El Capitán Bartolomé de Castro y doña Sebastiana María de Zamora, como marido y mujer legítimos, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que por el mucho amor que le tienen a la madre Sor Josefa de la Encarnación Vértiz, monja profesa en el Convento de San Lorenzo de la Ciudad de México, quien es también su sobrina, otorgan que por su voluntad hacen gracia y donación de una esclava nombrada Ignacia de Zamora, mulata blanca, de 10 a 11 años, nacida en su casa, para que por el resto de su vida la haya y goce en servidumbre, con la condición de que después de su fallecimiento la devuelva a su poder o a la de sus herederos.
CAPITANES
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El Alférez Sebastián de Flores Moreno, vecino y mercader del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Antonio Cardeña, dueño de recua, de la misma vecindad, un esclavo nombrado Miguel José, mulato prieto, de 18 años más o menos, que hubo y compró a Juan de la Cruz. Dicho esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 250 pesos de oro común.
El Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de esta provincia y de la de Jalacingo en cumplimiento de lo que se manda en el Real Título de Alguacil Mayor entrega a don José de Vera la cárcel pública de esta cabecera con sus llaves, sin preso alguno
Josefa de la Peña, viuda del Capitán Gonzalo Márquez de Acevedo, vecina del pueblo de Jalapa, otorga poder para venta a Álvaro de Paredes y Valdéz, su yerno, de la misma vecindad, para que en su representación venda de contado o a trueque, 2 esclavos criollos nacidos en su casa, hijos de Ana María, la primera de nombre Josefa Benita de 13 años y la segunda Micaela Antonia de 9 años más o menos, las cuales no las asegura de ninguna tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta.
El Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Francisco Romero Zapata, vecino de la Ciudad de México, para que lo represente en todas sus causas y negocios civiles y criminales que al presente y en adelante tuviera.
Sebastián Díaz de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Diego de Castro y Gamboa, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su representación venda de contado una mulata esclava nombrada Beatriz de 40 años más o menos, la cual compró al Capitán Martín de Arangusti, vecino de la Puebla de los Ángeles, el 9 de septiembre de 1693, cuya esclava esta libre de empeño, censo e hipoteca en el precio que él convenga.
El Capitán Don Antonio de Castro Echarri, Escribano Mayor de Minas y Registros y Real Hacienda de las ciudades de La Antigua y Nueva Veracruz, y Puerto de San Juan de Ulúa, usando de la facultad que Su Majestad tiene concedida a todos los que tienen oficios renunciables en esta Nueva España, renunció el dicho su oficio en el Capitán Don Francisco Nicolás de Castro, su primo, en Sebastián Sánchez y Francisco de Aguirre, vecinos de la Nueva Veracruz.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dijo que Pedro González del Castillo, vecino de Coatepec, trata de traer a esta jurisdicción las bulas que se publicarán el año de 1684 y se han de repartir en toda esta provincia, y como le han pedido fianza, atento a ello, dio su poder cumplido a Pedro González del Castillo para que lo pueda obligar como su fiador, juntamente consigo, a que pagarán los pesos de oro que importare la limosna de las bulas a Su Majestad y en su real nombre al Tesorero General de la Santa Cruzada, o a la persona encargada en este obispado.
Don Gaspar de Thormes, vecino de Jalapa, en virtud del poder que en su persona substituyó Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de este pueblo, vende en nombre de Doña María de Estupiñán al Capitán Don Francisco García López, vecino de Jalapa, una casa de piedra y lodo, cubierta de teja, ubicada en una de las esquinas de la plaza pública de él, que hace callejón entre dicha casa y el mesón; linda con solar y casas que hoy posee Ana Fernández de la Calleja, en la Calle Real, por el precio de 1500 pesos de oro común; los 1000 pesos, de un censo en favor del Monasterio de San Francisco de Jalapa, de una capellanía de misas que fundaron Manuel Rodríguez de Maya y Luisa Ordóñez, su mujer; y los 500 pesos restantes, en esta forma: los 100 pesos en reales de contado, 200 pesos para dentro de dos meses de venida la flota; y los últimos 200 pesos, para los dos meses después de haberse ido la flota mercante del puerto de Veracruz.
Testamento del Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, administrador del Trapiche nombrado Nuestra Señora de la Concepción.