Real Ordenanza dictada por don Diego Carrillo de Mendoza Pimentel, Conde de Priego, Marqués de Gélves del Consejo de Guerra, Comercio de Villanueva de la Fuente, Virrey de la Nueva España, a favor de los dueños de carros que trajinan los caminos de la Veracruz y Zacatecas, para que no los visiten, sino fuere en Chiconautla, Xalapa, Orizaba y San Juan del Río, por los corregidores de caminos a quien esté cometido. De pedimento de los dueños de carros.
CARROS
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Pedro Hernández, dueño de sus carros, vecino de Los Ángeles, en su nombre y en el de su compañero de cuadrilla, don Alonso de Alfaro, recibió en arrendamiento de Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, una estancia de ganado en la milpa que llaman de Juan Martín, en esta provincia, para comedero y pasto de sus boyadas, durante tres años y al precio de 45 pesos anuales de oro común.
Miguel Gómez, boyero de Pedro de Leiva, dueño de sus carros, vecino de México, en nombre de su amo recibió en arrendamiento un sitio de potrero para comedero de la boyada de Juan Toscano, persona que tiene arrendados sitios de estancias de don Juan Ochoa de Lejalde y Reynoso, ubicado en términos del pueblo de San Antonio, que llaman Pustla, linda con sitio de estancia nombrado Atriguayan, durante cuatro años y al precio de 100 pesos de oro común y dos botijas de vino anuales.
Juan Francisco de Susarte, carretero, se obliga de pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 167 pesos de oro común, precio de un carro herrado con cuatro bueyes.
Pedro Beltrán, vecino de Huamantla, vende a Domingo Hernández, carretero, vecino de México, dos carros herrados con seis bueyes cada uno, en 400 pesos de oro común; 65 bueyes y 12 caballos, a 14 pesos por cabeza.
Domingo Hernández, carretero, vecino de México, se obligó a pagar a Pedro Beltrán, vecino de Huamantla, 1 464 pesos de oro común, a plazos, valor que importó la compra de dos carros herrados, 65 bueyes y 12 caballos.
Alonso Pérez, dueño de sus carros, vecino de México, se obliga de pagar a Hernán Pérez de Castañeda, teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, 105 pesos de oro común por concepto de dos caballos, maíz y otras cuentas pendientes.
Pedro García, dueño de sus carros, se obliga de pagar a Francisco Mercado Sotomayor, Alcalde Mayor de Jalapa, 153 pesos de oro común, los cuales son por razón de otros tantos que recibió prestados.
Antón Martín, dueño de sus carros y vecino de México, dio carta poder a Juan Martínez y a Andrés Merino, para que en su nombre hagan cualquier concierto con sus acreedores y sus carros no dejen de rodar.
Martín Guerrero, dueño de sus carros, se obliga de pagar a Francisco Mercado Sotomayor, Alcalde de Jalapa, 35 pesos de oro común, los cuales son por 16 fanegas de maíz y ciertos dineros que recibió.