El Capitán Bartolomé de Castro, mercader vecino del pueblo de Jalapa, dijo que el 18 de marzo pasado se le remató en pública subasta en este pueblo un negro esclavo nombrado Jerónimo de 12 años, que fue del ingenio de Almolonga, en 200 pesos de oro común, el cual lo sacó para don Francisco Vasconcelos, vecino de la Ciudad de la Puebla, quien exhibió y pagó dicha cantidad, en cuya virtud declara pertenecerle como suyo, del que puede disponer libremente a su voluntad y para ello lo transfiere en don Francisco Vasconcelos.
CAPITANES
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El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño de ingenios de azúcar en esta jurisdicción, habiéndosele leído la escritura que prestando voz y caución por el susodicho y otros que en ella se refieren, otorgó el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de Almolonga, en favor de Su Majestad y de Doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, en razón de los cuatro años que estaban por cuenta de su marido con comisión para la cobranza de las reales alcabalas de esta provincia, que pasó ante escribano el 25 de septiembre del presente año, en el rancho nombrado Santa Cruz. Y sabedor de la dicha comisión, calidades y condiciones de ella, el otorgante ratificó y aprobó la referida escritura.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, aprobó la escritura de Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio San Miguel Almolonga, hizo en su nombre y de los capitanes Don José de Ceballos y Burgos, y Don Francisco de la Higuera Matamoros, en favor de su Majestad. Y de Doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, por remate que se le hizo de la administración y cobranza de las reales alcabalas en esta provincia.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de San Miguel Almolonga, dio su poder cumplido a Juan Rodríguez de Bonilla, vecino de este pueblo, para que en su nombre use de la comisión para cobrar las alcabalas, según traspaso que a él y a otras personas les hizo Doña Ana Fernández de la Calleja.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano y Doña Juana María de Ceballos y Burgos, su legítima mujer, dueños del ingenio de San Miguel Almolonga, dieron su poder cumplido a Juan Leonardo de Sevilla, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que en sus nombres parezca ante el Tribunal de la Santa Inquisición, y siga la postura que dicho capitán hizo con el Comisario del Tribunal de la Inquisición en esta provincia, a las haciendas de Tenampa, La Palmilla, Trapiche de Tenampa y molino de Río Frío, con sus tierras, aguas, ganados, esclavos y aperos, que quedaron por fin y muerte del Capitán Don José de Ceballos y Burgos y de Don Claudio Teodoro de Ceballos; y siendo necesario, haga cualesquier pujas o nuevas posturas en la cantidad que le pareciere, hasta conseguir el remate de dichas haciendas. Y demás de la general hipoteca de sus bienes, obligue por especial hipoteca, la hacienda de labor nombrada San Miguel Contla, de la jurisdicción de San Salvador El Verde.
Doña Luisa Ponce de León, viuda del Capitán Don Juan de Sámano y Quiñones, tutora y curadora de su hijo Carlos de Sámano y Quiñones, residente en Jalapa, dio su poder cumplido a Don José de Salinas, residente en esta provincia, para que en su nombre rija, gobierne y administre las haciendas e ingenio nombrado San Miguel Almolonga, aviándolo de lo necesario y los frutos que de ella sacare los venda en los precios que concertare.
El Bachiller Juan Rodríguez Zedillo, clérigo, con poder de su tía Doña Inés Lozano Belaustigui, vecina de Los Angeles, vende al Capitán Don Carlos de Sámano y Quiñones, dueño del ingenio de [San Miguel] Almolonga, en esta jurisdicción tres negros esclavos dos varones y una negra, nombrados Manuel, de tierra Vanguela, de 40 años de edad; Juan de nación Angola, de más de 45 años de edad; Isabel, de nación Angola, de 30 años de edad, casada con el dicho Juan Angola, los cuales hubo y heredó de su hija María Lozano Belaustigui, viuda, mujer que fue de Tomás de la Calleja, vecina de este pueblo; libres de hipoteca, empeño y enajenación sin asegurarlos de ningún vicio, tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 825 pesos de oro común.
Doña Maríana de la Gasca, vecina de Jalapa, viuda de Sebastián García Adán, vende al Capitán Don Carlos de Sámano y Quiñones. dueño del ingenio de San Miguel de Almolonga, una esclava negra llamada María, criolla que hubo del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, el 16 de diciembre de 1655, de 18 a 20 años de edad, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 300 pesos de oro común.
El Capitán Don José de Ibelli, residente en Jalapa, en nombre y con poder de Doña Mariana de Iturbe [y Ubera], viuda, mujer que fue del Capitán Don Antonio de Dueñas, difunto, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, su albacea y tenedor de sus bienes; y el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de Almolonga, ajustaron cuentas de los envíos de los azucares y mieles que dicho capitán hizo al mencionado Antonio de Dueñas, y de los reales, géneros y libranzas que éste envió y pagó para el avío del ingenio de Almolonga. Y en ellas, Don Nicolás Flores Altamirano fue alcanzado en la cantidad de 2600 pesos de oro común, los cuales se obligó a pagarlos a la poderdante en un plazo de 9 años, a razón de 300 pesos anuales durante los primeros 8 años, y en el noveno, los 200 pesos restantes.
Cristóbal López de la Plata, residente en Jalapa, como principal deudor, y el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, y el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de San Miguel Alomolonga, como sus fiadores, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, 645 pesos de oro común, precio en el que le vendieron al principal, los diezmos del maíz y menudencias con los de los naturales del partido de Jalapa, correspondientes a los años de 1678, 1679 y 1680, a razón de 215 pesos anuales, en esta forma 215 pesos para la Navidad del presente año, otros 215 pesos para la Navidad de 1680, y los 215 pesos restantes, para la Navidad de 1681.