor, asistencia y lealtad, y porque Fray Boecio Gutiérrez de Ceballos, habrá dos años que le dio 200 pesos por su libertad, lo liberó de todo cautiverio para que adelante pueda hacer lo que quisiere.
Doña María de Estupiñán, viuda, mujer que fue de Juan de la Gala Moreno, difunto, y Don Tomás Palomino Rendón y Doña Juana de Monsalve Galindo, su legítima mujer, vecinos todos de Jalapa, hicieron un trueque de esclavos en manera: Doña María de Estupiñán dio a Don Tomás y a Doña Juana, una esclava mulata nombrada María de la Trinidad, de 16 años de edad, hija de Isabel, negra criolla, difunta, su esclava también; por un negro llamado Ambrosio Niceto, de 20 años de edad, hijo de Agustina María, negra criolla, difunta, que trajo de dote la referida Juana Monsalve. Dichos esclavos fueron valuados hasta en 150 pesos de oro común cada uno.
Andrés de Bustillo, vecino de Jalapa, vende a Juan Lorenzo Velázquez, mercader, vecino de Jalapa, un esclavo mulato nombrado Nicolás, de 9 años de edad, hijo de María de la Cruz, mulata, soltera, esclava que fue de los padres del otorgante, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Doña María de Estupiñán, viuda, albacea y heredera de Juan de la Gala Moreno, vecina de Jalapa, dijo que el Tesorero Gaspar de los Reyes, le quedó debiendo 1040 pesos de oro común, y ahora por su fin y muerte, su albacea Juan Lorenzo Velázquez, se los paga con un rancho situado fuera de Jalapa, a mano izquierda del camino real, yendo al río de Sedeño, 3 milpas de 2 fanegas de sembradura de maíz, 4 yuntas, 12 bueyes, 4 caballos mansos, 3 yeguas mansas, 9 cerreras y un potro; una carreta, esclavo un mulato llamado Diego González, 2 azuelas, y otros aperos.
El Lic. Diego González de Astudillo, cura vicario del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, albacea testamentario y tenedor de los bienes de Pascuala González, su hermana, vende a Doña Aldonza Clara de Vargas, viuda, vecina de Jalapa, una esclava mulata nombrada Ana González, de 22 años de edad, que quedó por bienes de la dicha Pascuala González, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en el precio de 400 pesos de oro común, cuyo procedido se ha de enterar a los herederos de la difunta.
Doña María de Estupiñán y Tomás Palomino Rendón, vecinos de Jalapa, hicieron trueque de dos esclavos en esta manera: Doña María dio a Don Tomás una mulata nombrada María de la Trinidad, criolla de Jalapa, de 16 años, por un negro nombrado Ambrosio Niceto, criollo de Ixhuacán, de 20 años de edad, apreciados en 150 pesos cada uno, y de ellos, el uno al otro se hicieron donación.