El Capitán José Camino y Velasco, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa, y el Doctor Agustín Sánchez de Ledezma, Cura de esta doctrina, dijeron que en este pueblo hace falta escuela para muchachos en notable detrimento y atraso en su educación y enseñanza, originado de las cartas o ninguna conveniencias, para cuyo remedio hicieron juntar a la vecindad de este pueblo, para lo cual se discurrió el que los vecinos contribuyeran entre todos hasta 300 pesos por cada año que se logró juntar, en tal virtud se obligan de dar y pagar a don Francisco de Espinosa de los Monteros, vecino de la Puebla, residente en Jalapa, los 300 pesos en cada año por tercios cumplidos que corren desde el 1 de febrero de este año y que ha de ser obligado a abrir dicha escuela.\r\n
CAPITANES
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Don Juan Pérez de Cosío, Diputado de Flota, residente en el pueblo de Jalapa, vecino de la Ciudad de Sevilla en los Reinos de Castilla, ratifica el poder para testar que le tiene otorgado a don Mateo González de Cosío, vecino y encomendero de la Nueva Ciudad de la Veracruz, a don Juan Pérez de Cosío y a don Juan de Recabado, vecino de la Ciudad de México, personas de su mayor confianza, pero estando en riesgo de fallecer en este lugar y no hallándose ninguna de las personas a las que otorgó poder, nombra como albacea al Capitán José del Camino, Alcalde Mayor de esta jurisdicción para que lo use en todo lo que se ofrezca.
El Capitán José Camino y Velasco, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa y de Jalacingo su agregado, dijo que nombró como Teniente General de la Provincia de Jalacingo a don Mateo de Moya y por hallarse enfermo e imposibilitado de ejercer dicho cargo, siendo preciso que otra persona ocupe su lugar, nombra a Eugenio de Pro, residente en esta jurisdicción, como Teniente General para que lo use y ejerza en todos los casos y cosas que conforme a derecho deba, conociendo de todas las causas civiles y criminales que se ofrezcan.
Calixto Ventura López, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que el Capitán Francisco Esteban de Malpica Ponce de León, Alcalde Ordinario y de la Santa Hermandad de la Villa de Atlixco, le dio poder para vender o aplicarse un mulato esclavo de color cocho nombrado Marcos Serrano, soltero de 28 años más o menos, que compró de Diego García Serrano, vecino y labrador en dicha villa, en virtud del poder compra el mencionado esclavo en 300 pesos de oro común, que ha distribuido como le tenía ordenado.
Don José Camino Velasco, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa y Jalacingo, nombra como Capitán de Caballos Corazas de Españoles a don José Robledano de Cardeña, en quien concurren los méritos necesarios para ello, mismo que se ha de crear en el pueblo de Jalapa para lo que pueda ofrecerse de su real servicio y como tal lo use en todos los casos concernientes a este empleo según lo hacen sus capitanes de caballos de sus campos y ejércitos.
José de Casanova, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Alonso de Casanova y María (apellido ilegible), otorga su testamento de la siguiente manera; declara ser casado con Josefa Pérez con quien tuvo 3 hijos, trajo como dote 100 pesos y la casa en la que viven. Debe al Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, caballero de la Orden de Santiago lo que conste en su libro de cuentas; debe al Capitán José Robledano de Cardeña 5 pesos; a Luis Fernández de Ulloa 7 pesos; así mismo le deben diferentes personas varias cantidades de pesos. Tiene entre sus bienes la casa de su morada con su menaje, 3 caballos que tiene en la sabana. Nombra como albacea a Alonso Luis, su padre, a Josefa Pérez y a Andrés Pérez y como herederos nombra a sus hijos.
Agustina de Orduña Castillo, vecina de Naolinco, dijo que Ciprián de Villanueva, pardo, esclavo suyo, se huyó y se llevó 3 mulas mansas de carga, una aparejada, y las 2 en pelo, 2 sillas de cabalgar, un caballo y una yegua mansa. Por lo que otorga poder especial al Capitán Tomás de Lortia, vecino de la Nueva Veracruz, para que en su representación solicite a dicho su esclavo, que es de 36 años, buen cuerpo rehecho, bermejo, con un ojo que le llora, le recaude y cobre todos los bienes que se llevó, así también venda a dicho esclavo como cautivo y sujeto a servidumbre al precio que por bien tuviere.
Juan José de Thormes, vecino del pueblo de Jalapa, hijo y heredero del Capitán Juan de Thormes, otorga poder general al Capitán José Gómez de Velasco, vecino de la Ciudad de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas, negocios civiles y criminales que al presente tiene o tuviere, así demandando como defendiendo por cualquier causa que tenga y se le ofrezca.
Juan Bazán, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Juan González, de la misma vecindad, una casa ubicada en este pueblo en la calle que va a los Tecajetes con su solar, que mide 20 varas de frente y 27 y media de fondo, linda al oriente con solar y casa de don Francisco de Manzanilla, al norte con solar de los herederos del Capitán Antonio Cardeña, al poniente con solar de Francisco de Rivera, y al sur calle en medio hace frente con casa y solar de Pedro Montiel, dicha casa la obtuvo por compra a censo de 300 pesos de principal de la Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción; la venta se hace en 250 pesos de oro común más el censo que le ha pagado en reales de contado.
El Capitán Hipólito de la Peña, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Francisco de la Peña y de Juana de Humanes, difuntos vecinos que fueron del pueblo de Naolinco, otorga su testamento donde declara ser casado con María de las Nieves Rivera, difunta, quien no trajo dote al contraer matrimonio, tuvieron 3 hijos. Entre sus bienes se encuentran 300 cabezas de ganado vacuno en que se incluyen 60 o lo que conste por memoria del recibo que hizo del rancho del Lencero perteneciente a los padres de la Compañía del Seminario de San Gregorio de la Ciudad de México, a quienes tiene arrendado dicho rancho. La casa de su morada. Tiene 2 solares en el pueblo de Naolinco, 80 mulas de recua, 500 pesos que le debe Francisco Grajales. Manda se le den a Petrona y Teodora, huérfanas que crió, una mula aparejada a cada una y una vaca. Tiene otros bienes detallados en la escritura. Nombra como albaceas fideicomisarias a su hijo Francisco, a Sebastián Barradas y a Agustín Luis.